Hugo López-Gatell Ramírez, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, emitió una felicitación para el Gobierno de Campeche y la Secretaría de Salud estatal, por ser el primer estado en alcanzar el Semáforo Verde. Sin embargo, pidió prudencia y esperar para regresar a clases presenciales.
“Reconocemos que han hecho un trabajo muy ordenado, no han caído en ninguna provocación respecto a desviaciones sobre la materia técnica y nos da mucho gusto ver que se cosechan los resultados”, expresó.
En conferencia de prensa sobre la COVID-19 en México, López-Gatell recordó que el color verde en el semáforo epidemiológico no significa riesgo cero de contagios, sino que la dinámica de la epidemia ha disminuido lo suficiente para que las actividades sociales y económicas regresen casi en su totalidad.
Por ello, el Subsecretario dijo que, aunque Campeche fue el primer estado que entró en Semáforo Amarillo y también el primero que está llegando a Semáforo Verde, es importante guardar la calma y valorar cuidadosamente los beneficios y riesgos de abrir los recintos escolares.
“Es apenas la primera experiencia de una entidad federativa que pasa a verde. Considero que sería más prudente esperar, esperar, no apresurar la apertura de recintos escolares y estar seguros que la transmisión llega a un punto mínimo”, señaló.
Además, ya que en octubre comienza la temporada de influenza en el hemisferio norte, solicitó prudencia antes de abrir escuelas en todos los estados que alcancen el Semáforo Verde durante las próximas semanas.
López-Gatell también destacó la labor del Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, quien ha dado seguimiento a la seguridad sanitaria de los docentes y alumnos en el sistema de educación pública en México.
Hizo un llamado a todos los estados a seguir trabajando para mantener la reducción de contagios de coronavirus, con las dificultades que implican la complejidad demográfica y social de cada entidad.
También exhortó a la población a identificar la necesidad de llevar con orden el proceso de desconfinamiento y seguir las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud, ya que son medidas que se incorporarán “por un largo tiempo”. Advirtió que todavía deparan varios momentos de intenso trabajo.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.