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Un nuevo chip de computadora «sin precedentes» podría ayudar a revolucionar la Inteligencia Artificial (IA), según su creadora, la compañía israelí Hailo.

El sistema debería permitir que la IA cada vez más compleja viva en los propios chips, sin tener que enviar información a la nube, destacó el diario The Independent.

Por el momento, la mayoría de las aplicaciones de IA no se realiza de forma local en los dispositivos, porque tienen una duración de batería y potencia de procesamiento limitadas. En cambio, la información se envía a través de internet a otra computadora, donde se analiza o calcula y luego se envía de nuevo.

Con el tiempo, los expertos esperan que la IA pueda integrarse en dispositivos «edge»: objetos como teléfonos que podrían realizar tareas detalladas de Inteligencia Artificial en cualquier momento y lugar.

The Independent resaltó que el nuevo avance es un paso hacia eso, pues permite realizar una amplia variedad de tareas diferentes de IA mucho más rápido y eficiente que nunca.

Por lo general, se considera que dicha eficiencia está disponible a costa de la versatilidad, y los chips pueden usar menos energía o hacer más tareas, pero no ambas cosas. Sin embargo, el nuevo sistema parece superar ese problema.

Lo hace al utilizar «memoria resistiva de acceso aleatorio», eso permite que la computación se realice de forma directa en la memoria, en lugar de trasladarse a unidades de procesamiento separadas, lo que acelera el tiempo de procesamiento.

El sistema ya ha demostrado ser bastante capaz, tanto en el uso de energía como en la cantidad de tiempo que toma cada uno.

Mostró una precisión del 99 por ciento en el análisis de dígitos escritos a mano, por ejemplo, y del 84.7 por ciento en una tarea de reconocimiento de voz de Google.

Pero los científicos de Hailo esperan mejorarlo, hacerlo aún más rápido, más eficiente y listo para una mayor variedad de usos.

Fuente: El Diario

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Amenaza comercial por Groenlandia: Trump sacude a Europa con aranceles para forzar la venta de la isla

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles adicionales del 10 por ciento a las exportaciones de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia a partir del 1 de febrero, como medida de presión para concretar la compra de Groenlandia y en respuesta al despliegue militar europeo en ese territorio ártico.

De acuerdo con información difundida por Europa Press, el gravamen se elevará al 25 por ciento desde el 1 de junio y permanecerá vigente hasta que se formalice un acuerdo de adquisición. La tarifa afectará a todos los bienes enviados desde esas naciones hacia el mercado estadounidense y endurece el pulso con aliados de la OTAN que mantienen presencia militar en la isla.

Trump reiteró que Groenlandia es estratégica para la seguridad global ante el interés de China y Rusia en la región, y sostuvo que Dinamarca carece de capacidad para defenderla. “Solo Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald J. Trump, puede participar en este juego”, afirmó el mandatario, quien vinculó la eventual integración del territorio al sistema de defensa denominado “Cúpula Dorada”, necesario —dijo— para proteger incluso a Canadá.

La reacción europea fue inmediata. Los gobiernos de Dinamarca y de Groenlandia rechazaron cualquier intento de adquisición forzada y recibieron el respaldo de diversos líderes del continente. Según la BBC, los países involucrados consideran el Ártico un espacio de seguridad compartida que debe gestionarse dentro del marco de la OTAN, sin acciones unilaterales. Algunas naciones enviaron contingentes limitados a la isla para subrayar su relevancia estratégica.

En paralelo, una delegación bipartidista del Congreso estadounidense viajó a Groenlandia para dialogar con autoridades locales y danesas. El senador demócrata Chris Coons explicó que el objetivo fue escuchar de primera mano las posturas de la población y trasladarlas a Washington, mientras en el Capitolio surgieron iniciativas para frenar cualquier intento de anexión.

El presidente estadounidense insistió en que Dinamarca no tiene medios reales para resguardar el territorio y, en tono irónico, aseguró que “su única protección ahora mismo son dos trineos tirados por perros, y uno de ellos es nuevo”. Para Trump, la incorporación de Groenlandia es un asunto de seguridad nacional impostergable.

Ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia sostuvieron reuniones en la Casa Blanca para explorar salidas diplomáticas y evitar una escalada mayor. Un funcionario danés reconoció la presión constante de Washington desde 2019, aunque descartó que se haya puesto sobre la mesa la opción militar.

El mandatario dejó abierta la posibilidad de negociar, al invitar a Copenhague y a los países implicados a dialogar, pero subrayó que Estados Unidos ha protegido a Europa durante décadas y espera reciprocidad en este momento decisivo.

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