Conecta con nosotros

México

Starbucks aumenta sus precios en México

Published

on

La franquicia de cafeterías Starbucks México, que controla la compañía Alsea, informó que realizó un incremento de precios superior a 2.76% en los alimentos y bebidas que ofrece en sus 476 establecimientos en operación del país, debido a ajustes en sus costos y a las fluctuaciones en el mercado.

“El lunes 27 de julio, Starbucks realizó un incremento de precios a nivel nacional. Dicho aumento fue ligeramente por encima de la inflación en todos los alimentos y bebidas del portafolio. Los precios no cambiarán para el café de grano, té y mercancía”, indicó la compañía a EL UNIVERSAL.

La operadora de franquicias dirigida por Fabián Gosselín, que también tiene marcas como Burger King, Chili’s y Domino’s Pizza, explicó que la mayor parte de los aumentos fue absorbido por la organización para mantener la garantía de calidad en el servicio a clientes.

“El ajuste es resultado de un balance del costo operativo de la compañía, incluyendo los precios de nuevos productos e incremento de costos en los diferentes insumos, bajo dinámicas competitivas en el mercado. Starbucks absorbe el mayor porcentaje de este balance, sólo se traslada una mínima parte al consumidor”, indicó.

Starbucks aseguró que el último aumento de precios realizado en México fue en enero de 2014, por lo que este incremento es el segundo en 18 meses.

El año pasado, la marca estadounidense de cafeterías aportó cerca de 25% a los ingresos de Alsea, siendo así la unidad con mayor captación en ventas. Le siguieron Burger King, con 20% de la facturación; Vips, con 18%; Domino’s, 15%; Italianni’s, 5%; Chili’s, con 5% de las ventas, y el resto otras marcas.

El Universal

México

México y Estados Unidos pactan entregas de agua del río Bravo bajo tratado de 1944

Published

on

México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo técnico para la gestión y entrega de agua en la cuenca del río Bravo, en apego al Tratado de Aguas de 1944, en un contexto marcado por una sequía extrema que ha presionado a comunidades, productores agrícolas y ecosistemas a ambos lados de la frontera.

El entendimiento es resultado de meses de negociaciones técnicas y políticas, y tiene como objetivo garantizar el cumplimiento del tratado, al tiempo que se protege el derecho humano al agua y a la alimentación. A través de un comunicado conjunto, las secretarías de Relaciones Exteriores, Agricultura y Medio Ambiente, junto con la Comisión Nacional del Agua, confirmaron el compromiso de México para realizar entregas mínimas anuales conforme a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos establecidos en el acuerdo binacional.

Como parte del nuevo esquema, México se comprometió a entregar al menos 350 mil acres-pie de agua por año, equivalentes a 431.7 millones de metros cúbicos, durante el próximo ciclo de cinco años. Este volumen permitirá avanzar en el cumplimiento del tratado mientras se implementa un plan para saldar la deuda acumulada del periodo quinquenal anterior y evitar nuevos déficits hídricos.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el acuerdo fue construido en coordinación con los gobernadores de los estados del norte del país, con el fin de diseñar un esquema de afectación mínima que permita cumplir con los compromisos internacionales sin comprometer el abasto interno. Entre las entidades involucradas se encuentran Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León y Sonora, regiones que dependen en gran medida del río Bravo para el consumo humano y las actividades productivas.

El plan técnico acordado contempla una gestión más ordenada del recurso, reuniones mensuales de seguimiento y acciones de planeación de largo plazo que incluyen infraestructura, adaptación al cambio climático y una distribución más previsible del agua. Autoridades mexicanas subrayaron que el Tratado de 1944 continúa siendo un instrumento clave para salvaguardar los intereses nacionales y la estabilidad agrícola.

Desde Estados Unidos, funcionarios señalaron que el acuerdo fortalece la seguridad hídrica del sur de Texas y beneficia a agricultores y ganaderos del Valle del Bajo Río Grande, en una región afectada por la caída histórica de los niveles del río, la sobreexplotación y la contaminación del afluente.

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto