El primer ministro británico, Boris Johnson, condenó este domingo unos insultos antisemitas que unos desconocidos gritaron desde un vehículo en Londres, captados en un un vídeo que ha circulado por las redes sociales.
La Policía informó de que el coche que aparece en la filmación ha sido identificado y que trata de localizar a sus ocupantes.
En las imágenes, al parecer tomadas en el barrio de St John’s Wood, en el norte de Londres, donde vive una importante comunidad judía, se puede ver a varios coches con la bandera palestina mientras un hombre pega gritos antisemitas desde un megáfono.
Johnson condenó este incidente desde su cuenta de Twitter al afirmar que “no hay lugar para el antisemitismo en nuestra sociedad”, y agregó que “los judíos británicos no deberían tener que soportar este tipo de racismo vergonzoso que hemos visto hoy”.
Por su parte, el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, en la oposición, calificó el incidente de “totalmente repugnante” y resaltó que “el antisemitismo y el odio no tienen lugar en nuestras calles o en nuestra sociedad. Debe haber consecuencias”.
La persona que tomó las imágenes, que pidió mantener el anonimato, admitió a la BBC que sintió miedo de que algo así pueda pasar en el Reino Unido.
Miles de personas marcharon ayer en Londres en solidaridad con los palestinos y en protesta contra los ataques israelíes en Gaza.
Un niño ondea la bandera palestina durante una manifestación pro palestina este sábado en Londres. (REUTERS/Henry Nicholls)
La manifestación fue organizada por la Campaña de Solidaridad con Palestina, Amigos de Al-Aqsa, el Foro Palestino en el Reino Unido, la Coalición Paren la Guerra, la campaña para el Desarme Nuclear y la Asociación británica Musulmana.
Con pancartas y banderas palestinas, los manifestantes se congregaron en Hyde Park, desde donde marcharon hacia la embajada de Israel, en el barrio londinense de Kensington, para pedir el fin de la violencia entre israelíes y las milicias palestinas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% durante 150 días, luego de que la Corte Suprema anulara los gravámenes generalizados que su administración había implementado desde su regreso a la presidencia.
La medida se ampara en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que faculta al mandatario a imponer restricciones temporales de importación de hasta el 15% ante situaciones de «problemas graves y significativos» de balanza de pagos, sin requerir investigaciones adicionales. Trump precisó que estos nuevos aranceles se sumarán a los ya vigentes.
El anuncio llegó horas después de que el máximo tribunal del país determinara, por seis votos contra tres, que la administración sobrepasó sus atribuciones al aplicar aranceles globales bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977. El fallo establece que la Constitución reserva ese tipo de potestad al Congreso, no al Ejecutivo.
Trump calificó la sentencia de «profundamente decepcionante» y señaló sentirse «absolutamente avergonzado» por la decisión de los magistrados que votaron en su contra. Sugirió que el tribunal fue influenciado por «intereses extranjeros» y agradeció explícitamente a los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, quienes votaron en disenso.
Entre las medidas afectadas por el fallo se encuentran la tarifa base del 10% a las importaciones, los gravámenes recíprocos contra socios comerciales, los aranceles adicionales del 25% a México y Canadá vinculados al control del tráfico de drogas, la eliminación de la exención para envíos de bajo valor con impacto en comercio electrónico, y aumentos de hasta el 50% sobre productos de Brasil e India. Según Trump, el dictamen podría obligar al gobierno a reembolsar hasta 240,000 millones de dólares recaudados mediante los gravámenes anulados.
El mandatario informó además que su gobierno ha iniciado investigaciones sobre prácticas comerciales desleales bajo el Artículo 301, aunque este tipo de procesos suele requerir varios meses para concluirse. Trump reiteró que su administración continuará explorando todas las herramientas legales disponibles para proteger la economía estadounidense.