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Caen 3.5% las exportaciones manufactureras en junio

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El pobre desempeño de la industria de EU afectó de manera significativa al sector manufacturero nacional, el cual registró una reducción en sus exportaciones de 3.4%.
Las ventas totales de mercancías al exterior disminuyeron 5.4 por ciento a tasa anual.(Bloomberg)
Las exportaciones de la industria manufacturera se redujeron 3.4 por ciento anual en junio, con lo que retomaron su tendencia negativa, afectadas por la baja demanda externa, en particular, por el mal desempeño de la actividad industrial en Estados Unidos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las exportaciones automotrices lograron acumular cuatro meses de caídas consecutivas, la más reciente de 6.7 por ciento anual.
El resto de los bienes manufacturados registró una baja de 1.6 por ciento y en lo que va del año las ventas al extranjero de estas mercancías sólo crecieron en mayo.
La mayor caída se observó en las ventas al exterior de la industria extractiva, con 39 por ciento menos, mientras que las exportaciones petroleras disminuyeron 27.5 por ciento.
Las ventas totales de mercancías al exterior disminuyeron 5.4 por ciento a tasa anual. La lectura más reciente de la balanza comercial de mercancías expone que las exportaciones han permanecido en números rojos durante un año, a excepción del reporte de mayo, el cual mostró un aumento marginal de 0.3 por ciento en términos anuales.
No obstante, en las cifras ajustadas por estacionalidad, este indicador subió 6.1 por ciento, con respecto a mayo.
En las cifras acumuladas al primer semestre, las exportaciones bajaron 5.1 por ciento anual, la cifra más baja para un periodo similar desde 2009. Las importaciones bajaron 3.5 por ciento, mientras que el déficit comercial repuntó 71 por ciento en el semestre.

El Financiero

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Apalancamiento financiero: la herramienta que puede acelerar el crecimiento de un negocio

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El apalancamiento financiero puede convertirse en un aliado para expandir un negocio o aumentar el alcance de una inversión, siempre que se utilice con una estrategia clara y una evaluación adecuada de los riesgos.

Este mecanismo consiste en utilizar recursos ajenos, como créditos o préstamos, para financiar proyectos de crecimiento con la expectativa de que los rendimientos generados superen el costo de la deuda adquirida.

En el caso de un negocio en expansión, el apalancamiento puede servir para contratar personal, adquirir maquinaria, ampliar instalaciones o automatizar procesos. La intención es aumentar la capacidad operativa y responder a una demanda creciente sin depender únicamente del capital propio.

Sin embargo, este recurso implica una relación directa entre riesgo y rendimiento. Cuando una inversión financiada con deuda genera ganancias superiores al costo del crédito, el resultado es positivo. En contraste, si los ingresos no alcanzan para cubrir las obligaciones financieras, las pérdidas pueden ampliarse. También existe un escenario neutro, en el que no se registran ganancias ni pérdidas significativas.

La incorporación de tecnología suele ser uno de los usos más comunes del apalancamiento financiero. Una mayor productividad permite producir más con los mismos recursos y reducir costos operativos, lo que puede mejorar los márgenes de ganancia. No obstante, el compromiso de realizar pagos periódicos por el préstamo permanece independientemente del desempeño del negocio.

Antes de recurrir a este tipo de financiamiento, es importante analizar si los intereses serán sostenibles y si el proyecto generará suficientes ingresos o ahorros para justificar la inversión. La diferencia entre el costo de la deuda y el retorno esperado es uno de los factores clave para determinar si el apalancamiento será beneficioso.

La herramienta también puede aplicarse en inversiones personales o empresariales. Entre sus principales ventajas destacan la posibilidad de invertir más capital del disponible, aumentar potencialmente la rentabilidad y diversificar inversiones. Entre los riesgos figuran la ampliación de pérdidas, la necesidad de monitorear constantemente los resultados y la obligación de contar con liquidez para enfrentar escenarios adversos.

El nivel de apalancamiento se calcula dividiendo el valor total de la inversión entre los recursos propios aportados. Por ejemplo, una inversión de 20 mil pesos financiada con 2 mil pesos de capital propio equivale a un apalancamiento de 1 a 10.

Especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente la capacidad de pago y los riesgos antes de asumir deuda, ya que un mayor nivel de apalancamiento incrementa tanto el potencial de ganancia como la posibilidad de pérdidas.

Para leer más artículos de educación financiera, entra al Blog de Bankaool 

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