Juan Gabriel volverá a brillar en el corazón de la Ciudad de México este 22 de septiembre, cuando su emblemático concierto «Mis 40 en Bellas Artes» sea proyectado de manera gratuita en el Zócalo capitalino. Esta presentación, grabada en 2013, celebra las cuatro décadas de carrera del «Divo de Juárez» y se ha convertido en un referente de su legado musical.
El evento promete reunir a miles de fanáticos, recordando una de las noches más memorables de Juan Gabriel, quien, acompañado por una orquesta sinfónica y mariachi, deleitó a su público con un repertorio de 29 canciones que abarcan desde sus éxitos más sentimentales hasta los temas que lo hicieron vibrar en el escenario.
Juan Gabriel llega al Zócalo de la CDMX Créditos: Especial
El concierto de 2013 marcó su regreso triunfal a este recinto tras casi 23 años de su primera presentación en 1990. Con éxitos como «Querida», «Abrázame muy fuerte» y «Así fue»,Juan Gabriel logró encapsular su esencia como artista en un show que combinó lo popular con lo sinfónico. Aquel evento, además, sería su última vez en ese escenario antes de su fallecimiento en 2016.
Tras la gran acogida que tuvo la proyección de este concierto en la Cineteca Nacional el pasado 14 de septiembre, el Gobierno de la Ciudad de México decidió ofrecerlo una vez más, esta vez en la Plaza de la Constitución, permitiendo que más personas revivan o descubran la magia de esta presentación.
Juan Gabriel provocó caos en la Cineteca Nacional Créditos: Especial
Este concierto no solo es un homenaje a su música, sino también un recordatorio del impacto cultural que Juan Gabriel ha dejado en México y en el mundo. Aunque aquella noche de 2013 no incluyó algunos de sus clásicos más conocidos como «Amor Eterno» y «Hasta que te conocí«, su setlist de 29 canciones ofreció una experiencia inolvidable para los asistentes, destacando joyas de su vasto catálogo.
Para muchos, Juan Gabriel no solo fue un cantante, sino un símbolo de identidad, y esta proyección es un tributo a su arte y a la conexión que siempre mantuvo con su público. Una vez más, el «Divo de Juárez» logrará emocionar a sus seguidores, esta vez en el Zócalo, donde su música resonará en el corazón de la ciudad que lo despidió con tanto cariño en 2016.
Este es el setlist completo de Juan Gabriel en su tercer Bellas Artes
El show de medio tiempo del Super Bowl 2026, encabezado por Bad Bunny, no solo encendió el Levi’s Stadium, también detonó un intenso debate cultural en redes sociales por su propuesta visual y el mensaje sobre la realidad de las comunidades latinas en Estados Unidos.
Mientras una parte del público criticó la estética y el desempeño vocal del artista puertorriqueño, múltiples celebridades y figuras del entretenimiento salieron a respaldar el impacto social del espectáculo. Entre ellas destacó Alfonso “Poncho” Herrera, quien avivó la conversación con un comentario directo y cargado de ironía.
A través de su cuenta en X, el actor mexicano escribió: “¡Benito la rompió!”, mensaje que rápidamente generó reacciones encontradas. Ante una crítica que señalaba que Bad Bunny “canta muy feo”, Herrera respondió sin rodeos: “Yo cantaba peor en RBD… Acá lo importante es el mensaje Tía”.
La respuesta fue celebrada por numerosos usuarios, quienes coincidieron en que el valor del medio tiempo trascendió la técnica vocal y se centró en la representación cultural y el contexto social que rodeó la presentación.
La actuación de Bad Bunny fue interpretada por muchos como un acto de protesta visual, reflejando las dificultades, tensiones y vivencias de las comunidades latinas, todo frente a una audiencia de millones de personas alrededor del mundo.
El espectáculo se realizó durante la final entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del evento. La energía y los ritmos latinos transformaron el escenario en un espacio de celebración y reflexión colectiva.
Con su postura, Poncho Herrera dejó claro que el medio tiempo del Super Bowl 2026 abrió un diálogo que va más allá del entretenimiento, colocando al mensaje y a la identidad cultural en el centro de la conversación pública.