El grupo terrorista palestino Hamas afirmó el jueves haber disparado un potente cohete de un alcance de 250 kilómetros hacia el aeropuerto Ramon, cercano a la ciudad de Eilat (sur de Israel), al que se estaban desviando los vuelos con destino Tel Aviv por razones de seguridad.
Un portavoz del brazo armado de Hamas, las brigadas Al-Qassam, anunció el lanzamiento de un cohete Ayyash y pidió a las “aerolíneas internacionales que suspendan inmediatamente todos sus vuelos” con destino Israel.
Unos 200 kilómetros separan el aeropuerto de Ramón de la Franja de Gaza.
“Le decimos al enemigo: sus aeropuertos y todos los puntos desde el norte de Palestina hasta el sur están al alcance de nuestros cohetes”, dijo Abu Obeida, portavoz del brazo armado de la organización.
El cohete se llama Ayyash 250 en honor al famoso experto en terror Yahya Ayyash, un terrorista abatido en 1996 y que era el principal fabricante de bombas de Hamas.
Abu Obeida calificó el lanzamiento de cohetes como parte de la respuesta de lasBrigadas Al-Qassamal asesinato de sus altos mandos este miércoles.
Las milicias islamistas de Hamas y la Yihad Islámica lanzaron 1.600 cohetes desde la Franja de Gaza hacia Israel desde el inicio de la escalada, de los que el 90% fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, informó el Ejército de Israel.
Del total de proyectiles lanzados desde el lunes a las 3.00 GMT, incluidos los de esta noche, 400 fueron fallidos y cayeron en la misma franja. A su vez, las fuerzas armadas atacaron más de 600 objetivos del enclave, según concretaron hoy en un comunicado.
El jueves temprano, la autoridad de aviación civil de Israel dijo que había desviado todos los vuelos de pasajeros entrantes que se dirigían al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv al aeropuerto de Ramon, ya que las advertencias de ataque aéreo una vez más se dispararon en todo Israel.
Mientras tanto, los transportistas internacionales cancelaban vuelos a Israel.
Portavoces de United Airlines y American Airlines dijeron a la AFP que sus vuelos desde Estados Unidos a Israel habían sido cancelados “hasta el 15 de mayo”.
En Gaza, se informó que 83 personas murieron desde el lunes, y siete en el lado israelí.
Un tribunal en Los Ángeles, California determinó que Meta y Google deberán pagar 3 millones de dólares a una usuaria afectada por adicción a las redes sociales. De acuerdo con la tendencia, Meta, propietaria de Facebook e Instagram, es culpable de poner en riesgo la salud de la usuaria.
El Tribunal determinó que ambos gigantes tecnológicos actuaron con negligencia al poner en riesgo la salud mental y no advertir sobre las consecuencias de salud a sus usuarios.
Kaley demandó a Meta y Google por adicción
El juicio comenzó en enero, luego de que una Kaley, una joven de 20 años demandara a Meta y Google bajo el argumento de haberse vuelto adicta a aplicaciones como Instagram y Youtube durante su infancia. La sentencia determina que Meta tendrá que solventar el 70 por ciento de monto, lo que se traduce en cerca de 2 millones 100 mil dólares.
Joseph VanZandt, abogado que representa a familias que demandaron a las empresas tecnológicas, aseguró que el juicio es un paso adelante para que los gigantes tecnológicos de Silicon Valley rindan cuentas.
“Este veredicto trasciende un solo caso. Durante años, las empresas de redes sociales se han lucrado aprovechándose de los niños, ocultando sus características de diseño adictivas y peligrosas. El veredicto de hoy es un referéndum – desde un jurado hasta toda la industria – que demuestra que ha llegado la rendición de cuentas”, aseguró Joseph en un comunicado.
Un portavoz de Meta aseguró que la compañía no está de acuerdo con la multa; sin embargo, Google no ha respondido al veredicto. El veredicto ocurre luego de que un jurado de Nuevo México determinara que Meta debe pagar una indemnización de 375 millones de dólares por no utilizar medidas de seguridad para proteger a usuarios menores de edad contra depredadores sexuales en Instagram y Facebook.
¿Qué le ocurrió a Kaley tras utilizar Youtube e Instagram desde pequeña?
El jurado, conformado por cinco hombres y siete mujeres, escuchó versiones contrarias sobre el rol e influencia que tuvieron las paltaformas digitales en la salud mental de Kaley. La demandante, originaria de Chico, California, aseguró que empezó a utilizar Youtube desde los 6 e Instagram desde los 11 años.
De acuerdo con la defensa legal de Kaley, Instagram y Youtube fueron diseñados con el propósito de hacerse adictivas, pese a que tenían conocimiento sobre el impacto negativo en los menores y jóvenes usuarios. El equipo legal expuso un documento de Meta en el que se aseguraba que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, describió sus esfuerzos para retener a menores y jóvenes en sus plataformas con el objetivo de “tener un gran éxito”. Otro de los documentos internos exponía que los niños de 11 años tenían cuatro veces más probabilidades de mantener su cuenta de Instagram , en comparación con otras aplicaciones en el mercado, lo anterior pese a que la plataforma exige que los usuarios tengan un mínimo de 13 años.