**Mal día para Duarte: García Chávez acorrala a PGR, Víctor Valencia le echa encima al PRI y quieren extirparlo del partido en Chihuahua *Priistas se dicen víctimas y denuncian persecución de gobierno *Diputados acalambran a Corral *Almaraz es un dead man walking *Sin denuncia contra los Borruel… pero no se quedará así *Panistas, en lo privado golpizas, en lo público defienden a la “familia” *Se alebrestan en la UTECh

5776

Avanza la justicia. El Sexto Juzgado de Distrito en Materia Penal de la Ciudad de México admitió la demanda de amparo presentada por el activista Jaime García Chávez, a fin de que la PGR se pronuncie sobre la denuncia penal contra César Duarte y su pandilla. El expediente es el 138/2017. La audiencia constitucional será el 17 de marzo a las 9:38 horas. Si el recurso funciona, la justicia tendrá que decidir si exonera o actúa en contra del exgobernador, con todas las consecuencias que cualquier escenario implica.

García Chávez acorrala a encubridores. El líder de izquierda no sólo goza de prestigio ganado con años y años de congruencia, sino también de una carrera sólida como litigante, lo cual lo ha llevado a lograr, prácticamente solo, los avances más contundentes hasta ahora contra la gestión del ex gobernador, a quien se acusa de varios delitos como peculado, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y uso indebido de funciones.

Y Valencia también a la yugular. Como si se hubieran puesto de acuerdo, aunque no, el mismo día el ahora priista suspendido Víctor Valencia de los Santos renunció al partido en una maniobra que busca forzar a su partido a retirar el cobijo al exgobernador que durante seis años no dejó de bloquearlo y golpearlo por donde pudo. Ahora viene el desquite.

Maniobra de presión. Con este recurso, el añejo y valioso militante del PRI busca forzar al partido a que resuelva el recurso de suspensión de derechos que él mismo se echó encima, con la intención de obligarlos a resolver también el de César Duarte, que es el mismo. Ya les fueron suspendidos sus derechos y obligaciones partidistas en un procedimiento similar a Javier Duarte y Roberto Borge. Nada de qué sorprenderse, el enfrentamiento entre Valencia y Duarte lleva años.

¿A qué le tira Víctor Valencia? Todo parece indicar que la suspensión es sólo una maniobra de presión para desquitarse, a nombre de muchos priistas y chihuahuenses, del personaje que llevó al tricolor a tocar fondo en todos, absolutamente todos los sentidos: ético, político, electoral, financiero, moral, todo.

En el proceso se llevó entre las patas a los militantes, entre los cuales debemos reconocer que algunos han sido perfiles valiosos y constructivos para el estado, desde altos funcionarios hasta el burócrata que se ponía la cachucha en campaña y en gobierno cumplía a cabalidad con su trabajo. También hay quienes dicen que quiere brincarle a otro partido, que quiere ser independiente, todo menos que ya se jubila. Habrá Valencia para rato.

PRI estrena delegado del CEN. Se trata del exgobernador de Colima, Fernando Moreno Peña, quien como fiel seguidor de la dedocracia vendrá a designar al próximo dirigente estatal del partido, pues Dowell ya no apesta, hiede, y de paso contendrá las ansias locas de los grupos que ya se andan dando hasta con la cubeta, y no han podido reponerse de la lampareada que les ha dado el nuevo amanecer.

A barrer el duartismo. Eso quiere buena parte de la militancia que culpa a Duarte y a su camarilla no tanto por el desfalco a las finanzas públicas o los delitos que haya podido cometer, sino que por esos excesos, incompetencia y corrupción, al final de cuentas ellos perdieron sus huesillos, grandes y pequeños, mientras el ballezano se pasea por los malls de Estados Unidos muy quitado de la pena. Tampoco serán enchiladas, los duartistas están marcados y no cederán el poquito poder que les queda nada más en aras de la “unidad”.

Antes la hicieron, ahora la lloran. Los priistas afines a Duarte acudieron con el líder nacional, Enrique Ochoa Reza, para pedirle cobija ante lo que consideran un ensañamiento del nuevo amanecer en su contra. El líder nacional priista tomó la queja y denunció públicamente persecución contra sus pobres militantes, sobre todo contra Guillermo Dowell, a quien le fueron a revisar su notaría y dicen que hay temas gruesos de donde sacarle muchos trapos al sol al todavía dirigente. ¿No se acuerdan que a personajes como Marco Adán Quezada los traían de un ala y su mismo partido? Eso era persecución, y de la chacalera.

