Semana laboral reducida Especialistas advierten que su implementación en el mundo puede provocar e incrementar la desigualdad laboral (Galo Cañas/Galo)
Durante el encuentro México Siglo XXI, realizado en el Auditorio Nacional, el empresario multimillonario Carlos Slim insistió en su propuesta de que México tenga una semana laboral de tres días, con una jornada de 12 horas al día y edad de jubilación o retiro a los 75 años.
“Conforme se desarrolla esta nueva civilización y sube la productividad a niveles muy altos muchas personas, sobre todo jóvenes, no encuentran empleos o buenos empleos. Entonces ahí el planteamiento que, creo que de verdad se debe de empezar a adoptar, es que trabaje la mayoría de la gente 3 días, 11 o 12 horas, esto serían 36 horas, pero se jubilen hasta los 75 años”, comentó Slim.
El hombre más rico de México, y que durante algunos años fue el más rico del mundo, agregó que “la idea de que se jubile una persona a los 60 o 65 años es absurda”, porque en el futuro la esperanza de vida promedio llegará a los 90 años. Además, refirió que extender el requisito de edad para acceder a esta prestación evitará que colapsen tanto las finanzas públicas, como los fondos de seguridad social y de pensiones.
“Sería muy importante también para que los Gobiernos y los fondos de pensiones y de seguridad social no estén quebrados ante la incapacidad de financiar las jubilaciones de las personas desde los 60 a los 65 años”, aseveró. Afirmó que aunque varios países intentan la semana laboral de cuatro días, eso no será suficiente y debe de reducirse aún más (a tres días) para poder duplicar los puestos de trabajo.
Transición a la semana laboral reducida no será inmediata
Alrededor del mundo existen una docena de países que están experimentando el esquema de semanas laborales de cuatro días, con resultados mixtos.
La propuesta cobró fuerza a partir de la pandemia de Covid-19, junto con otros esquemas laborales como el trabajo el trabajo desde casa y los esquemas híbridos o mixtos.
“La idea de una semana laboral de cuatro días cuenta con un apoyo creciente. Los beneficios incluirían una mayor libertad de trabajo y la oportunidad de repartir el trabajo de forma más equitativa entre la población. Podríamos ayudar a repartir los beneficios del trabajo, sin los costes del exceso de trabajo y el desempleo. Volver a una semana de cinco días impediría estos resultados positivos”, comentó David Spencer, catedrático de Economía y Economía Política de la Universidad de Leeds en un artículo publicado en el sitio científico The Conversation.
Sin embargo, para Abigail Marks, profesora del Futuro del Trabajo de la Universidad de Newcastle, Reino Unido, en el centro de la discusión está la productividad y la actividad económica de la nación.
Después de que Escocia aprobó la creación de un fondo de 10 millones de libras esterlinas para permitir que algunas empresas de oficina reduzcan las horas de los trabajadores sin reducir su salario, Marks cuestionó “¿Hasta qué punto es útil una semana de cuatro días para los trabajadores, y hasta qué punto es realista? Lo cierto es que esta atractiva idea tiene problemas que los entusiastas suelen ignorar. ¿Cuáles son, pues, y pueden superarse?”
“Para la mayoría de nosotros, una semana laboral de cuatro días parece más una quimera que una ambición realista. Beneficiará a los pocos cuyas organizaciones puedan reducir su carga de trabajo para hacerla adecuada a cuatro días. Es probable que esto se aplique a los trabajadores del gobierno, ya que sus departamentos tendrán que ser vistos como un “éxito de la semana de cuatro días”. Pero, en términos más generales, es probable que una semana de cuatro días agrave las desigualdades existentes y cree resentimiento contra los que tienen un fin de semana de tres días”, concluyó Marks en comentarios al mismo sitio.
3 PREGUNTAS CON
Carlos Arturo Chávez Nieto, especialista en material laboral de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.
Carlos Arturo Chávez Nieto. Especialista en derecho laboral de la Universidad La Salle. (Cortesía)
¿Qué se necesita para que la propuesta de Carlos Slim sea una realidad en México?
En específico, respecto al tema de aumentar la edad de retiro a los 75 años, se le está olvidando que actualmente ya puede haber gente pensionada que pueda trabajar.
Muchos se quedaron con esa idea, que así fue como nació realmente el espíritu de la pensión, de que alguien que se pensionara ya no podría laborar. Pero, en la actualidad, una persona que esté pensionada o jubilada y que se le está pagando su pensión del IMSS puede seguir laborando. Hay unos requisitos que cumplir, que son muy básicos, pero pueden seguir trabajando.
