La Sección 22 de la CNTE determinó esta madrugada en asamblea realizar un boicot a la evaluación educativa en las fechas que anunció la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Ante el condicionamiento de la Secretaría de Gobernación, el magisterio acordó que sólo un 30 por ciento de sus maestros permanezca en la Ciudad de México y el resto regrese a Oaxaca.
La asamblea estatal determinó que los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) abandonen el Distrito Federal el 17 de junio, con el argumento de una fase de reorganización, y a partir de ese día reanuden clases.
En asamblea, los profesores de Oaxaca también determinaron realizar un boicot a la evaluación educativa en las fechas que anunció la SEP.
Foto: Israel Rosas / Reforma
El gremio advirtió que si durante las vacaciones de verano no recibe respuestas favorables al pliego de sus demandas por parte del Gobierno federal, retomará las movilizaciones masivas y el paro de labores al inicio del próximo ciclo escolar.
Apenas esta semana, la Sección 22 movilizó a miles de maestros al Distrito Federal para realizar protestas contra la evaluación educativa. Sin embargo, este miércoles la Secretaría de Gobernación puso como condición que regresen a clases para continuar con la negociación.
La SEP confirmó el pasado martes que la Evaluación del Desempeño en el ciclo escolar 2015-2016 se efectuará de septiembre a noviembre de este año, y de febrero a mayo de 2016.
Entre otros acuerdos, la CNTE demandó la liberación de los militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR) que fueron detenidos y consignados por el incendio de casillas.
Asimismo, informó que realizará megamarchas este domingo en la capital del País y en la ciudad de Oaxaca.
“Sí lo descarto porque soy secretario de Seguridad… Sería irresponsable y hasta una falta de respeto a mis compañeros que están arriesgando su vida todos los días”, afirmó el secretario de seguridad, Omar García Harfuch al ser cuestionado si se veía en una boleta electoral como candidato presidencial de Morena en el 2030.
En entrevista con Azucena Uresti,reconoció que no es un político: «No, jamás». Y aseguró que su función no permite realizar actividades paralelas:
“Un secretario de Seguridad pues no hay manera que pueda pensar en algo que no sea ser secretario de Seguridad hasta que la señora presidenta lo disponga”.
Relevó que sería “una satisfacción sería salir con instituciones de seguridad muchísimo más fuertes” al hablar sobre su popularidad, misma que aseveró «es gracias a que él da a conocer los resultados de la Secretaría de Seguridad».
Y agregó sobre su encomienda: “Si fortalecemos las instituciones de seguridad estatales y federales, pues por supuesto, vamos a tener un mejor resultado”.