El presidente de Argentina, Alberto Fernández, informó este viernes la extensión de las restricciones para contener la pandemia de coronavirus ante el incesante incremento de contagios y muertes registrados en las últimas semanas.
«Necesitamos una reducción de casos más marcada y sostenida», advirtió en un mensaje desde la Casa Rosada, sede del gobierno, en el que destacó que la situación epidemiológica en el Área Metropolitana de Buenos Aires es crítica, mientras que otras zonas del país enfrentan una alta tensión sanitaria.
Las restricciones comenzaron a regir el pasado 9 de abril por un periodo de dos semanas, pero este viernes el presidente las amplió hasta el 21 de mayo.
«Por los contagios que ya tuvimos y por los que hay actualmente, las próximas semanas pueden llegar a ser muy duras en la ocupación de camas de terapia», explicó.
Fernández anunció que, para tratar de paliar esta nueva ola de la pandemia, el país será dividido en zonas de mediano y bajo riesgo, en donde los gobiernos locales podrán diseñar sus propias medidas.
Por otra parte, habrá zonas de alto riesgo y de alarma epidemiológica, y ahí la prioridad será limitar al máximo la circulación de personas y evitar el colapso de las Unidades de Cuidado Intensivo.
Sanitarios atienden a pacientes con covid-19 en un hospital de Buenos Aires, 16 de abril de 2021Agustin Marcarian / Reuters
También subrayó la importancia de que el país ya haya recibido una dotación de 10 millones de vacunas, con lo que seguirá adelante el plan de inmunización más grande y acelerado de la historia.
«Jamás me haré el distraído frente al problema que estamos viviendo. Es mi responsabilidad establecer medidas contundentes frente a la pandemia, para evitar que el descuido nos arrastre hacia un escenario de mayor gravedad. Las medidas que adoptamos son las que se han tomado en todo el mundo. Con el virus, es imposible negociar, tenemos que tomar medidas firmes», señaló.
Las restricciones
En todo el país se suspenden hasta el 21 de mayo los viajes de egresados y turísticos y las reuniones sociales de más de 10 personas en espacios cerrados y abiertos. Las personas en riesgo de contagio no deberán asistir a sus trabajos y el horario de veda nocturna rige desde las 00:00 hasta las 06:00, pero se podrá ampliar de acuerdo con la emergencia de cada región.
Por ejemplo, en las zonas de máxima alerta epidemiológico, entre las que se encuentra la capital y la provincia de Buenos Aires, no se puede circular a partir de las 20:00 horas.
También se mantienen cerrados los centros comerciales, y no se pueden realizar actividades religiosas, recreativas o deportivas en lugares cerrados.
Uno de los puntos más importantes es que confirma la suspensión de las clases presenciales, a lo que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se reveló vía judicial, por lo que las escuelas han seguido abiertas en las últimas dos semanas, a la espera del fallo de la Corte Suprema sobre la constitucionalidad del decreto presidencial.
Por otra parte, los locales de comida mantendrán cerradas sus puertas a las 19:00. A partir de ese horario sólo podrán ofrecer servicio a domicilio, mientras que el transporte público solo podrá ser utilizado por personal de actividades esenciales.
El martes, Argentina registró 524 muertes por coronavirus, la cifra más alta desde hace un año, lo que lo convirtió en el país con mayor número de fallecimientos después de India, que está enfrentando una crisis humanitaria por la pandemia.
A nivel general, hasta ahora el país sudamericano acumula 2,9 millones de contagios y casi 63.000 muertes por coronavirus.
Al menos 34 personas han muerto en Estados Unidos a consecuencia de la intensa tormenta invernal que afectó durante la última semana a amplias regiones del país, de acuerdo con el recuento más reciente de autoridades estatales. El fenómeno mantiene en alerta a varias entidades ante la llegada de una nueva ola de aire ártico que amenaza con extender el frío extremo hacia el sur.
Las muertes se registraron en incidentes vinculados a las bajas temperaturas, accidentes de tránsito, caídas en estanques congelados y atropellamientos por quitanieves. En la ciudad de Nueva York, ocho personas fueron encontradas sin vida en espacios abiertos, informó el alcalde Zohran Mamdani. La portavoz de la alcaldía, Dora Pekec, precisó que no se ha confirmado la causa exacta de los decesos, aunque todos ocurrieron en exteriores, lo que apunta a una posible exposición prolongada al frío.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó la tormenta como “monstruosa” debido a su extensión y severidad. El sistema se desplazó desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts, cubriendo de nieve y hielo una franja superior a los 2.000 kilómetros. Las condiciones provocaron carreteras peligrosas, evacuaciones y cortes masivos de energía eléctrica. Hasta este martes, más de 550.000 clientes permanecían sin servicio, principalmente en Tennessee, Mississippi y Kentucky.
En estados del sur, donde este tipo de fenómenos son menos frecuentes, miles de familias fueron trasladadas a refugios con calefacción. En Nashville, residentes reportaron permanecer aislados y sin electricidad durante varios días. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, advirtió que permanecer a la intemperie por apenas diez minutos podía derivar en congelación o hipotermia.
Entre las víctimas se reportan tres niños que murieron tras caer en un estanque congelado en Texas, personas atropelladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, adolescentes fallecidos en accidentes de trineo en Arkansas y Texas, y una mujer localizada bajo la nieve en Kansas. En Nueva York, todas las muertes registradas hasta el momento ocurrieron durante el fin de semana y en espacios abiertos.
El estado de emergencia ha sido declarado en al menos diez estados. En Nueva York, el sistema escolar fue cerrado tras acumulaciones de nieve de hasta 38 centímetros en algunos barrios, la mayor nevada en años. Universidades, como la de Mississippi, también suspendieron clases debido a la presencia de hielo peligroso en sus campus.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas de frío extremo desde Texas hasta Pensilvania y anticipa nuevas tormentas para el próximo fin de semana. En el norte de Florida, se prevén temperaturas de hasta menos cuatro grados Celsius, mientras que en otras regiones la sensación térmica podría descender hasta menos 29 grados. Las autoridades mantienen operativos de emergencia activos mientras continúan las labores de restablecimiento y persiste el riesgo por las condiciones climáticas.