Juan Francisco Patrón Sánchez, alias el «H2» o «El Chico», líder del Cártel de los Beltrán Leyva, fue abatido la noche de este jueves por elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), en Tepic, Nayarit -donde era jefe de plaza-, según lo confirmó el vocero de la Presidencia de la República, Eduardo Sánchez Hernández.
En videos que se difundieron a través de las diversas redes sociales, se puede observar a un helicóptero de la Marina sobrevolando una zona de capital nayarita -colonias Linda Vista, San Juan, Arboledas y las laderas del cerro de San Juan-, y tras ser blanco de ataque armado, dirige una ráfaga de disparos hacia los presuntos criminales.
El «H2» habría sucedido en la organización dedicada al narcotráfico a Héctor Beltrán Leyva, alias «El H» o «El H1», cuando este fue detenido el 1 de octubre de 2014, en San Miguel de Allende, Guanajuato.
En julio de 2010, elementos del Ejército capturaron a su hermano Juan Pablo Patrón Sánchez, considerado jefe de la plaza y principal distribuidor de droga en Tepic.
Una manta encontrada en Mazatlán, Sinaloa, en febrero del 2011, días después de la masacre en el bar Antares, en la que murieron seis jóvenes, señala a «El H2» como uno de los responsables, dice un reporte del diario Noroeste de aquella época.
A principios de diciembre pasado, Horacio Óscar Rosete Mentado, juez octavo de Distrito de Procesos Penales Federales, aprobó la entrega a la justicia de Estados Unidos de Héctor Beltrán Leyva, el último de los hermanos que encabezó el Cártel que lleva sus apellidos, y que se encuentra preso en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 1, El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.
El también conocido como “El H” o “El Ingeniero” fue arrestado el 1 de octubre de 2014, en San Miguel de Allende, Guanajuato. Sin embargo, el narcotraficante tenía su residencia en una casa ubicada en la zona de Juriquilla, en la ciudad de Querétaro.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) había solicitado la opinión del juez federal, quien determinó procedente su traslado a EU, donde podría ser juzgado en cortes federales de Washington y Nueva York.
A mediados de septiembre pasado, elementos de la Policía Federal (PF) detuvieron en Hermosillo, Sonora, a Clara Elena Laborín Archuleta, alias “La Señora”, jefa de la plaza en Acapulco para la organización criminal que lleva los apellidos de su esposo, “El H”.
Información oficial indica que Héctor Beltrán Leyva y su hermano Arturo, alias “El Barbas”, iniciaron a su compadre Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, en el negocio del tráfico de cocaína. Los tres son primos y nacieron en la región montañosa de Badiraguato, Sinaloa.
Durante décadas fueron aliados. Sin embargo, el Cártel de los Beltrán Leyva se desprendió del de Sinaloa, en 2008, después de la detención en Culiacán de Alfredo Beltrán Leyva, «El Mochomo», quien era señalado como uno de los principales lugarteniente de «El Chapo», y de Ismael Zambada García, «El Mayo».
La captura de «El Mochomo» fue considerada por Los Beltrán Leyva como una traición de los líderes del Cártel de Sinaloa, por lo que declararon la guerra a «El Chapo» y a «El Mayo». Desde entonces en el estado se desató la llamada guerra contra el narco que ya lleva casi 9 años.
«El Chapo», traicionó a sus familiares, según la información otorgada por las propias autoridades. «El Barbas» fue abatido por infantes de la Marina en diciembre de 2009 en Cuernavaca, Morelos, por lo que «El H» tomó el relevo y mantuvo una cruenta guerra contra su ex aliado, el ahora ex líder del Cártel de Sinaloa, extraditado a los EU a principios del 2017.
“El H”, sobre quien pesan 29 averiguaciones previas del orden federal, lideraba, hasta su detención, la organización del grupo criminal que lleva sus apellidos y cuya actividad principal era el trasiego de droga desde Sudamérica hasta Estados Unidos y Europa.
Además de «El H2», fueron abatidos siete de sus cómplices, confirmó la Semar a través de SU cuenta en la red social Twitter: «Hoy en un enfrentamiento entre delincuentes y Fuerzas Federales fue abatido Juan Francisco N. con 7 cómplices más».
El Gobierno del Estado intensificó las acciones de monitoreo, prevención y control de plagas forestales en distintas regiones de la entidad, ante el debilitamiento de los bosques provocado por el estrés hídrico y las condiciones climáticas extremas.
A través de la Secretaría de Desarrollo Rural, se informó que las masas forestales de coníferas han sido afectadas de manera significativa, lo que ha favorecido la proliferación de insectos descortezadores del pino. Entre las principales especies detectadas se encuentran Dendroctonus mexicanus, Dendroctonus frontalis e Ips lecontei, consideradas una amenaza directa para los ecosistemas forestales.
Las autoridades señalaron que fenómenos como las sequías prolongadas y las variaciones bruscas de temperatura han generado un entorno propicio para la expansión de estas plagas, acelerando el deterioro de la vegetación. La presencia de estos insectos provoca la muerte progresiva del arbolado, altera la estructura y funcionalidad de los ecosistemas y aumenta el riesgo de incendios forestales.
Además, el daño ocasionado por los descortezadores contribuye a procesos de erosión del suelo y afecta servicios ambientales clave, como la captación de agua y la conservación de la biodiversidad en las zonas forestales impactadas.
Como parte de las labores implementadas, personal técnico realizó recorridos de campo para identificar brotes activos, evaluar el nivel de afectación y establecer áreas prioritarias de atención. Estas acciones se desarrollan en coordinación con la Comisión Nacional Forestal, técnicos especializados, comisariados ejidales y propietarios de predios forestales.
Para el control sanitario, se aplican tratamientos conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-019-SEMARNAT-2017. Entre las medidas destacan el derribo direccional de árboles infestados, el descortezado, el manejo adecuado de residuos y la aplicación de productos autorizados por la Cofepris, bajo los protocolos de seguridad establecidos.
Las autoridades estatales indicaron que estas acciones forman parte de una estrategia permanente para proteger los ecosistemas forestales y reducir los impactos derivados de las plagas y las condiciones climáticas adversas.