Christian Horner, exdirector del equipo Red Bull de Fórmula 1, estaría en negociaciones para adquirir una participación accionaria en la escudería Alpine, con lo que buscaría regresar a la máxima categoría del automovilismo en un rol directivo, tras su salida de Red Bull en julio pasado.
De acuerdo con declaraciones de Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo francés, Horner es uno de los interesados en comprar el paquete accionario que actualmente pertenece a Otro Capital, grupo de inversionistas que posee el 24 por ciento de Alpine. Este movimiento representaría una de las opciones más firmes para el regreso del británico a la Fórmula 1, luego de varios meses de especulación sobre su futuro.
Briatore explicó que Otro Capital tiene la intención de vender su participación y que existen distintos grupos interesados en adquirirla. Detalló que la operación contempla un proceso específico, ya que primero debe concretarse la compra de dicho paquete accionario y posteriormente Renault, propietario mayoritario del equipo, debe aprobar al nuevo socio.
Alpine es controlada en su mayoría por Renault, que posee entre el 74 y 75 por ciento de las acciones. El 24 por ciento restante pertenece a Otro Capital, grupo vinculado a figuras públicas como Ryan Reynolds y Michael B. Jordan, que adquirió esa participación en 2023 por una cifra cercana a los 200 millones de euros.
Según la información disponible, el interés de Horner radica en integrarse al proyecto como socio, y no únicamente como directivo, lo que habría influido para que negociaciones previas con otros equipos como Aston Martin y Haas no avanzaran. Esta condición sería clave en su posible llegada a Alpine.
Briatore señaló que, aunque mantiene comunicación con Horner desde hace años, su papel no es determinante en las negociaciones. Afirmó que las conversaciones se realizan directamente con los actuales accionistas y no con la estructura operativa del equipo.
En la actualidad, Steve Nielsen ocupa el cargo de director general de Alpine, mientras que Briatore funge como asesor ejecutivo. La eventual incorporación de Horner como accionista podría modificar la estructura corporativa del equipo y abrir un nuevo escenario en su dirección deportiva, en un momento relevante para el futuro de la escudería dentro de la Fórmula 1.