En la noche del miércoles, un accidente aéreo sacudió Washington, D.C., cuando un avión de pasajeros colisionó con un helicóptero sobre el río Potomac, según informaron las autoridades locales.
El incidente involucró a un avión regional Bombardier CRJ700 de PSA American Airlines y a un helicóptero Sikorsky H-60 del Ejército de EE.UU. La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) confirmó que el choque ocurrió alrededor de las 9:00 p.m. (hora del Este) mientras el avión se aproximaba a la pista 33 del Aeropuerto Nacional Reagan.
Según información obtenida por NBC News, en el avión viajaban 60 pasajeros y cuatro tripulantes. Por su parte, el helicóptero Black Hawk del Ejército también se vio involucrado en la colisión.
Imágenes captadas por una cámara de seguridad registraron el momento del impacto. Además, una cámara de internet del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas también pareciera haber captado el accidente.
Las autoridades informaron que cuatro personas han sido trasladadas a una estación de bomberos cercana al aeropuerto, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en la zona.
El vuelo 5342 de American Airlines, operado por PSA, había partido desde Wichita, Kansas, con destino a Washington. En un comunicado oficial, la aerolínea confirmó el incidente y aseguró que proporcionará información a medida que esté disponible.
El FBI ha comunicado que su personal de la Oficina de Campo de Washington está preparado para colaborar en la investigación, aunque hasta el momento no se han encontrado indicios de que el accidente tenga relación con actividades criminales o terroristas.
Numerosos vehículos de emergencia se han desplegado en la zona y un helicóptero sobrevuela el río Potomac, iluminando el área con su reflector. NBC News informó que no se ha detectado nada en el agua hasta el momento, aunque se han congregado personas en los alrededores para observar lo ocurrido.
Según el Departamento de Bomberos y Servicios Médicos de Washington D.C. (DCFD), la aeronave cayó al río cerca del aeropuerto. La temperatura del agua en la boya más próxima al sitio del siniestro es de 35ºF (1.6ºC), lo que complica las labores de rescate.
Las operaciones en la terminal aérea fueron suspendidas temporalmente mientras los equipos de rescate trabajan en la escena. Aún se desconocen las causas exactas del accidente.
La policía de Washington, D.C., confirmó en un mensaje publicado en la red social X que varias agencias están colaborando en la respuesta al incidente.
Desde la Casa Blanca, se informó que el presidente Donald Trump ha sido notificado sobre la colisión. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, expresó en Fox News que la Administración Trump envía sus pensamientos y oraciones a los afectados y pidió a la ciudadanía que siga las instrucciones de las autoridades.
El vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth y la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem también han sido informados sobre la situación. Vance publicó en X un mensaje de solidaridad y oración por los implicados en la tragedia.
Por su parte, el senador por Texas Ted Cruz indicó que habría fatalidades, aunque el número exacto aún no se ha confirmado. «Estoy siguiendo de cerca la situación en el DCA y recibiré un informe de la FAA mañana. Aunque aún no sabemos cuántas vidas se han perdido, sabemos que hay víctimas mortales. Por favor, únanse a Heidi y a mí en oración por todos los implicados», declaró el senador en X.
Las investigaciones continúan mientras las autoridades trabajan para esclarecer los hechos y determinar las causas exactas de la colisión.
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este martes será enviado al Senado de la República el denominado Plan B de su reforma electoral, con el objetivo de reducir privilegios y gastos en el ejercicio público.
Durante conferencia de prensa, la mandataria explicó que la propuesta incluye cambios constitucionales y legales, así como modificaciones a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. Señaló que el planteamiento retoma elementos de su iniciativa anterior y busca ajustarse a los principios de austeridad.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que el plan contempla la reducción del número de regidores en los municipios, estableciendo un mínimo de siete y un máximo de 15, además de limitar a una sola sindicatura por ayuntamiento. En el caso de los congresos locales, se propone fijar un tope presupuestal equivalente al 0.70 por ciento del presupuesto de egresos de cada entidad.
De acuerdo con lo expuesto, los recursos que se obtengan de estos ajustes serían destinados a obras de infraestructura en los propios municipios y estados.
En cuanto a los órganos electorales, el proyecto establece que consejeros, magistrados y altos funcionarios no podrán percibir ingresos superiores a los de la Presidencia de la República. También se plantea eliminar prestaciones adicionales como bonos y seguros de gastos médicos mayores.
Para el Senado, se contempla una reducción progresiva del gasto hasta alcanzar un recorte del 15 por ciento.
La iniciativa también incluye disposiciones en materia de participación ciudadana, como la revocación de mandato, que se realizaría el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, dependiendo de la solicitud ciudadana.
Entre otros puntos, se plantea que los cómputos de elecciones federales y locales inicien una vez concluida la jornada electoral, así como el uso de tecnologías para la fiscalización de recursos. Además, se establece la obligación de los partidos políticos de transparentar las remuneraciones de sus dirigentes y reportar sus operaciones financieras en tiempo real mediante sistemas bancarizados.
El documento también prohíbe el uso de recursos ilícitos, de origen no comprobable, del extranjero o en efectivo en las actividades partidistas. Con estas medidas, el gobierno federal busca avanzar en la reducción del gasto público y fortalecer los mecanismos de control electoral.