Justo hoy que se cumplen 27 años de la caída del muro de Berlín, Estados Unidos se perfila a escribir una nueva historia con el reforzamiento de un gran muro que cerque por completo la frontera con México.
Donald Trump, virtual ganador de la Presidencia de EU, advirtió en campaña que construiría una barda en la frontera con México, con una extensión de tres mil kilómetros y hasta 55 pies de altura (16.7 metros aproximadamente).
Según sus cálculos, la barrera tendría un costo de ocho mil millones de dólares (alrededor de 148 mil 720 millones de pesos), suma que, asegura, México estaría obligado a pagar.
El plan de quien será el Presidente de EU por cuatro años es que el muro frene la llegada de más migrantes mexicanos de forma ilegal, así como “desmantelar” a los carteles que operan en la zona fronteriza.
Incluso apenas hace un par de días, en sus dos últimos actos de campaña Trump reiteró la promesa de que el muro tendría que financiarlo por nuestro país.
“Y sí, vamos a construir un gran, gran muro. Les quiero preguntar ¿quién va a pagar por el muro?”, a lo cual respondieron sus simpatizantes coreando el nombre de México.
«Y ellos no lo saben. Tenemos una buena relación con México, pero solamente es en un sentido. Detendremos la inmigración ilegal, expulsaremos a todos los inmigrantes criminales y desmantelaremos los carteles», amagó, el entonces candidato republicano.
Al respecto, Raúl Benítez Manaut, académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM comentó a Publimetro que el proyecto de Trump aún debe ser aprobado por el Congreso y ahí es donde abría modificaciones o un rechazo total.
Con respecto a que México pagara el muro, consideró que se ve imposible esa posibilidad, pues en realidad el planteamiento sólo fue un acto demagógico de su plataforma de campaña.
“Sería muy difícil que un país pague un muro que cerque su propio tránsito”, abundó.
Agregó que los aspectos que motivaron la edificación del muro del Berlín, distan mucho de lo que está motivando el de la frontera de EU con México.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.