El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reveló este martes que su hijo menor, Jesús Ernesto, padeció recientemente de COVID-19, convivió con él, y por haberse vacunado no se contagió, afirmó.
“Yo me vacune con la AstraZeneca y puedo ir, nada más que ahorita por mi agenda no puedo… pero si me invitaran yo estoy seguro que no tendría ningún problema.
Voy a dar un dato, se contagio Jesús Ernesto, mi hijo, hace poco, y estuvimos conviviendo porque no se sabía, porque a los adolescentes no les pega fuerte , y yo ya estoy vacunado y no tuve problema, ni la mamá, y los dos nos vacunamos con AstraZeneca.
No le va a gustar mucho a Beatriz que yo haya dicho esto pero bueno, todo sea para ayudar a quitar miedos, temores y que ayude, pues también a quitar todos estos obstáculos porque se trata de vacunas que estan demostrando su efectividad”, señaló el mandatario mexicano.
López Obrador reveló lo anterior debido a que le preguntaron durante su conferencia de esta mañana, sobre las restricciones que algunos países han hecho para entrar a su territorio, según la vacuna; y también sobre la apertura de la frontera con Estados Unidos.
“Nos necesitamos mutuamente, no se puede tener cerrada mucho tiempo la frontera, porque existe una vinculación economía-comercial que es estratégica para México y EEUU, son cadenas productivas, entonces no se puede mantener cerrada la frontera.
Lo mismo en el caso del comercio, esta demostrado el que mantener cerrada la frontera más tiempo va a afectar centros comerciales sobre todo en Texas, de modo que yo estoy seguro que se va abrir por completo la frontera
Acerca del tipo de vacunas, aunque nosotros estamos aplicando en la frontera la vacuna Johnson & Johnson y Pfizer, de todas maneras para los que se hayan aplicado otras vacunas, también vamos a hacer gestiones en EEUU, y creo que vamos a ser escuchados; porque son vacunas que han sido analizadas y demostraron su eficacia”, subrayó el presidente.
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no descarta sostener una reunión con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, para abordar los distintos temas que marcan la relación bilateral, tanto en materia comercial como de seguridad.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de un encuentro, la jefa del Ejecutivo explicó que primero se deberá esperar a que el presidente estadounidense concluya las actividades relacionadas con su primer aniversario de gobierno, que se conmemora el 20 de enero. Señaló que después de esa fecha se buscaría establecer comunicación para definir los asuntos prioritarios.
La mandataria comentó que existe disposición de ambas partes para dialogar y revisar la agenda común. Indicó que, por ahora, Trump se encuentra concentrado en sus compromisos internos y que, una vez superado ese periodo, se analizará si es necesaria una reunión presencial.
Sobre la eventual visita del presidente estadounidense a Palacio Nacional, Sheinbaum respondió que ese escenario se evaluará más adelante y recordó que actualmente los dos países trabajan en los preparativos de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, lo que también forma parte de la cooperación bilateral.
La presidenta se refirió además a la llamada telefónica que sostuvo con Trump el lunes pasado y negó versiones que señalaban un supuesto desencuentro. Aseguró que la conversación se desarrolló en buenos términos y que la despedida fue amable, con la expectativa de volver a comunicarse después del 20 de enero para valorar un posible encuentro.
En el ámbito económico, Sheinbaum expresó su confianza en que la relación comercial con Estados Unidos continuará pese a los comentarios recientes del mandatario norteamericano, quien restó importancia al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá y afirmó que su país no requiere vehículos producidos en territorio mexicano o canadiense.
La titular del Ejecutivo subrayó que las economías de los tres países se encuentran altamente vinculadas y que los principales defensores del acuerdo comercial son los propios empresarios estadounidenses. Recordó que las declaraciones de Trump se dieron durante un recorrido por una planta automotriz de Ford en Detroit, donde manifestó que no piensa en el tratado vigente.
Ante este panorama, la presidenta reiteró que el gobierno mexicano mantendrá el diálogo y la cooperación con su vecino del norte, con el objetivo de preservar los beneficios económicos y sociales que ha generado la integración regional.