CIUDAD DE MÉXICO.- En medio de una fuerte polémica, Aracely Arámbula habló por primera vez sobre los problemas legales que sostiene con su ex y padre de sus hijos, el cantante Luis Miguel, a quien, hace ya algunas semanas, acusó públicamente y ante las autoridades de ser presunto deudor alimenticio.
En septiembre de este año, la actriz de telenovelas como «Soñadoras» y «La madrastra» estalló contra su expareja durante un encuentro que tuvo con los medios, durante un evento del musical «Vaselina», desde entonces ambos han estado sumergidos en el escándalo, pues mientras Aracely inició un proceso legal en contra del artista, este hizo un pago millonario a favor de sus hijos, el cual, hasta ahora, sigue sin ser cobrado.
Durante todo este tiempo, Aracely se había mantenido al margen de los rumores; sin embargo, este fin de semana decidió romper el silencio y en una entrevista que ofreció para un medio español, dio su versión de los hechos sobre la demanda que interpuso en México: «Hay quien tiene desviada la verdad», dijo al programa «Fiesta», de la cadena Telecinco. «Confío en que estamos haciendo las cosas del lado de la verdad y siempre la verdad sale a la luz. El público merece saber la verdad», agregó.
Ante las dudas que han surgido sobre el pago que el intérprete de «La incondicional» hizo, para saldar su adeudo en la manutención de sus hijos; la también cantante explicó que no hay ninguna teoría de conspiración y que si no ha cobrado ese dinero es sencillamente porque nunca le fue notificado: «Esta situación tiene un proceso y no se puede hacer cuando la gente lo desea. En septiembre depositó el dinero, pero no me lo notificaron».
«Ese dinero es de mis hijos, por supuesto, pero la gente dice que por eso no es deudor, pero se debía por 48 meses», insistió.
Además, negó que su actuar haya sido con la intención de dañar al cantante, simplemente era algo que tenía que hacer: «(No actúe antes) Por tener consideración y pensar en mis hijos, no quería que estuviéramos en este proceso. De hecho, es la tercera vez que se hace. Ese dinero es para los estudios universitarios de mis dos hijos. Se hará a través de la ley», confesó.
Otro de los cuestionamientos que se le hizo a «La Chule» fue sobre la relación de Luis Miguel con sus hijos, pues se ha dicho que es ella quien le pone trabas al «Sol» para poder verlos. Incluso, trascendió que recientemente le pidió que dejara asistir a los adolescentes a uno de sus shows en México, algo a lo que simplemente se negó: «No ha habido ninguna negativa. De hecho, él estuvo muy cerca de sus hijos durante la pandemia, en una casa que le compré yo a sus hijos, ahora quiere limpiar su imagen», dijo.
Por último, Arámbula reveló que si tardó en hablar fue porque alguien la estaba obligando a guardar silencio, aunque no ahondó en detalles al respecto: «Me pusieron la condición de no hablar con ningún medio y yo soy libre de hablar con quien quiera hablar. No puedo ser una madre irresponsable», finalizó.
Será este lunes 20 de noviembre cuando Luis Miguel de inicio a la serie de conciertos que tiene programados en la Ciudad de México, por lo que estará varios días en la capital.
El gobierno del Reino Unido bloqueó el ingreso del rapero Kanye West, decisión que derivó en la cancelación del Wireless Festival, programado en Londres.
La medida fue tomada por el Ministerio del Interior británico, que determinó que la presencia del artista “no sería conducente al bien público”, tras evaluar sus antecedentes y declaraciones recientes. West había solicitado viajar mediante una Autorización Electrónica de Viaje, la cual fue retirada por las autoridades.
Tras conocerse la decisión, los organizadores del evento confirmaron la suspensión del festival de tres días y anunciaron el reembolso a quienes adquirieron boletos.
El bloqueo migratorio se sustentó en acciones previas del artista, entre ellas el lanzamiento de una canción titulada “Heil Hitler” y la promoción de prendas con simbología nazi en su sitio web. Estos hechos generaron presión de grupos judíos y figuras políticas, quienes consideraron inapropiada su participación.
Organizaciones como Campaign Against Antisemitism respaldaron la resolución del gobierno y señalaron que la medida refuerza la postura de que el antisemitismo no tiene cabida en el país. Asimismo, representantes de la comunidad judía británica rechazaron cualquier acercamiento con el rapero mientras se mantuviera su participación en el festival.
En el ámbito político, el ministro de Sanidad, Wes Streeting, calificó como un error la decisión de incluir a West en el cartel del evento y cuestionó las justificaciones del artista sobre su conducta.
La cancelación también tuvo repercusiones comerciales. Empresas como Pepsi, Rockstar Energy y Diageo retiraron su patrocinio, mientras que PayPal dejó de figurar como socio del festival.
Por su parte, West manifestó su intención de dialogar con la comunidad judía en Reino Unido, aunque la propuesta no fue aceptada. En meses anteriores, el artista había emitido disculpas públicas, rechazando el antisemitismo y atribuyendo su comportamiento a episodios relacionados con su trastorno bipolar.
La promotora Festival Republic indicó que el artista contaba inicialmente con visa, pero la revocación de la autorización de viaje obligó a cancelar el evento. Hasta el momento, no se han anunciado nuevas fechas ni alternativas para su realización.