**Antonio Tarín no se rinde, quiere librar la cárcel *Priistas “renovadores” defienden lo indefendible *Se destapa otro saqueo, ahora en la Ciudad Judicial *¿Se esconde el ‘protegido’ Jaime Herrera? *Chihuahuenses en EU le echan tierra a Duarte *Escolta de Corral la emprende contra reporteros *Nuevo delegado en la SRE

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Antonio Tarín no se rinde, quiere salir libre y ser diputado. Luego de que fuera capturado en la Ciudad de México el pasado 7 de mayo, muy quitado de la pena, su defensa asegura que se violó la suspensión provisional que concedió el Juzgado Primero de Distrito el 28 de marzo, la cual impedía que lo capturaran a pesar de que se le acusa por el desvío de varios cientos de millones de pesos durante la gestión de César Duarte.

Todo indica que no procederá, pues el caso está robusto y bien armado, en parte por la buena labor de la Fiscalía, en parte por el cinismo con el que saquearon al estado dejando montones de pruebas que los incriminan.

El enriquecimiento repentino e inexplicable de Tarín es uno de los puntos más fuertes. ¿Cómo un servidor público de medio pelo se convirtió en millonario? La explicación le parece clara a muchos. Aunque se crea que está hundido hasta el cuello en corrupción, todavía hay priistas que lo defienden como Alejandro Domínguez, quien encabeza la planilla blanca que se vende como “antiduartista” y “renovadora” pero en la práctica es lo mismito.

Ya salió otro saqueo, este por al menos 200 millones de pesos. La trama inicia con la constructora Ingeniería y Diseño Van S.A de C.V, de Jorge Rodrigo Valles Morales, la cual construyó el edificio sur, edificio norte, edificio central, la plaza y sótanos de la Ciudad Judicial. El detalle aquí es que esta empresa es representada por el despacho de los panistas Antonio Lozano y Arturo Chávez Chávez, del cual también formaba parte César Jáuregui Robles hasta que se cambió al barco del Nuevo Amanecer como secretario general de gobierno.

La decisión del caso recae en la segunda sala civil a cargo del magistrado y expresidente del Tribunal, el duartista Gabriel Sepúlveda, quien armará la chirinola en caso de que admita que el gobierno debe pagar a la constructora, o en caso de que no lo admita. Pase lo que pase el pleito va para largo y saldrán muchos trapitos respecto a dónde quedó ese y otros dineros que se hicieron perderizos.

Siguiendo con el largo legado de raterío, está el ‘protegido’ Jaime Herrera Corral, quien sospechan que podría ya no estar tan protegido, pues desde hace tiempo se ha ausentado de las juntas de directivos de la Unión de Crédito Progreso, quizá en relación con la denuncia que interpuso en 2014 el abogado y activista Jaime García Chávez, quien no ha quitado el dedo del renglón y exige un día sí y el otro también que no haya privilegios para quienes saquearon la entidad.

Recordemos que Herrera Corral fue al mismo tiempo Secretario de Hacienda y director de dicha institución crediticia, la cual recibió más de 80 mil millones de pesos en transacciones del gobierno estatal, 100 millones de puros intereses y otros manejos extraños, todo mientras el gobernador César Duarte se hacía con el control de la institución con una inversión cuyo origen ni “a lo macho” ha podido explicar.

Mientras, el ex gobernador sigue tan campante en El Paso, esperando su residencia permanente en aquel país donde podría “invertir” los recursos saqueados de Chihuahua, motivo por el cual chihuahuenses y mexicanos en aquel país buscan agitar las aguas para llamar la atención de las autoridades norteamericanas sobre el “bad hombre” que tienen en su territorio, aunque pareciera que le ponen más atención al dinero que lleva en las bolsas el cual hace que no se le trate como a cualquier migrante, menos como al perseguido por la justicia que es, sino como a un prominente empresario.

Augusto Peniche quedó libre de toda culpa luego de que fuera invalidada la resolución de la Procuraduría General de la República que inhabilitaba al fiscal para ejercer cargos públicos federales, por considerarla infundada y excedida, pues se trató de un error de papeleo que ni correspondía a sus funciones ni venía a una autoridad existente. Aquí acabó el numerito que pretendía montar el priista Fermín Ordoñez quien hasta fue a México a atizar la llama que ya recibió un definitivo baldazo de agua.

El que no se contuvo fue el jefe de escoltas del gobernador, Juan Manuel Escamilla, quien perdió los estribos y se enganchó en un pleito con reporteros que intentaron entrevistar al mandatario. Lo preocupante fue que el jefe de seguridad fue hasta la Sala de Prensa para increpar a los comunicadores, quienes lo pusieron pinto, no aguantó y le salió el machito para retar a resolver las cosas “hombre a hombre”. ¿Pues de qué Corral sacaron a este personaje? Ah… del de Patricio.

Recordemos que Escamilla también se encargó de la seguridad del ex gobernador Martínez, durante la cual fue muy criticado por sus agresiones físicas directas contra activistas. Entre los afectados se cuenta quien en algún momento fue el principal aliado del gobernador, Jaime García Chávez, a quien le rompió un dedo sin importarle ni siquiera la diferencia de edades.

Donde ya hubo un cambio es en la delegación chihuahuense de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El nuevo es Claudio Eduardo Velázquez Gaytán, quien asume el despacho del que estaba encargada Nora Márquez tras ocupar el mismo espacio en Chiapas. Hay movimientos en el tema, y parece que habrá más, enfocadas a fortalecer un poco al priismo luego de la pataliza que se ha llevado.

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