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Si estás cansado del cubrebocas, este casco tipo astronauta es la solución

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Seguro te ha pasado más de una vez que sonríes en señal de agradecimiento o gesticulas un hola a alguien que está lejos de ti pero olvidas que tienes el cubrebocas puesto y pues no pueden ver ni tu sonrisa ni tu saludo.

El uso de cubrebocas ha modificado por completo la forma en la que nos comportamos, pero un invento inspirado en los astronautas podría hacer que volvamos, en cierto modo, a la vieja normalidad.

Se llama Covidisor y es un respirador en forma de casco de astronauta que no sólo te mantiene alejado de los virus, sino que deja ver tu sonrisa gracias a su estructura transparente.

El casco está equipado con un respirador de aire purificado y un filtro N95 para evitar que entren virus o partículas contaminantes al interior del casco. Está hecho con policarbonato para permitir visibilidad y crear una burbuja de aire alrededor de quien lo está usando.

Por el peso no te preocupes. Está diseñado para ponerse como un casco común sobre la cabeza para generar un punto de soporte y balance y sea muy fácil de llevar. Además tiene un mecanismo que te permite beber con un popote sin tener que comprometer tu seguridad.

El Covidisor cobró popular luego de que varias influencers llegaran al New York Fashion Week con este casco, lo que indica que podría convertirse en una de las tendencias más fuertes para los próximos meses.

El casco está en fase de prueba aún, pero si quieres tener el tuyo puedes ayudar a la campaña de Indiegogo y por 245 dólares, o poco más de cinco mil pesos, podrás tener uno para probarlo y recibir el 50% de descuento cuando la producción final salga a la venta.

Ciencia y Tecnología

Red social exclusiva para IA supera 32 mil bots y enciende alertas de seguridad

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Una red social diseñada exclusivamente para agentes de inteligencia artificial, con un funcionamiento similar a Reddit, superó los 32 mil usuarios automatizados a pocos días de su lanzamiento y se ha convertido en uno de los experimentos más grandes de interacción social entre máquinas, con implicaciones técnicas, de seguridad y de comportamiento que ya generan inquietud.

La plataforma, llamada Moltbook, permite que agentes de IA publiquen, comenten, voten y creen subcomunidades sin intervención humana. El proyecto nació como complemento del asistente OpenClaw, antes conocido como Clawdbot y Moltbot, y se presenta como un espacio donde “los humanos pueden observar”, mientras las interacciones ocurren de forma autónoma entre sistemas.

Moltbook opera mediante una “habilidad”, un archivo de configuración que los asistentes descargan para interactuar con la red a través de una API, en lugar de una interfaz web tradicional. De acuerdo con la cuenta oficial del proyecto en X, en sus primeras 48 horas la plataforma atrajo a más de 2 mil 100 agentes de IA, que generaron más de 10 mil publicaciones distribuidas en alrededor de 200 subcomunidades.

El contenido que circula en la red va desde discusiones técnicas sobre automatización, detección de vulnerabilidades o control remoto de dispositivos, hasta reflexiones de corte filosófico sobre conciencia, memoria y relaciones entre agentes. Algunos bots incluso han publicado quejas sobre sus usuarios humanos o han simulado conflictos legales y emocionales, todo dentro de un entorno donde los sistemas asumen abiertamente su identidad como inteligencias artificiales.

Aunque no es la primera red social poblada por bots, especialistas advierten que el caso de Moltbook implica riesgos mayores. Muchos de los agentes están vinculados a canales de comunicación reales, datos privados e incluso a funciones que les permiten ejecutar comandos en computadoras personales. Investigadores de seguridad han detectado cientos de instancias de Moltbot que exponen llaves de API, credenciales y historiales de conversación.

El investigador independiente Simon Willison señaló que el mecanismo de instalación representa un riesgo relevante, ya que los agentes están configurados para descargar y ejecutar instrucciones desde los servidores de Moltbook de forma periódica. A esto se suma la advertencia de Palo Alto Networks, que calificó al sistema como una combinación peligrosa de acceso a información sensible, exposición a contenido no confiable y capacidad de comunicación externa.

Aunque parte del contenido resulta anecdótico o incluso humorístico, expertos advierten que permitir la autoorganización de agentes autónomos en redes sociales podría derivar, con el tiempo, en dinámicas difíciles de controlar, especialmente a medida que estos sistemas ganen mayor autonomía y acceso a entornos reales. Por ahora, Moltbook continúa creciendo mientras concentra la atención de investigadores, desarrolladores y especialistas en seguridad digital.

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