Conecta con nosotros

Dinero

Gasolina Premium y diésel suben un centavo este jueves; Magna sin cambios

Published

on

El precio de la gasolina Magna permanecerá sin cambios este jueves, en tanto que los de la Premium y del diésel subirán un centavo, con relación a los precios del miércoles, informó la Comisión Reguladora de Energía.

Detalló que los costos máximos que estarán vigentes este jueves en las 83 regiones del país, las siete de la frontera y los municipios que componen cada región será de 16.55 pesos por litro de gasolina Magna, 18.33 para la Premium y 17.62 pesos para el litro de diésel.

En cuanto a los precios mínimos, el organismo añadió que en el caso de la gasolina Magna se mantuvo sin cambios en 15.29 pesos por litro, la Premium quedó en 17.08 y el diésel se fijó en 16.37 pesos el litro.

En la zona de Campeche, el precio máximo de la Magna es 15.85 pesos por litro, 17.64 para la Premium y el diésel en 16.93 pesos por litro; la menor cotización en esta región es de 15.52 pesos para la Magna, 17.31 la Premium y 16.59 pesos para el diésel.

En la región de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la menor cotización ronda los 15.52 pesos por litro para la gasolina menor a 92 octanos, 17.31 pesos para la Premium y 16.59 en el caso del diésel; en tanto, el mayor costo está en los 16.06 pesos para la Magna, 17.84 pesos para la Premium y 17.13 pesos por litro para el diésel.

En la Ciudad de México, las demarcaciones con los precios más elevados son Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Xochimilco, Benito Juárez, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Tlapan y Tláhuac, en las que se cotiza en 16.28 pesos la Magna, 18.17 la Premium y 17.03 pesos el diésel.

Por el contrario, la delegación Azcapotzalco se mantiene como la zona con la menor cotización en la Ciudad de México, con un precio por litro para la Magna de 16.22 pesos, 18.11 para la Premium y 16.97 pesos para el diésel.

Noticias MVS

Dinero

Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

Published

on

El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

Continuar Leyendo
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Más visto