Hasta entre ellos se transean. Los ex diputados locales del PRI traen de un ala a Rodrigo de la Rosa, a quien acusan de deberles una buena lana desde que fue su coordinador legislativo. Por este motivo se han reunido con la mentalidad “de lo perdido lo que aparezca”, y dicen que por ahí se ha colado o querido colar el tema de la próxima dirigencia estatal. Pero nada, ellos quieren su lana.

Jalón de orejas legislativo. El diputado federal priista Alejandro Domínguez quiere hacer respetar su investidura y tras ser ignorado por las autoridades estatales en su petición de acelerar la instalación del Consejo Estatal de Seguridad Pública, se saltó las trancas y presentó la iniciativa en San Lázaro donde contra todo pronóstico fue apoyado por los mismos panistas y el punto de acuerdo salió por unanimidad. Una llamada de atención al ejecutivo estatal para que no se olvide que hay diputados federales por chihuahua.

Dejaron escapar 150 mdp para seguridad. Así lo hizo saber la Auditoría Superior de la Federación, que destacó que el subejercicio ocurrió durante la administración de Duarte, la cual simplemente dejó correr el chorro ya sea por ignorancia o incompetencia, pero desde luego no porque el dinero sobrara y menos para ese rubro tan sensible. Jorge González Nicolás es el acusado, aunque también va el regaño para el responsable directo, el titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Armando García Romero.

Almaraz, un dead man walking. En el argot carcelario de EU, los condenados a muerte son llamados así porque ellos y todo mundo ya saben su destino. El provisional secretario de Seguridad Pública Estatal no podrá quedarse en el puesto, muy a pesar de su jefe Cabada, quien pudo resistir los embates de Corral y defender a los duartistas contra viento y marea, pero cayeron por su propio peso al reprobar los exámenes de confianza. ¿Quién quedará? Suenan muchos, pero ni los mencionamos porque no sabemos.

No hay denuncia contra los Borruel. El joven bañado a golpes en el patético video que circuló en redes, medios y grupos de Whatsapp, ya llegó a los titulares de medios nacionales, algunos con altísima circulación como El Universal, y otros de renombre como Sin Embargo. Lo único que se pudo comprobar es que ni Carlos Borruel padre, ni Carlos Borruel Jr., ni David Ortega, tienen denuncias en su contra por lesiones o amenazas. Tampoco tiene nada en su contra la regidora Mónica Borruel.

Pero no se va a quedar así. Ernesto Chavira Arzate, el joven agredido, es hijo de María Antonieta Arzate, de la Notaría Pública 11, y es por ello que el gremio notarial estaría ya preparando sus flechas contra el director de Coesvi y sus parientes, a pesar de que él mismo y sus seguidores del PAN han tratado de hacer quedar al victimario como víctima y nadie explica los pormenores de la agresión que, insistimos, es un delito cometido por funcionarios públicos y, por tanto, tema de interés público.

Panistas ¿defensores de la familia? La madre de todas las contradicciones está en que este grupo del PAN, el mismo que justifica que los Borruel hayan agarrado en bola a golpes a un joven, y que gritan improperios que son de violencia de género e intrafamiliar para arriba, se asuman como defensores de la familia y renieguen y emprendan una cacería de brujas por la decisión de quitar de las actas de nacimiento el “paterno” y “materno”. Por lo pronto Héctor Pérez Estrada, parte de ese grupo y esposo de Teresa Ortuño, ya advirtió al Gobierno del estado que si se toma esta medida mejor se atenga a confrontarse con la Iglesia. El estado laico es un concepto imposible de entender para muchos.

Inconformidades en la UTECh. Un movimiento se ha desatado al interior de la Universidad Tecnológica de Chihuahua contra el nuevo rector, Heriberto Flores, a quien comparan con Hitler y hasta con César Duarte, todo porque se negó a apoyar a la delegación del plantel para acudir al Torneo Deportivo Regional donde, argumentan los inconformes, han traído 13 primeros lugares. También por la cancelación de la participación en las ferias vocaciones, y reniegan por que impuso el carnet cultural y deportivo (algo que hacen en otras instituciones como la UACh). En fin, hay bronca.

Escribe tu comentario

Comentarios