La presidenta de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri, reveló que uno de sus deseos para esta Navidad es que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, use cubrebocas en sus habituales conferencias de prensa, para alentar su uso entre la población, y así mitigar el impacto del COVID-19.
“Si me preguntan ustedes por un regalo de navidad que yo pediría, sería ver al presidente López Obrador con un cubrebocas, no subiéndose al avión, sino en una conferencia mañanera”, manifestó Sauri este miércoles en una rueda de prensa.
“Creo que toda esta situación que nos ha acompañado desde marzo nos ha demostrado que sobre cualquier otra cosa es la salud lo que nos permite salir adelante y hacer todo lo demás”, añadió la diputada del PRI (Partido Revolucionario Institucional), quien siempre usa cubrebocas durante las sesiones del Pleno y en todas sus actividades en San Lázaro
Dulce María Sauri apeló a la “fuerza moral” del presidente a la que aludió el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, hace varios meses. Vale recordar que esta frase del funcionario encargado del combate a la pandemia de coronavirus fue duramente criticada, ya que la usó para desacreditar a quienes decían que los eventos de López Obrador podrían ser puntos de contagio.
“La fuerza moral del presidente pudiera trasladarlo al símbolo del cubrebocas y eso, indudablemente, ayudaría en forma muy importante a legitimar uno de los elementos que tenemos todos en nuestro alcance para cuidarnos y protegernos”, aseguró la presidenta de San Lázaro.
Y es que López Obrador ha sido un mandatario que ha enviado señales a veces contradictorias con respecto al cubrebocas. En marzo pasado, cuando la pandemia empezaba en México, no se alentó su uso y el mandatario mantuvo sus giras por el interior de la República.
Después, cuando la pandemia recrudeció en la primera ola de muertes y contagios, López Obrador cambió de postura: suspendió sus giras y pidió que la población siguiera las indicaciones de las autoridades sanitarias.
Sin embargo, a López Obrador raramente se le ha visto con cubrebocas. La ocasión más prominente fue la primera vez en julio pasado cuando viajó a Estados Unidos para una cumbre con el presidente Donald Trump. Durante su vuelo a Washington D.C., el tabasqueño se colocó un tapabocas en público.
Sin embargo, no usa el artículo cuando ofrece, de lunes a viernes sin suspensión por la pandemia, su conferencia matutina en Palacio Nacional, donde vive y despacha los asuntos del país. “Me dicen López-Gatell y (Jorge) Alcocer que no es indispensable, hay otras medidas, y yo pienso que es mejor la sana distancia y cuidarnos”, dijo sobre el cubrebocas hace unas semanas, en referencia a los principales funcionarios sanitarios de su gobierno.
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy, ex líder del Cártel de Juárez, mantiene negociaciones con el gobierno de Estados Unidos a casi año y medio de su traslado a una cárcel de Nueva York.
Este martes 28 de julio, se llevó a cabo una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, en donde se sumó un nuevo plazo de 90 días para continuar con las conversaciones con la defensa del ex líder del Cártel de Juárez.
Con esto se dio a conocer que se programó la próxima audiencia para el 20 de octubre de este año, y que El Viceroy renunciaba a enfrentar un juicio rápido en la Corte de Distrito Este de Nueva York.
Mientras se mantiene este proceso, Vicente Carrillo Fuentes se mantendrá en prisión. Cabe destacar que está acusado de delitos ligados al narcotráfico y lavado de dinero.
¿Quién es El Viceroy?
Vicente Carrillo Fuentes, alias El Viceroy,heredó el Cártel de Juárez en 1997, luego de que su hermano, Amado Carrillo Fuentes,conocido como El Señor de los Cielos, muriera en medio de una cirugía plástica. En ese momento el Cártel de Juárez era una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de México.
Nació en Novolato, Sinaloa. Junto a él, Juan José Esparragoza, alias El Azul, quien más tarde formaría parte del Cártel de Sinaloa,tomó el control del Cártel de Juárez en 1997.
Desde el 16 de agosto del año 2000, El Viceroy fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (US Federal Bureau of Investigations, FBI) luego de que un jurado federal del estado de Texas lo acusara de homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense ofrecía hasta 5 millones de dólares de recompensa por información que diera con su paradero.
El Cártel de Juárez se encargaba de transportar múltiples toneladas de cocaína provenientes de Colombia hacia Estados Unidos, pasando por México. Durante el liderazgo de Amado Carrillo Fuentes, el Cártel de Juárez mantuvo la hegemonía sobre este negocio gracias a sus vínculos con autoridades federales mexicanas, mismas que les ofrecían protección.
Vicente continuó con el traslado de droga de una manera más modesta, pero en un contexto más violento.
Hasta el 2004, el Cártel de Juárez estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, cuando el líder de este grupo, Joaquín El Chapo Guzmán, presuntamente ordenó el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de El Viceroy. Tras esto, este devolvió el ataque ordenando la muerte de El Chapo Guzmán, quien estaba preso.
Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’, exlíder del Cártel de Juárez (Infobae)
La ruptura de la alianza entre ambos cárteles desató una violenta guerra de varios años enCiudad Juárez, en el estado norteño de Chihuahua, principal bastión de Carrillo Fuentes.
Ambos grupos se enfrentaron por el control del mercado y de las rutas del narcotráfico. Desde el 2007, El Viceroy también enfrentó al Cártel de Golfo. Este conflicto hizo a Ciudad Juárez la ciudad más violenta del mundo por varios años, lo que dejó un saldo de, por lo menos, 8 mil muertos.
Para enfrentar al Cártel de Sinaloa y a su grupo de sicarios, conocido como Gente Nueva, El Viceroy se valió de un brazo armado conocido como La Línea y del Barrio Azteca, un grupo criminal con base en Estados Unidos.
Pero estos no fueron suficientes para derrotar al Cártel de El Chapo Guzmán, pues presuntamente contaba con apoyo de autoridades federales, y logró debilitar al Cártel de Juárez e incrementar su propio poder.
El Viceroy, debido a su aparente derrota, cambió su apariencia, su nombre y se trasladó a Torreón, en Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. Fue condenado a 28 años de prisión por la Fiscalía General de la República (FGR) en junio de 2015.
En un juicio de amparo del año siguiente, se le concedió protección constitucional, sin embargo, siguió en prisión. En 2017 se le volvió a dictar prisión formal.
Estuvo en Puente Grande, en Jalisco, hasta el 27 de febrero de 2025, cuando fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 28 narcotraficantes mexicanos de alto perfil.