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Cuídate, el VIH mató a 770 mil personas en 2018

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El número de muertes relacionadas con el sida el año pasado cayó a 770 mil, un tercio menos que en 2010, anunció ayer la ONU, aunque advirtió que los esfuerzos mundiales para erradicar la enfermedad están estancados.

Al menos tres de cada cinco seropositivos en el mundo —23.3 millones de 37.9— reciben tratamientos antirretrovirales, precisó Onusida en su informe anual.

Estos tratamientos llegan a diez veces más enfermos que a mediados de los 2000.
La cifra de muertes del año pasado es algo inferior a la de 2017 (800 mil) y un tercio menor que la de 2010 (1.2 millones). Y está muy por debajo de la registrada en 2004, cuando el virus mató a 1.7 millones de personas.

El número de nuevas infecciones se mantiene estable respecto de los años precedentes (1.7 millones).

Onusida advirtió que en varias regiones del mundo la situación es alarmante.
En Europa del Este y en el centro de Asia el número de nuevas infecciones se disparó 29% desde 2010. También, el número de fallecimientos aumentó cinco por ciento en esas zonas y nueve por ciento en Oriente Medio y el norte de África.
En el caso de América Latina, la tasa de nuevos contagios creció siete por ciento. Chile es, con 34%, el país de la región donde más aumentaron los casos, seguido por Bolivia (22%), Brasil y Costa Rica (21 por ciento).

Aumentaron en Uruguay (nueve por ciento), Honduras (siete por ciento), Guatemala (seis por ciento) y Argentina (dos por ciento). En México la tasa se mantuvo estable.

Onusida advirtió que el financiamiento para eliminar esta enfermedad está reduciéndose. “Por primera vez desde el 2000, los recursos disponibles para la lucha global contra el sida bajaron”, alertó Gunilla Carlsson, responsable en funciones de Onusida.

Excelsior

Nota Principal

Tormenta invernal deja al menos 34 muertos y activa alerta por nuevo frente ártico en Estados Unidos

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Al menos 34 personas han muerto en Estados Unidos a consecuencia de la intensa tormenta invernal que afectó durante la última semana a amplias regiones del país, de acuerdo con el recuento más reciente de autoridades estatales. El fenómeno mantiene en alerta a varias entidades ante la llegada de una nueva ola de aire ártico que amenaza con extender el frío extremo hacia el sur.

Las muertes se registraron en incidentes vinculados a las bajas temperaturas, accidentes de tránsito, caídas en estanques congelados y atropellamientos por quitanieves. En la ciudad de Nueva York, ocho personas fueron encontradas sin vida en espacios abiertos, informó el alcalde Zohran Mamdani. La portavoz de la alcaldía, Dora Pekec, precisó que no se ha confirmado la causa exacta de los decesos, aunque todos ocurrieron en exteriores, lo que apunta a una posible exposición prolongada al frío.

El Servicio Meteorológico Nacional calificó la tormenta como “monstruosa” debido a su extensión y severidad. El sistema se desplazó desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts, cubriendo de nieve y hielo una franja superior a los 2.000 kilómetros. Las condiciones provocaron carreteras peligrosas, evacuaciones y cortes masivos de energía eléctrica. Hasta este martes, más de 550.000 clientes permanecían sin servicio, principalmente en Tennessee, Mississippi y Kentucky.

En estados del sur, donde este tipo de fenómenos son menos frecuentes, miles de familias fueron trasladadas a refugios con calefacción. En Nashville, residentes reportaron permanecer aislados y sin electricidad durante varios días. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, advirtió que permanecer a la intemperie por apenas diez minutos podía derivar en congelación o hipotermia.

Entre las víctimas se reportan tres niños que murieron tras caer en un estanque congelado en Texas, personas atropelladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, adolescentes fallecidos en accidentes de trineo en Arkansas y Texas, y una mujer localizada bajo la nieve en Kansas. En Nueva York, todas las muertes registradas hasta el momento ocurrieron durante el fin de semana y en espacios abiertos.

El estado de emergencia ha sido declarado en al menos diez estados. En Nueva York, el sistema escolar fue cerrado tras acumulaciones de nieve de hasta 38 centímetros en algunos barrios, la mayor nevada en años. Universidades, como la de Mississippi, también suspendieron clases debido a la presencia de hielo peligroso en sus campus.

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas de frío extremo desde Texas hasta Pensilvania y anticipa nuevas tormentas para el próximo fin de semana. En el norte de Florida, se prevén temperaturas de hasta menos cuatro grados Celsius, mientras que en otras regiones la sensación térmica podría descender hasta menos 29 grados. Las autoridades mantienen operativos de emergencia activos mientras continúan las labores de restablecimiento y persiste el riesgo por las condiciones climáticas.

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