Lo que comenzó como una campaña publicitaria para promocionar jeans terminó desatando una intensa controversia en redes sociales. American Eagle y la actriz Sydney Sweeney se encuentran en el centro del huracán, luego de que usuarios acusaran a la marca de promover mensajes con tintes racistas y referencias a la supremacía blanca.
La polémica gira en torno a un juego de palabras entre genes (herencia genética) y jeans (pantalones de mezclilla). En uno de los anuncios, Sweeney —actriz conocida por su papel en la serie Euphoria— aparece diciendo:
“Los genes se heredan de padres a hijos… Mis jeans son azules”, mientras la cámara enfoca sus ojos, también azules. En otro clip, se le ve junto a un cartel que dice “Sydney Sweeney tiene grandes genes”, el cual luego modifica para que diga “jeans”.
Aunque la intención de la campaña era claramente jugar con la pronunciación similar de ambas palabras, miles de usuarios en X (antes Twitter) y TikTok interpretaron el mensaje como una exaltación de rasgos genéticos asociados con ideales arios: piel blanca, cabello rubio, ojos claros.
Críticos acusaron a American Eagle de romantizar conceptos relacionados con la eugenesia y la propaganda nazi, mientras otros defendieron que se trataba de una lectura exagerada. La marca, hasta el momento, no ha emitido un comunicado oficial.
En medio del debate, Sydney Sweeney tampoco ha respondido públicamente a las acusaciones, aunque sus seguidores han salido a defenderla, asegurando que se trata de una interpretación fuera de contexto.
La polémica pone una vez más en evidencia la delgada línea entre creatividad publicitaria y sensibilidad social, en una era donde los mensajes son analizados al instante y con lupa por millones de usuarios.
El presidente Donald Trump, informó en horas de la noche de este martes que el régimen chavista acordó entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
El anuncio, realizado a través de la red social Truth Social, implica que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos obtenidos estarán bajo control de su administración, con el compromiso de destinarlos a iniciativas que beneficien tanto a la población venezolana como a los intereses de Washington.
“Ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, afirmó Trump en su declaración.
El mandatario también comunicó que dio la orden al secretario de Energía, Chris Wright, para poner en marcha el plan de inmediato.
Según el mensaje difundido, el petróleo será transportado por buques de almacenamiento y descargado directamente en puertos estadounidenses.
El anuncio de Donald Trump en su red Truth Social sobre el petróleo venezolano
De acuerdo con un reporte de Reuters, representantes de Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses, lo que podría redirigir cargamentos originalmente destinados a Chinay evitar recortes adicionales en la producción de la petrolera estatal PDVSA.
Estas gestiones surgieron como respuesta a la exigencia de Trump de que el régimen venezolano abra el sector petrolero a empresas estadounidenses y privadas, bajo la advertencia de que un rechazo podría implicar una escalada militar.
Venezuela acumula millones de barriles de crudo en tanqueros y depósitos, sin posibilidad de exportarlos debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre, en el marco de una presión internacional que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Según fuentes citadas por Reuters, el acuerdo en discusión podría requerir la reasignación de embarques originalmente previstos para el mercado asiático, especialmente China, que ha sido el mayor comprador de petróleo venezolano en la última década.
Washington y Caracas han mantenido conversaciones para organizar el envío de crudo venezolano a refinerías estadounidenses (REUTERS/Leonardo Fernández Viloria/Foto de archivo)
“Trump quiere que esto ocurra pronto para poder presentarlo como un logro importante”, señaló una fuente del sector energético consultada por la agencia.
En la actualidad, el flujo de crudo venezolano hacia Estados Unidos está controlado únicamente por la compañía Chevron, principal socio de PDVSA, bajo licencia especial del gobierno estadounidense.
Chevron ha mantenido exportaciones regulares de entre 100.000 y 150.000 barriles diarios a Estados Unidos durante el bloqueo, mientras otras compañías internacionales permanecen restringidas.
El plan anunciado por Trump prevé que los ingresos de la venta de crudo sean gestionados directamente desde la presidencia estadounidense. Paralelamente, Washington y Caracas han discutido la posibilidad de realizar subastas para que compradores estadounidenses adquieran cargamentos venezolanos y de otorgar licencias especiales a socios de PDVSA, según confirmó Reuters.
Estas licencias han permitido en el pasado que empresas como Chevron, Reliance, CNPC, Eniy Repsol accedan a petróleo venezolano para refinarlo o comercializarlo en terceros mercados.