La actualización de los precios viene por efecto de un ajuste a las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Ciudad de México. – El ingreso del año 2024 traerá felicidad a las familias mexicanas, pero también golpes a la economía, ya que se esperan alzas en los precios de determinados productos.
En específico, y de acuerdo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), serán las gasolinas, los cigarros y los refrescos, esos productos que verán una actualización en sus costos a partir del día 1 de enero.
Esto obedece a los ajustes en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que habrá el año entrante.
Lo anterior se publicó mediante un decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF), que está sustentado en el artículo 17-A del Código Fiscal de la Federación.
Actualización de cuotas en materia del impuesto especial sobre producción y servicios | DOF
¿Cuánto subirá el precio de gasolinas, refrescos y cigarros?
De manera general, la cuota del IEPS en dichos productos subirá un 4.32 por ciento en el año 2024, situación que empatará con la inflación detectada hasta el pasado mes de noviembre.
Para las gasolinas, la Magna (verde) subirá a 6.1752 pesos por litro la cuota del impuesto, mientras que la Premium (roja) se incrementará a 5.2146. Entretanto, el diésel registrará un alza a 6.7865 por litro.
Por su parte, los cigarros pasarán de tener una cuota del IEPS de 0.5911 a 0.6166 pesos; finalmente, los refrescos y bebidas saborizadas tendrán una cuota de 1.5737 pesos por litro en 2024, dejando atrás los 1.5086 aprobados para el ejercicio de 2023.
¿Qué es el IEPS?
En un gravamen que cumple con la función de desincentivar el consumo de productos tipificados como dañinos para la salud o medio ambiente.
Por ello no es raro encontrarnos con gasolinas, cigarros y refrescos en esta lista, aunque cabe mencionar que no son los únicos, ya que sucede lo mismo con las cervezas, la comida chatarra, demás combustibles fósiles y los plaguicidas.
Para el próximo año se prevé que la Secretaría de Hacienda recaude casi 688 mil 83.6 millones de pesos por IEPS, de los cuales el 66 por ciento sería por consumo de gasolina.
El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.
Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.
De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.
Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.
Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.