La presidenta Claudia Sheinbaum desmintió este martes que México haya suscrito un acuerdo con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para implementar la estrategia denominada “Proyecto Portero”, iniciativa anunciada por la agencia norteamericana con el objetivo de combatir a los grupos criminales que operan en la frontera suroeste de Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aclaró que no existe un convenio bilateral en esa materia, pese a que la DEA difundió el lunes un comunicado oficial en el que presentó la supuesta operación conjunta. “No hay ningún acuerdo con la DEA. La DEA emite el comunicado, no sabemos con base en qué, no hemos llegado a ningún acuerdo”, expresó.
Sheinbaum explicó que lo único que se ha realizado hasta el momento es un taller en Texas, donde un grupo de policías de la Secretaría de Seguridad recibió capacitación. Subrayó que no se trata de una estrategia conjunta, sino de un ejercicio aislado de formación.
La presidenta añadió que México mantiene comunicación institucional con distintas agencias estadounidenses en temas de seguridad, a través de la Secretaría de Seguridad, la Defensa Nacional, la Marina y la Guardia Nacional. Sin embargo, recalcó que no existe ningún acuerdo reciente con la DEA para poner en marcha operaciones específicas.
En paralelo, adelantó que el gobierno mexicano trabaja en un convenio con el Departamento de Estado de Estados Unidos, pero aclaró que este aún se encuentra en proceso de preparación y no está vinculado con la iniciativa mencionada por la DEA.
De acuerdo con la información publicada por la agencia antidrogas, el “Proyecto Portero” contemplaría un programa de capacitación de varias semanas para personal que estaría asignado en uno de sus centros de inteligencia. No obstante, la versión oficial del gobierno mexicano sostiene que dicha estrategia no cuenta con autorización ni participación formal de las instituciones nacionales de seguridad.
Con esta aclaración, la administración federal busca cerrar la puerta a especulaciones sobre una operación binacional en curso y marcar distancia frente al anuncio unilateral hecho por la DEA.
Una pregunta sobre lechugas contaminadas terminó en una nueva amenaza comercial contra México. El presidente Donald Trump dijo que podría imponer un “gran arancel” al país por el brote de ciclosporiasis que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
“Creo que vamos a imponer un gran arancel a México debido a la lechuga”, declaró el mandatario este viernes 24 de julio ante reporteros. Trump habló en tono relajado y sonriente, sin presentar un decreto, porcentaje,fecha de aplicación o procedimiento para establecer la tarifa.
Trump President Donald Trump speaks in the Oval Office of the White House, Friday, July 24, 2026, in Washington. (AP Photo/Rod Lamkey, Jr.) (Rod Lamkey/AP Photo/Rod Lamkey)
El republicano extendió la broma hacia Canadá por el humo de los incendios forestales que llegó a distintas zonas estadounidenses. “¿Cuál elegirías, la lechuga o el humo? Creo que elegiré el humo”, expresó durante el intercambio con la prensa.
Aunque la declaración no constituye un anuncio comercial formal, ocurre mientras las autoridades estadounidenses amplían la investigación sobre uno de los mayores brotes recientes de enfermedades transmitidas por alimentos.
¿La lechuga mexicana provocó el brote en Estados Unidos?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relaciona epidemiológicamente el brote con lechuga iceberg cortada, servida en restaurantes Taco Bell y suministrada por una empresa con operaciones en el centro de México.
Hasta este 24 de julio, mil 947 personasreportaron infecciones vinculadas con esa exposición en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Por lo menos 98 pacientes requirieron hospitalización y no se registraron muertes.
La investigación, sin embargo, mantiene una diferencia importante entre los datos epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. La FDA corrigió un resultado inicialmente presentado como positivo y determinó que se trató de un falso positivo. Hasta el 19 de julio no existían muestras confirmadas del producto con Cyclospora, aunque la agencia sostuvo que el rastreo de los casos seguía apuntando hacia la lechuga retirada.
La Secretaría de Salud de México también informó que los análisis realizados en lechugas y agua de la planta señalada resultaron negativos para el parásito y para coliformes fecales. Pese a ello, el retiro preventivo del producto continúa activo en Estados Unidos.
La Cyclospora cayetanensis provoca diarrea frecuente, pérdida de apetito, cólicos, inflamación, náuseas y cansancio. Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse o reaparecer.
Por ahora, la frase de Trump permanece como una amenaza formulada entre bromas, no como un arancel aprobado. La investigación sanitaria sigue abierta y todavía deberá determinar con pruebas concluyentes cómo comenzó la contaminación.