México
Y la nueva estrella del Súper Bowl es… ¡la carne de cerdo mexicana!
Este domingo, en la edición LII del Súper Bowl, la carne de cerdo mexicana será un nuevo jugador, gracias a su calidad, sabor e inocuidad, con lo que se refuerza la preferencia de los alimentos nacionales en Estados Unidos y el mundo.
Con el reconocimiento a México por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), como territorio libre de la Fiebre Porcina Clásica, los productores nacionales podrán incrementar sus exportaciones al país vecino.
Con este logro, la carne de cerdo mexicana obtuvo un triunfo importante previo al Super Bowl LII, el cual será visto por 111 millones de televidentes en 170 países.
El aguacate mexicano llegará al Super Bowl LII
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), nuestros vecinos del norte son uno de los tres principales países consumidores de carne de cerdo, lo que abre la posibilidad de ampliar los mercados y conquistar el paladar de los estadunidenses con productos que satisfacen todas las expectativas.
Además, Estados Unidos autorizó la importación de material genético, así como cerdos vivos, canales y productos derivados porcícolas provenientes de las plantas Tipo Inspección Federal (TIF) mexicanas.
Hasta el año pasado, Estados Unidos reconocía como libres de Fiebre Porcina Clásica sólo a los estados de Baja California, Baja California Sur, Nayarit, Chiapas, Quintana Roo, Chihuahua, Sinaloa, Sonora y Yucatán, por lo que sólo siete plantas TIF podían exportar sus productos a ese país.
Con el cambio de estatus, se reconoce a todo el territorio mexicano como libre de la referida enfermedad; ahora, las 49 plantas que procesan productos de origen porcino en México, son elegibles para exportar a ese mercado.
México
Regulación del uso de celulares en escuelas comenzará el 3 de noviembre
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que a partir del 3 de noviembre de 2026 entrará en vigor una regulación que restringe el uso de celulares en las escuelas del país. Esta medida forma parte de una estrategia destinada a fomentar el desarrollo de habilidades cognitivas en niñas, niños y jóvenes.
Sheinbaum Pardo explicó que la decisión fue tomada en conjunto con gobernadoras y gobernadores, y se basó en una consulta realizada con docentes de diferentes niveles educativos, donde se discutió el impacto del uso de dispositivos digitales durante la jornada escolar. La mandataria enfatizó que el objetivo principal es recuperar la creatividad y mitigar el uso excesivo de pantallas, especialmente en relación con las redes sociales, que pueden tener efectos negativos en los estudiantes.
La regulación establece que en educación básica no se permitirá el uso de celulares durante la jornada escolar, incluyendo tanto las clases como los recreos, salvo en casos de emergencia o situaciones justificadas. En el caso de la educación media superior, el uso de celulares será permitido bajo criterios de uso responsable y seguro, con limitaciones que cada institución definirá. Para la educación superior, también se promoverá un uso responsable de los dispositivos digitales.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, informó que en la consulta realizada a los docentes, el 81 por ciento de los encuestados se mostró a favor de regular el uso de celulares en los planteles escolares. Estas disposiciones buscan fortalecer la atención, el contacto humano, la convivencia escolar y el desarrollo integral de los estudiantes.
Durante la conferencia matutina, el Gobierno de México presentó datos del Sistema Educativo Nacional, que incluye una matrícula de 34.1 millones de estudiantes, 2.2 millones de docentes y 263.6 mil escuelas en el país. Además, se proyecta que al cierre de 2026 se alcanzarán 20.1 millones de becarios, y se mantendrán programas como La Escuela es Nuestra, la entrega de libros de la Nueva Escuela Mexicana y la ampliación de espacios en educación media superior y superior.
La regulación del uso de celulares se enmarca dentro de una política educativa más amplia, que busca garantizar el acceso a la educación, reducir el abandono escolar por motivos económicos y fortalecer los aprendizajes dentro de las aulas.
