Decenas de personas y 16 agentes de policía han resultado heridos este martes por la noche en Carolina del Norte durante las protestas por la muerte a manos de la policía de Keith Lamont Scott, un hombre negro de 43 años, en el aparcamiento de un complejo de apartamentos. Según afirmó la policía este miércoles, Lamont Scott iba armado y fue advertido varias veces que dejara el arma antes de ser abatido. La familia de la víctima rechazó esta hipótesis y defendió que el hombre leía un libro mientras esperaba a que llegase su hijo de la escuela.
Horas después de divulgarse el vídeo en el que se aprecia como una policía de Tulsa (Oklahoma) mataba a Terence Crutcher, un hombre negro de 40 años desarmado que llevaba las manos en alto, Estados Unidos se vio sacudido por la muerte a tiros de Lamont Scott en Charlotte, la mayor ciudad de Carolina del Norte, con más de 825.000 habitantes y un 35 % de población afroamericana.
Hacia las cuatro de la tarde, «el sujeto salió del vehículo armado y suponía una amenaza de muerte inminente para los agentes», informó la policía de Charlotte, que acudió a la zona en busca de un hombre diferente. “Los agentes vieron a Lamont Scott salir de su vehículo con una pistola. Le ordenaron que la dejara caer. El hombre volvió a salir del coche una segunda vez, todavía con la pistola, y fue disparado”, explicó este miércoles el jefe del departamento, Kerr Putney.
Los familiares del fallecido negaron la hipótesis de la policía y sostuvieron que Lamont Scott llevaba consigo un libro que estaba leyendo mientras esperaba a su hijo a la vuelta del colegio.
La tensión por esta última muerte desembocó en fuertes protestas en la calle que comenzaron en torno a las diez de la noche. Los manifestantes portaron carteles con leyendas como «dejad de matarnos», «sin justicia no hay paz» o «las vidas de los negros también importan». Al menos 16 policías resultaron heridos, además de decenas de otros participantes en la protesta, que se saldó con una persona detenida.
El policía de Charlotte que mató a Scott, identificado como Brentley Vinson, también es afroamericano y ha sido suspendido de trabajo, pero no de sueldo, hasta que concluya la investigación. La alcaldesa de la ciudad, Jennifer Roberts, aseguró en Twitter que la comunidad «merece respuestas» y prometió una «investigación completa».
Según el recuento del diario The Washington Post, 172 personas afroamericanas han muerto a manos de la policía en lo que va de año. Desde hace dos años, existe en el país un debate candente acerca de los sucesos de violencia policial contra la población afroamericana. En los últimos meses, los casos de Alton Sterling en Baton Rouge, y Philando Castile en el Estado de Minnesota han reavivado la indignación por este tipo de sucesos, que la candidata Hillary Clinton calificó este martes de “insoportables”.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, encabezó un homenaje póstumo a dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) que perdieron la vida en un accidente automovilístico ocurrido el fin de semana.
La ceremonia se llevó a cabo en el helipuerto del C4, con la presencia de autoridades de los tres niveles de gobierno, así como familiares y amigos del director de la AEI, Pedro Román Oseguera, y del oficial Manuel Genaro Méndez Montes.
Durante su mensaje, la mandataria estatal expresó a los deudos que el legado de ambos agentes permanecerá vigente a través de su labor en favor de la justicia y la seguridad. Señaló que su compromiso continúa reflejándose en las investigaciones que realiza la corporación y en las comunidades que hoy se perciben más seguras.
La titular del Ejecutivo estatal también manifestó que la sociedad chihuahuense mantiene una deuda de gratitud hacia los elementos caídos, la cual, afirmó, rebasa cualquier protocolo institucional. Asimismo, reiteró el respaldo del Gobierno del Estado a las familias de policías, custodios y agentes ministeriales.
“Ustedes seguirán formando parte de la corporación, de la Fiscalía General del Estado, y seguirán teniendo el acompañamiento y apoyo de esta gran familia”, afirmó.
Por su parte, el fiscal general del Estado, César Jáuregui, aseguró a los familiares que cuentan con el apoyo de la institución. Exhortó a mantener el orgullo por la trayectoria de los homenajeados.
En el acto se entregaron reconocimientos a los familiares de los agentes y se realizaron honores protocolarios, entre ellos el último pase de lista, salvas de honor y un minuto de silencio en memoria de los elementos fallecidos.