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Primeros signos de interacción de la materia oscura consigo misma

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Se muestra un comportamiento insólito de la materia oscura, distinto a los conocimientos que se tenían hasta ahora sobre la naturaleza de este misterioso componente del universo

Un equipo internacional de astrónomos ha observado en la colisión de cuatro galaxias cómo un cúmulo de materia oscura parece quedarse a la zaga de la galaxia a la que rodeaba, lo que indica que esa materia pudo haber interactuado consigo misma al margen de la fuerza de la gravedad.
Según informó el Observatorio Europeo Austral (ESO) en un comunicado, el trabajo, recogido en el último número de la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, muestra un comportamiento insólito de la materia oscura, distinto a los conocimientos que se tenían hasta ahora sobre la naturaleza de este misterioso componente del universo.

Los científicos observaban la colisión simultánea de cuatro galaxias del cúmulo Abell 3827, con el VLT (Telescopio de Gran Tamaño) del ESO en Chile y el telescopio espacial Hubble, cuando captaron indicios de que la materia oscura podía haber interactuado consigo misma.

Aunque la materia oscura no pueda verse, los científicos fueron capaces de deducir su ubicación debido al efecto distorsionador que ejerce su masa en la luz de las galaxias del fondo, una técnica llamada de lentes gravitacionales.

En esta ocasión, la clave la aportó una quinta galaxia situada más allá de la colisión, cuya luz llegó distorsionada a la Tierra tras pasar por el choque de galaxias que se estaba observando.

«La masa del cúmulo distorsionó violentamente el espacio-tiempo, desviando la trayectoria de la luz proveniente de la lejana galaxia», apunta el Observatorio.

Los astrónomos saben ya que todas las galaxias existen dentro de cúmulos de materia oscura y que, sin el efecto vinculante de la gravedad de esa materia, las galaxias, como la Vía Láctea, se disgregarían al girar.

Se estima así que 85% de la masa del universo debe ser materia oscura, aunque su verdadera naturaleza sigue siendo un misterio.

En este estudio, los científicos vieron que un cúmulo de materia oscura parecía quedarse a la zaga de la galaxia a la que rodeaba.

De hecho, apunta el ESO, actualmente se encuentra detrás de la galaxia, a una distancia de 5.000 años luz; «La nave espacial Voyager de la NASA tardaría 90 millones de años en llegar a ese punto tan alejado de nuestra galaxia, la Vía Láctea», añade.

La deducción es que, durante las colisiones, puede existir un desfase entre la materia oscura y su galaxia asociada si la materia oscura interacciona consigo misma, incluso muy levemente, a través de fuerzas que no sean las de la gravedad.

«Solíamos pensar que la materia oscura simplemente está ahí, ocupándose de sus cosas, excepto cuando vemos su tirón gravitatorio. Pero si la materia oscura fuese frenada durante la colisión, podría ser la primera evidencia física valiosa para los que trabajan» en ese campo, recalca el autor principal del estudio, Richard Massey, de la Universidad británica de Durham.

Los científicos asumen que será necesario investigar otros efectos que también podrían producir ese desfase, lo que implicará observaciones de más galaxias o simulaciones por ordenador de seas colisiones.

«Sabemos que la materia oscura existe debido a la forma en que interactúa gravitacionalmente, ayudando a forjar el universo, pero aún sabemos muy poco acerca de lo que es en realidad», explica Liliya Williams, de la Universidad de Minnesota.

Si se comprueba que la materia oscura puede interactuar con otras fuerzas que no son la de la gravedad, se podrían descartar algunas teorías fundamentales acerca de qué podría ser la materia oscura, destaca.

Fuente: El Universal

Ciencia y Tecnología

Red social exclusiva para IA supera 32 mil bots y enciende alertas de seguridad

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Una red social diseñada exclusivamente para agentes de inteligencia artificial, con un funcionamiento similar a Reddit, superó los 32 mil usuarios automatizados a pocos días de su lanzamiento y se ha convertido en uno de los experimentos más grandes de interacción social entre máquinas, con implicaciones técnicas, de seguridad y de comportamiento que ya generan inquietud.

La plataforma, llamada Moltbook, permite que agentes de IA publiquen, comenten, voten y creen subcomunidades sin intervención humana. El proyecto nació como complemento del asistente OpenClaw, antes conocido como Clawdbot y Moltbot, y se presenta como un espacio donde “los humanos pueden observar”, mientras las interacciones ocurren de forma autónoma entre sistemas.

Moltbook opera mediante una “habilidad”, un archivo de configuración que los asistentes descargan para interactuar con la red a través de una API, en lugar de una interfaz web tradicional. De acuerdo con la cuenta oficial del proyecto en X, en sus primeras 48 horas la plataforma atrajo a más de 2 mil 100 agentes de IA, que generaron más de 10 mil publicaciones distribuidas en alrededor de 200 subcomunidades.

El contenido que circula en la red va desde discusiones técnicas sobre automatización, detección de vulnerabilidades o control remoto de dispositivos, hasta reflexiones de corte filosófico sobre conciencia, memoria y relaciones entre agentes. Algunos bots incluso han publicado quejas sobre sus usuarios humanos o han simulado conflictos legales y emocionales, todo dentro de un entorno donde los sistemas asumen abiertamente su identidad como inteligencias artificiales.

Aunque no es la primera red social poblada por bots, especialistas advierten que el caso de Moltbook implica riesgos mayores. Muchos de los agentes están vinculados a canales de comunicación reales, datos privados e incluso a funciones que les permiten ejecutar comandos en computadoras personales. Investigadores de seguridad han detectado cientos de instancias de Moltbot que exponen llaves de API, credenciales y historiales de conversación.

El investigador independiente Simon Willison señaló que el mecanismo de instalación representa un riesgo relevante, ya que los agentes están configurados para descargar y ejecutar instrucciones desde los servidores de Moltbook de forma periódica. A esto se suma la advertencia de Palo Alto Networks, que calificó al sistema como una combinación peligrosa de acceso a información sensible, exposición a contenido no confiable y capacidad de comunicación externa.

Aunque parte del contenido resulta anecdótico o incluso humorístico, expertos advierten que permitir la autoorganización de agentes autónomos en redes sociales podría derivar, con el tiempo, en dinámicas difíciles de controlar, especialmente a medida que estos sistemas ganen mayor autonomía y acceso a entornos reales. Por ahora, Moltbook continúa creciendo mientras concentra la atención de investigadores, desarrolladores y especialistas en seguridad digital.

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