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Alfredo Adame es vinculado a proceso por omitir información al SAT

Luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) presentó las pruebas necesarias, el juez de control del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur, Felipe de Jesús, inició el proceso en contra de Alfredo Adame por un delito del registro federal de contribuyentes.

El pasado 8 de marzo, el actor y ahora político compareció en una audiencia virtual, donde fue procesado, porque no actualizó su domicilio fiscal, informaron funcionarios federales.

Asimismo, detallaron que el SAT intentó verificar el domicilio fiscal, pero al no lograrlo, la Secretaría de Hacienda presentó una querella en la Fiscalía General de la República contra Alfredo Adame.

¿Adame pisará la cárcel?
El juez federal acordó que el candidato a diputado federal por la alcaldía Coyoacán lleve este proceso en libertad provisional, debido a que el delito que presuntamente cometió no requiere la prisión preventiva oficiosa.

Tras ser vinculado a proceso, el protagonista de telenovelas presentó un amparo, el cual fue admitido por la Juez Cuarto de Distrito, María Dolores Núñez Solorio, quien le concedió una suspensión, la cual consiste en no iniciar un juicio cuando concluya la etapa intermedia del proceso.

Esta medida estará vigente hasta que el amparo sea resuelto en última instancia, lo que podría ocurrir dentro de varios meses.

“Se instruye al juez de control de origen que una vez concluida la etapa intermedia, deberá suspender el procedimiento en lo que corresponda al quejoso, es decir, que se abstenga de dictar la resolución de apertura de juicio oral, hasta que le sea notificada la ejecutoria de la sentencia que resuelva el presente juicio”, dice el documento, citado por el diario Reforma.

Fuente: Radio Fórmula

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Aumentan contagios y defunciones por COVID-19 en la entidad

En el último reporte epidemiológico COVID-19, la Secretaría de Salud confirmó un total general de 59 mil 602 casos positivos, con 277 nuevos registros, así como un acumulado de 5 mil 752 defunciones, con 22 personas más fallecidas en la entidad.

El reporte indica que 18 de las nuevas defunciones corresponden a Chihuahua y una a cada uno de los municipios de Juárez, Cuauhtémoc, Namiquipa y Gómez Farías.

Se contabilizan 51 mil 289 pacientes recuperados, 32 mil 081 casos descartados y mil 817 contagios sospechosos.

Se encuentran hospitalizadas 295 personas en 28 unidades médicas, de ellas 64 están intubadas; de los pacientes hospitalizados 66% son derechohabientes del IMSS, 25% del Sector Salud, 5% de la Sedena y 4% Issste.

La información muestra que el 51% son del sexo masculino con 30 mil 298 casos y el 49% del femenino con 29 mil 304 casos confirmados.

La proporción por género en los fallecimientos es de 40 por ciento mujeres (2,318 casos) y 60 por ciento hombres (3,434 casos).

Las estadísticas en El Paso, Texas, al 7 de abril de 2021: 130,647 confirmados (+184 nuevos y 6 atrasados); 2,442 defunciones (+9); 125,792 recuperados (+128).

En el país hay 2,261,879 casos totales (+5,499); 441,925 sospechosos acumulados (+461); 205,002 defunciones (+596); 6,191,679 notificadas (+23,424); 25,855 activos estimados 1% (+1,436); 1,798,657 recuperadas (+3,444).

En el mundo hay 132,046,206 casos confirmados (+517,585); 7,821,190 (6%) de los últimos 14 días; 2,867,242 defunciones (+9,264); 2.2% tasa de letalidad.

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Opinión

Más que una calificación. Por Itali Heide

Los niños y las niñas no son máquinas. Parece una obviedad, pero demasiadas veces se les trata como tales. La escuela es uno de los mayores culpables de esto, ya que muchas se centran en crear robots para continuar con el insostenible idealismo capitalista que persigue la existencia humana, en lugar de proporcionar espacios seguros para que los niños muestren y sigan su curiosidad natural, construyan relaciones y aprendan a su ritmo.

No lo niego: la educación es algo increíble, y puede significar un mundo de diferencia que un niño tenga acceso a una educación de calidad que mejore su vida. Sin embargo, en muchos casos, la escuela puede ser una pesadilla emocional para quienes no caben en las cajitas creadas por la sociedad, donde las calificaciones muestran su inteligencia, la creatividad queda en segundo plano (o en ninguno), y los niños son orientados a sufrir con tal de educarse. ¿Quién dijo que se debe sufrir para aprender?

Hablando por mí, tengo una madre a la que nunca le han importado las calificaciones, y qué suerte la mía, porque no fui hecha para los exámenes. Durante la primaria, secundaria y prepa, me encontraba reprobando clase tras clase por un sistema que se guiaba por la memorización y los exámenes. Fui de esas que no podía poner atención, leía su libro a escondidas debajo del pupitre y lloraba a la hora de tener que escribir respuestas a preguntas que no entendía. Los exámenes y las materias que no me interesaban mataron mis ganas de aprender, y no fue hasta la universidad que me di cuenta que jamás había sido tonta, solamente no cabía en ese sistema que medía mi inteligencia por el número de reactivos que contestaba bien.

La fijación extrema en los exámenes es un error del sistema educativo. ¿Cuántos niños inteligentes, curiosos y apasionados serán aplastados bajo su presión? No ha hecho más que promover una cultura de estudiantes que memorizan, aprueban, olvidan, y pasan al siguiente. Muchas personas argumentan que los exámenes permiten al sistema escolar y a los maestros controlar el progreso de los alumnos y el dominio de los temas, sin embargo, solamente se ha creado una costumbre donde los estudiantes ven a la educación como una serie de objetivos sucesivos que deben cumplirse para graduarse, en lugar de apreciar la increíble habilidad y oportunidad de aprender sobre temas nuevos mientras comparten y crean sus propias conclusiones.

La pasión por aprender ha quedado en el pasado, y es hora de rectificar. Qué diferencia haría tener maestros apasionados y abiertos a escuchar, materias variadas que ayudan a los niños a descubrir sus intereses y pasiones, fomentar los proyectos creativos y dar lugar a la curiosidad natural, sin forzarla. Existen escuelas que hacen esto, sí, pero debería de ser así en todas. En México, de por sí el acceso a la educación es pésima, y ni entraremos a los temas de financiación, mala gestión y un gobierno que gastará e invertirá en cualquier tontería autocomplaciente menos en el futuro del país.

No digo que deban prohibirse totalmente, pero a estas alturas de nuestro conocimiento, no podemos quedarnos quietos y fingir que no nos equivocamos al presionar a los niños para que pongan tanta energía en la memorización de hechos que no les ayudarán a descubrir quiénes son y a dónde quieren llegar. Los niños no son jarras que hay que llenar de datos innecesarios, no son esclavos de la realidad actual sino guardianes y creadores del cambio que la tierra pide a gritos. Son seres humanos con diferentes necesidades, intereses y una infinidad de pensamientos que nunca serán explorados si no se lo permitimos.

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