Tras los hechos de violencia registrados en el municipio de Aldama, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, afirmó que la capital del estado mantiene activo un esquema de blindaje de seguridad, con énfasis en las zonas colindantes, para prevenir cualquier impacto derivado de la situación en ese municipio.
El presidente municipal señaló que la estrategia contempla un reforzamiento específico en los límites territoriales, como medida preventiva ante posibles riesgos. Indicó que estas acciones forman parte de un trabajo permanente de vigilancia y coordinación intermunicipal, con el objetivo de mantener la estabilidad en la ciudad de Chihuahua.
Bonilla informó que recientemente sostuvo una reunión con la alcaldesa de Aldama, Sandra Galindo, en la que acordaron fortalecer la vigilancia en las áreas limítrofes entre ambos municipios. Entre los puntos prioritarios mencionó el Libramiento Oriente, donde se busca mejorar la coordinación operativa y la presencia de las corporaciones de seguridad.
El edil explicó que existe comunicación constante con autoridades de municipios vecinos, entre ellos Aquiles Serdán y Aldama, con la finalidad de atender de manera conjunta las zonas donde los límites territoriales resultan poco claros y requieren una mayor atención policial. Esta coordinación, señaló, permite una respuesta más organizada y eficaz ante situaciones que puedan representar un riesgo.
Asimismo, subrayó que la seguridad es una tarea continua que demanda coordinación, organización y capacidad de reacción, especialmente frente a la actuación de grupos delictivos. En ese contexto, reiteró que su administración mantendrá una labor firme y responsable para garantizar la seguridad de la población que habita en la capital del estado, así como en las regiones colindantes.
Las autoridades municipales señalaron que las acciones de vigilancia y coordinación se mantendrán de forma permanente, conforme a la evolución de la situación en los municipios vecinos.