A pesar del enorme gasto del gobierno en los subsidios a la gasolina y del aumento en el costo financiero durante los primeros ocho meses del año, a los analistas económicos les sorprende que las finanzas públicas no se hayan descarrilado.
La Secretaría de Hacienda informó en su reporte de las Finanzas Públicas y la Deuda Pública que entre enero y agosto el balance público registró un déficit de 285 mil 70 millones de pesos, cifra que se compara favorablemente con el déficit previsto en el programa de 514 mil 946 millones de pesos.
En tanto, el balance primario alcanzó un superávit de 244 mil 272.9 millones de pesos, que contrasta con el déficit programado de 18 mil 453.8 mil millones de pesos.
James Salazar, subdirector de análisis económico de CI Banco, destacó que el déficit público mantiene la mejoría que ha estado observando en los meses previos. “Las finanzas públicas no muestran algún deterioro o algún foco de alerta, se mantienen con la misma inercia de los primeros meses del año, que en términos generales han sido relativamente favorables”, abundó.
Consideró que para el cierre de año las cifras se enfilan a terminar con un balance primario superavitario, lo cual es una buena noticia, y con un déficit público en niveles que no significan un riesgo o alguna observación de las calificadoras.
Janneth Quiroz, subdirectora de análisis económico de Grupo Financiero Monex, destacó que las finanzas públicas han mantenido su estabilidad, debido a que el mayor gasto por subsidios a los energéticos se ha financiado con los mayores ingresos por petróleo.
El reporte de las finanzas públicas revela que los ingresos presupuestarios sumaron 4 billones 380.8 mil millones de pesos entre enero y agosto, y resultaron mayores a lo programado, en 247.5 mil millones de pesos. Por su parte, el gasto sumó 4 billones 652.2 mil millones, y superó el estimado en el programa, por 3 mil 646.8 millones de pesos.
Esto resultó en un balance presupuestario de 271 mil 656.9 millones de pesos, que contrastó significativamente con el déficit esperado de 515 mil 246 millones de pesos.
Una pregunta sobre lechugas contaminadas terminó en una nueva amenaza comercial contra México. El presidente Donald Trump dijo que podría imponer un “gran arancel” al país por el brote de ciclosporiasis que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
“Creo que vamos a imponer un gran arancel a México debido a la lechuga”, declaró el mandatario este viernes 24 de julio ante reporteros. Trump habló en tono relajado y sonriente, sin presentar un decreto, porcentaje,fecha de aplicación o procedimiento para establecer la tarifa.
Trump President Donald Trump speaks in the Oval Office of the White House, Friday, July 24, 2026, in Washington. (AP Photo/Rod Lamkey, Jr.) (Rod Lamkey/AP Photo/Rod Lamkey)
El republicano extendió la broma hacia Canadá por el humo de los incendios forestales que llegó a distintas zonas estadounidenses. “¿Cuál elegirías, la lechuga o el humo? Creo que elegiré el humo”, expresó durante el intercambio con la prensa.
Aunque la declaración no constituye un anuncio comercial formal, ocurre mientras las autoridades estadounidenses amplían la investigación sobre uno de los mayores brotes recientes de enfermedades transmitidas por alimentos.
¿La lechuga mexicana provocó el brote en Estados Unidos?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relaciona epidemiológicamente el brote con lechuga iceberg cortada, servida en restaurantes Taco Bell y suministrada por una empresa con operaciones en el centro de México.
Hasta este 24 de julio, mil 947 personasreportaron infecciones vinculadas con esa exposición en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Por lo menos 98 pacientes requirieron hospitalización y no se registraron muertes.
La investigación, sin embargo, mantiene una diferencia importante entre los datos epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. La FDA corrigió un resultado inicialmente presentado como positivo y determinó que se trató de un falso positivo. Hasta el 19 de julio no existían muestras confirmadas del producto con Cyclospora, aunque la agencia sostuvo que el rastreo de los casos seguía apuntando hacia la lechuga retirada.
La Secretaría de Salud de México también informó que los análisis realizados en lechugas y agua de la planta señalada resultaron negativos para el parásito y para coliformes fecales. Pese a ello, el retiro preventivo del producto continúa activo en Estados Unidos.
La Cyclospora cayetanensis provoca diarrea frecuente, pérdida de apetito, cólicos, inflamación, náuseas y cansancio. Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse o reaparecer.
Por ahora, la frase de Trump permanece como una amenaza formulada entre bromas, no como un arancel aprobado. La investigación sanitaria sigue abierta y todavía deberá determinar con pruebas concluyentes cómo comenzó la contaminación.