Ciudad de México.- El desabasto de dispositivos médicos en hospitales públicos, si bien es cada vez menor, no cede, y el panorama podría empeorar, ya que el peligro de que suban de precio está latente y la desorganización en el Gobierno para comprarlos continúa.
Los fabricantes de estos insumos no sólo sufren cada vez más para contener los precios de sus productos ante el alza de precios en la materia prima por efecto inflacionario, así como por mayores costos logísticos.
Además, enfrentarán la desorganización que se vive entre proveedores, operadores logístico y el Gobierno federal.
«En el segundo semestre de este año consideramos que el principal reto que tenemos es articular las relaciones que existen entre operadores logísticos, el Gobierno federal en su actual administración y la proveeduría.
«Lo que nos hace falta para abatir el desabasto en México tiene que ver con organización y planeación en las compras», consideró Carlos Alejandro Salazar, presidente de la Asociación Nacional de Proveedores para la Salud (ANAPS).
Resaltó que en la medida en que se pueda anticipar la demanda de insumos médicos para el sector público, se podrá planear mejor el requerimiento de materia prima.
Precisó que el porcentaje de efectividad en las licitaciones no supera el 40 por ciento.
México es uno de los principales productores y exportadores de dispositivos médicos, específicamente para soporte de vida (circuitos, productos respiratorios, catéteres, cánulas, etcétera).
Queman edificio por escasez de medicamentos para el VIH en Polanco
Integrantes de diversos colectivos vandalizan las instalaciones de la Secretaría de Salud, hoy en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, en la Ciudad de México. Créditos: EFE/ Isaac Esquivel
Personas con VIH quemaron el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el sida (Censida) para denunciar la escasez de medicamentos.
Ciudad de México.- Activistas que viven con VIH quemaron este viernes, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el vestíbulo de la dependencia de la Secretaría de Salud mexicana, donde está el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el sida (Censida) para denunciar la escasez de medicamentos.
Convocados por la organización VIHve Libre, que ofrece apoyo comunitario a personas con el virus, una decena de asistentes lanzaron piedras contra el edificio, ubicado en la colonia (barrio) Polanco de Ciudad de México, y pintaron sus cristales con proclamas como ‘El VIH no es un crimen’ o ‘Mi vida no es un puto juego’.
A la concentración también acudieron representantes de Infancias VIHsibles, una asociación que brinda soporte a niños con el virus y que trabaja para darles visibilidad.
Algunos manifestantes prendieron fuego a tres sofás en el vestíbulo debido a que, según fuentes de la organización convocante, no consiguieron hablar con la directora de Censida, Alethse de la Torre Rosas, pese al compromiso de un representante de la Secretaría de que así sería.
Acudieron agentes de la Policía y una dotación de los bomberos a apagar el incendio, que empezaba a afectar el techo de la primera planta.
«Visibilizar la negligencia» de Censida
«El objetivo de la concentración es visibilizar toda la negligencia y todo lo que no está haciendo Censida», explicó el director de VIHve Libre, Alaín Pinzón, en declaraciones a EFE.
Tachó a los funcionarios del órgano de «servidores públicos negligentes» que no están «haciendo nada» para abordar el VIH y el sida en México.
Entre otras, Pinzón denunció «la falta de prevención a nivel nacional» y que «el programa de PrEP (profilaxis pre-exposición) está totalmente en pañales en muchos estados», además del «desabasto de medicamento antirretroviral», una problemática que ha existido «siempre», pero que se agudizó a partir de 2019.
El activista advirtió que esto «se debe a que (el Gobierno) compra medicamento, pero no lo distribuye», pues «no hay una cadena de suministro completa».
«Lo que se puede arreglar con un medicamento todos los días a la misma hora se tiene que arreglar, en muchas ocasiones, con una hospitalización», lamentó.
Por otro lado, Pinzón catalogó de «parche» la propuesta de una superfarmacia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la que espera tener todos los medicamentos de la sanidad pública.
«¿Por qué hacer una superfarmacia y no llevar medicamento a las farmacias que ya existen? ¿Por qué en Ciudad de México?», se preguntó, pues hay otras zonas del país donde también hay un «desabasto importante», dijo.
A su vez, la fundadora de Infancias VIHsibles, Sara Zepeda, explicó a los medios que, «43 años después, se sigue creyendo que el VIH se concentra en las poblaciones de riesgo», cuando es un virus que puede afectar «a toda persona que ejerza su vida sexual».
Reclamó al Gobierno federal que se ofrezca a las personas embarazadas una prueba de detección del VIH o que se practique este test periódicamente a los niñas y niños, entre otras medidas para convertir la lucha contra el virus en una «prioridad».
Finalmente, Pinzón sostuvo que el «mayor reto» que tiene México por delante «es que las autoridades se pongan a trabajar y que nos vean como personas, no como una cifra».