Al menos 160,000 personas viven desplazadas en el país y, de ellos, 26,500 tuvieron que abandonar sus hogares el año pasado, de acuerdo con el Reporte Global de Desplazados Internos del Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (iDMC, por sus siglas en inglés) publicado este jueves.
A escala mundial, el número de refugiados disminuyó. Sin embargo, el de México continúa creciendo. Según el estudio, aprobado por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 140,000 personas han sido desplazadas desde 2007 debido a la violencia provocada por los enfrentamientos entre cárteles en sus comunidades.
Los estados con mayor número de desplazados debido a la violencia son Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán y Veracruz. Sin embargo, los estados de Guerrero y Oaxaca también registran un gran número de desplazados debido a conflictos entre comunidades indígenas. Mientras que Chiapas aún tiene 20,000 indígenas desplazados debido al movimiento zapatista en la década de los noventa.
Ciudad Juárez, en Chihuahua, es la comunidad con más desplazamientos en los últimos años. El año pasado, 24,500 personas abandonaron la ciudad y, en total, suman 115,000 desplazados desde 2007, de acuerdo con datos de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, recogido por el iDMC.
La organización destacó la falta de intención del gobierno por buscar apoyo de agencias internacionales como la ACNUR, para “ayudar a establecer un línea de respuesta a la situación de acuerdo con estándares internacionales”.
Los desplazados internos se enfrentan a la falta de trabajo y de servicios públicos debido a que huyen sin llevar consigo documentos personales. Además, en muchas ocasiones, no pueden garantizar la seguridad de sus propiedades ante la falta de protección legal que no establece un mecanismo específico de acción.
El CNR destacó el regreso del los habitantes a Ciudad Mier, Tamaulipas, después de que el 95% de la población abandonara el lugar en 2010, a raíz de la violencia.
México es uno de los cuatro países con más desplazamientos del continente, junto con Colombia, Perú y Guatemala. Colombia es el único país que cuenta con cifras oficiales.
Una pregunta sobre lechugas contaminadas terminó en una nueva amenaza comercial contra México. El presidente Donald Trump dijo que podría imponer un “gran arancel” al país por el brote de ciclosporiasis que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
“Creo que vamos a imponer un gran arancel a México debido a la lechuga”, declaró el mandatario este viernes 24 de julio ante reporteros. Trump habló en tono relajado y sonriente, sin presentar un decreto, porcentaje,fecha de aplicación o procedimiento para establecer la tarifa.
Trump President Donald Trump speaks in the Oval Office of the White House, Friday, July 24, 2026, in Washington. (AP Photo/Rod Lamkey, Jr.) (Rod Lamkey/AP Photo/Rod Lamkey)
El republicano extendió la broma hacia Canadá por el humo de los incendios forestales que llegó a distintas zonas estadounidenses. “¿Cuál elegirías, la lechuga o el humo? Creo que elegiré el humo”, expresó durante el intercambio con la prensa.
Aunque la declaración no constituye un anuncio comercial formal, ocurre mientras las autoridades estadounidenses amplían la investigación sobre uno de los mayores brotes recientes de enfermedades transmitidas por alimentos.
¿La lechuga mexicana provocó el brote en Estados Unidos?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relaciona epidemiológicamente el brote con lechuga iceberg cortada, servida en restaurantes Taco Bell y suministrada por una empresa con operaciones en el centro de México.
Hasta este 24 de julio, mil 947 personasreportaron infecciones vinculadas con esa exposición en nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Por lo menos 98 pacientes requirieron hospitalización y no se registraron muertes.
La investigación, sin embargo, mantiene una diferencia importante entre los datos epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. La FDA corrigió un resultado inicialmente presentado como positivo y determinó que se trató de un falso positivo. Hasta el 19 de julio no existían muestras confirmadas del producto con Cyclospora, aunque la agencia sostuvo que el rastreo de los casos seguía apuntando hacia la lechuga retirada.
La Secretaría de Salud de México también informó que los análisis realizados en lechugas y agua de la planta señalada resultaron negativos para el parásito y para coliformes fecales. Pese a ello, el retiro preventivo del producto continúa activo en Estados Unidos.
La Cyclospora cayetanensis provoca diarrea frecuente, pérdida de apetito, cólicos, inflamación, náuseas y cansancio. Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse o reaparecer.
Por ahora, la frase de Trump permanece como una amenaza formulada entre bromas, no como un arancel aprobado. La investigación sanitaria sigue abierta y todavía deberá determinar con pruebas concluyentes cómo comenzó la contaminación.
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