Respecto al cambio de la jornada laboral, eso podría ser un incentivo para los trabajos y probablemente pudiera repercutir en la productividad de los mismos. Evidentemente para poder hacer ello pues habrá que hacer un cambio legal.
Tendremos que revisar para efecto de que tuviéramos un marco legal. Tres días laborales y cuatro de descanso lo veo un poco excesivo, probablemente funcione al revés. Quizás sea mejor ver, de inicio, cómo funciona ese esquema y después a lo mejor poder migrar al de tres días de trabajo y cuatro de descanso.
Es un tema interesante sobre todo porque se convierte en un tema cultural. Desafortunadamente muchas veces en nuestro país rige la ley del mínimo esfuerzo y tendrá que haber también un cambio cultural, sin lugar a dudas, para poder transmitir tanto a trabajadores como a patrones, el origen de esto.
La consecuencia de este cambio sería que existiera o que se dieran una mayor productividad en las empresas y que evidentemente los trabajadores destinarán todo el tiempo que se tiene para trabajar, para hacerlo, sin distractores como Internet, donde no están consultando temas de trabajo o perder el tiempo en otras cuestiones como fumar.
Actualmente sucede que una jornada laboral no es efectiva. ¿Cuánto tiempo trabajan los trabajadores de esas 8 horas diarias? Habría que analizarlo.
Otro impacto importante, si se lograra esto, sería que el trabajador tendría mucho más tiempo para reponer fuerzas laborales, para esparcimiento, para convivencia familiar y eso creo que también repercutiría de manera directa en que estuvieran muy motivados, pero reitero, necesitamos primero hacer un cambio cultural y educacional para migrar a un esquema.
Incluso hasta el tema de aumentar los días de vacaciones por año trabajado ha sido polémico en México. ¿En qué va ese tema?
México es de los países que tiene menos días de vacaciones por año trabajado y también de los que más tiempo pasa en el centro de trabajo, que no necesariamente significa que sea de los que más trabajan.
Si nosotros logramos educar a patrones y trabajadores para hacerles entender que esto sería un ganar-ganar, siempre y cuando evidentemente la productividad aumente, eso impactaría de manera positiva en el sector laboral.
La semana laboral reducida en México aún está en el terreno de la suposición, pero, ¿qué panorama podemos esperar?
Esa es una cuestión muy importante. Muchas veces escuchamos spots publicitarios o propaganda mal intencionada que hace que la gente piense que ya se generaron derechos, o que es una realidad. Creo que hay que tener mucha mesura con estas cosas e informar que es una propuesta, que todavía no es una realidad y que -evidentemente- se irá informando cómo es que va avanzando si es que se logra llevar a cabo.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió este viernes a las recientes advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió la posibilidad de iniciar ataques terrestres contra los cárteles de la droga que, según su criterio, “están dirigiendo México”.
Durante una conferencia de prensa desde Guerrero, Sheinbaum señaló que ha solicitado al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, establecer contacto con autoridades estadounidenses para tratar el tema de seguridad de manera formal. Explicó que la comunicación con el gobierno de Estados Unidos debe basarse en los marcos previamente acordados y en la cooperación bilateral, sin aceptar intervenciones unilaterales.
Al referirse a los comentarios de Trump, la mandataria mexicana consideró que forman parte del estilo comunicativo del presidente estadounidense, por lo que no descartó realizar otra llamada si es necesario para fortalecer la coordinación entre ambas naciones.
Trump generó polémica al afirmar, en una entrevista televisiva, que las fuerzas armadas de su país estaban listas para actuar por tierra contra los cárteles que, según él, controlan gran parte de México. El presidente estadounidense también instó al gobierno mexicano a tomar medidas para detener el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, una de sus prioridades en materia de seguridad.
En sus declaraciones, Trump sostuvo que actuar contra los cárteles es necesario por el impacto que atribuye a estas organizaciones en su país, una valoración que ha sido objeto de debate y análisis internacional.
La respuesta de Sheinbaum se suma a una serie de pronunciamientos previos del gobierno mexicano, en los que ha reiterado que no permitirá la intervención militar de fuerzas extranjeras en territorio nacional y que cualquier cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad debe respetar la soberanía mexicana.
Las tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos han aumentado en días recientes, en medio de un contexto regional complejo que incluye acciones militares de Estados Unidos en otros países y discusiones sobre la posible clasificación de cárteles como organizaciones terroristas.
Sheinbaum enfatizó que la comunicación con Washington continuará, enfocada en fortalecer la colaboración sin comprometer la autonomía del país, y que, de ser necesario, se buscarán mecanismos de diálogo adicionales para mantener canales abiertos y claros entre ambas administraciones.