El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, se reunió con pastores y representantes de distintas congregaciones evangélicas de Ciudad Juárez, donde hizo un llamado a defender la vida, los valores y la familia como fundamentos para reconstruir la esperanza en la región fronteriza.
Durante el encuentro, el alcalde compartió parte de su historia personal. Recordó que su padre migró a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades y que fue su madre quien lo sacó adelante con determinación tras la separación familiar. Señaló que esa experiencia le dejó como lección que la familia otorga estructura, identidad y fortaleza para enfrentar momentos difíciles.
Bonilla subrayó que los valores y las raíces no representan un retroceso, sino el cimiento que permite a una sociedad avanzar con dirección clara. Planteó que Chihuahua debe crecer no solo en términos económicos, sino también en cohesión social, respeto a la dignidad humana y fortalecimiento del núcleo familiar.
El alcalde reconoció que Ciudad Juárez ha atravesado etapas marcadas por la violencia y la migración, pero destacó la capacidad de su gente para sobreponerse. «Juárez no se rinde. Siempre encuentra la manera de levantarse», afirmó.
Agregó que gobernar implica una responsabilidad ética con las familias y que las políticas públicas deben priorizar a la niñez, la juventud y los hogares que día a día luchan por salir adelante. Reiteró que la defensa de la vida y la dignidad son principios que fortalecen la unidad social y permiten construir una entidad con identidad y visión de futuro.