Los Angeles Rams avanzaron a la Final de la Conferencia Nacional tras vencer 20-17 a los Chicago Bears en un duelo electrizante de la Ronda Divisional que se definió en tiempo extra. El partido estuvo marcado por errores decisivos, grandes jugadas defensivas y un cierre de película protagonizado por Caleb Williams, quien pasó de héroe a villano en cuestión de minutos.
Desde el inicio quedó claro que sería un encuentro de alta tensión. Chicago arriesgó en cuarta oportunidad dentro de la yarda 2, pero Cobie Durant interceptó a Williams y frenó el primer intento local. Los Rams aprovecharon el impulso y, con Kyren Williams como eje del ataque, abrieron el marcador con una carrera de cuatro yardas para el 7-0.
Los Bears respondieron con carácter. Caleb Williams conectó con D.J. Moore en cuarta oportunidad para empatar el juego, y antes del descanso ambos equipos añadieron goles de campo para irse 10-10 al medio tiempo.
El tercer cuarto se convirtió en una batalla defensiva. Durant volvió a interceptar al quarterback de Chicago, aunque Los Ángeles no capitalizó la entrega. Los Bears también dejaron escapar puntos al fallar otra cuarta oportunidad en la yarda 2, manteniendo el suspenso de cara al último periodo.
Los Rams parecían encaminar el triunfo con una serie de 14 jugadas y 91 yardas que Kyren Williams coronó con su segundo touchdown terrestre para el 17-10. Sin embargo, cuando el partido agonizaba, Caleb Williams protagonizó una acción milagrosa: retrocedió casi 20 yardas bajo presión y lanzó un pase a Cole Kmet para igualar el marcador a segundos del final.
En el tiempo extra llegó el desenlace. Williams fue interceptado por Kamren Curl en la yarda 22, error que dejó a los Rams en posición inmejorable. Matthew Stafford condujo con serenidad y, tras conexiones con Davante Adams y Puka Nacua, colocó a su equipo en rango de gol de campo. Harrison Mevis acertó desde 42 yardas para sellar el 20-17 definitivo.
Con este resultado, Los Ángeles se medirá a los Seattle Seahawks por el campeonato de la NFC, mientras Chicago se despide con sensaciones encontradas: el talento de su joven mariscal quedó demostrado, pero también la dureza de los playoffs, donde un solo error puede definir el destino de la temporada.