Poco más de 60 mil personas vieron a Paul McCartney en su regreso a México. (Foto: Agencias)
En una noche llena de magia musical, Paul Mcartney cautivó a poco más de 60 mil fanáticos que colmaron el Foro Sol de la Ciudad de México en su primer concierto en el país desde 2017. El legendario exBeatle no solo ofreció un espectáculo musicalmente impecable, sino que también generó momentos inolvidables que resonarán en la memoria de los asistentes.
Durante la primera hora del concierto, las bebidas más solicitadas fueron la cerveza y el agua, mientras que los espectadores, algunos disfrazados de The Beatles, se protegían del frío con chamarras invernales y suéteres.
La diversidad de edades en el público creó una atmósfera única, con contemporáneos de McCartney y jóvenes fanáticos vibrando al unísono al ritmo de clásicos como ‘Can’t Buy Me Love’, ‘Junior’s Farm’, y ‘Letting Go’.
La presencia del icónico Lenny Kravitz, ubicado en una zona exclusiva, añadió un toque de distinción al evento. Sin preocuparse por las miradas, el músico interactuó con los presentes y disfrutó del show de McCartney, creando un momento memorable.
Entre las sorpresas de la noche, un romántico episodio se vivió durante ‘My Valentine’, cuando un fanático en la sección General B le propuso matrimonio a su pareja, quien aceptó en medio de la euforia colectiva.
El concierto de casi tres horas también promete para su segunda noche el próximo jueves 16 de noviembre, donde los fans tendrán una travesía musical única, mezclando clásicos, temas más recientes y algunas sorpresas.
Por culpa de la burocracia, Camila Huerta, de nueve años de edad, desde que nació, nunca ha salido del Hospital del ISSSTE Primero de Octubre, en la Ciudad de México, por lo que no conoce una escuela, un parque ni su propia casa, como si se tratara de una película.
Previo a nacer, sufrió falta de oxígeno que le provocó daño cerebral, hidrocefalia y retraso psicomotor global. Ante la gravedad de su estado, sus padres iniciaron una larga batalla legal interponiendo múltiples amparos para evitar que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) la diera de alta en sus primeros años, argumentando que requería cuidados especializados que ellos no podían costear o replicar en casa.
Posteriormente, sus padres, perdieron la batalla legal y pagan actualmente al ISSSTE más de 11 mil pesos para su manutención, luego de que así lo ordenó un juez.
Actualmente, la niña ya puede regresar a su hogar y sus dos padres cuentan con trabajo y la capacidad para mantener a la menor, a quien acuden a cuidar diariamente desde el día que nació, pero el extravío de su expediente médico y la falta de orden de un juez, desde finales del 2025, impide que se vaya con su familia que acusa ineficiencia por parte del sistema judicial.
Sus padres también acusan que no hay ninguna ley o reglamento que sea sensible ante este caso.