El próximo 29 de septiembre los miembros la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados han sido citados para celebrar su decimoprimera reunión ordinaria, el punto 7 de la orden del día pretende aprobar el dictamen que, entre otras cosas, deroga los artículos 23 al 28 de la actual Ley de Ciencia y Tecnología, con ello se eliminarían todos los fideicomisos del Conacyt que incluyen el manejo de los fondos institucionales, sectoriales, de cooperación internacional y los mixtos. Además, afectaría al Fondo Nacional de Desastres (Fonden), al de atención a víctimas y a fideicomisos relacionados con el cine, el deporte, la bioseguridad y la protección del medio ambiente.
Esto ha sorprendido a la comunidad científica, pues con anterioridad se llevaron a cabo tres sesiones de Parlamento Abierto los días 4, 18 y 26 de junio de 2020, en ellas los directores de Centros Públicos de Investigación (CPI), del Cinvestav y de otras entidades públicas, dieron abundantes razones y coincidieron en que, de concretarse la extinción de los fideicomisos de ciencia y tecnología, los resultados serían desastrosos.
Incluso en un comunicado el pasado 15 de abril, los coordinadores de todos los grupos parlamentarios, señalaron que se pronunciaban por garantizar los recursos para ciencia y tecnología y que entendían que el quehacer científico tiene una planeación y un ejercicio de gasto con especialización y sus resultados no siempre son inmediatos. En este comunicado se mencionan también diferentes razones legales por las que los fideicomisos de ciencia y tecnología no deberían estar incluidos en el proceso de extinción decretado por el presidente de México el pasado 2 de abril.
En respuesta a este nuevo intento por eliminar los fideicomisos, representantes de diversas academias tuvieron una reunión el pasado viernes y se acordó que cada academia se expresaría de manera individual y directa ante la Comisión de Presupuesto, también de manera pública, pues aseguran, la aprobación de este dictamen sepultaría los fideicomisos.
En entrevista, el doctor David René Romero Camarena, presidente de la Sociedad Mexicana de Bioquímica e investigador del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM, explica que bajo la excusa de que los fideicomisos son poco transparentes y que presentan corrupción, se pretende eliminarlos; sin embargo asegura que todos los fideicomisos de ciencia son observados por la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública, con revisiones periódicas anuales o bianuales.
Dijo que es irresponsable que se tenga que extinguir una parte, para atender una prioridad nacional como es el Covid-19, pues con la extinción de fideicomisos en números gruesos se recuperarían alrededor de 78,000 millones de pesos no comprometidos, de ese total los fideicomisos de ciencia equivalen a poco más de 2,000 millones de pesos esto apenas es el 2.6% de lo que se recuperaría, en cambio para la ciencia sería un daño enorme.
Por ello, el llamado es para que los legisladores reconsideren el predictamen y permitan la preservación de los fideicomisos, “nos gustaría mantener un canal abierto, lo hicimos durante el Parlamento Abierto y hoy queremos ser tomados en cuenta”.
Este anuncio llega justo cuando estamos en los niveles más bajos de presupuesto para Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) en años, en términos reales el presupuesto es comparable con el que teníamos en 2012, pero con muchas necesidades más, “hoy ni siquiera podemos pedir que se amplíen los recursos, estamos pidiendo que no se reduzcan para poder trabajar”.
En este momento además los canales de comunicación con Conacyt están rotos, “no se nos escucha para nada y eso es una cosa muy preocupante, se están tomando decisiones sin la voz de los científicos. Esto es lo que nos anima a unirnos y levantar la voz, no tiene que ver con una tendencia política, la realidad es que respetamos nuestra profesión, queremos hacer lo mejor para México y quedarnos callados sería irresponsable”.
Romero Camarena explica que además el predictamen no contempla ningún mecanismo alternativo a los fideicomisos, solamente asigna responsabilidades a diferentes entidades del Estado para que lleven a cabo esa extinción y en cierto sentido, para que tomen en cuenta las necesidades de cada área; sin embargo, con un Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación que no contempla incrementos para ciencia, en realidad significa una reducción de recursos.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.