El cantante canadiense Justin Bieber fue echado hoy de la zona arqueológica de Tulum, en Quintana Roo, después de que su personal de seguridad se enfrascara en un altercado verbal con custodios del lugar, relevaron fuentes culturales.
Adriana Velázquez, delegada del Instituto Nacional de Antropología a Historia (INAH) en Quintana Roo, dijo a Efe que la discusión se produjo porque el intérprete pretendía escalar una estructura en las ruinas de la antigua ciudad maya, algo que no está permitido por las autoridades del sitio.
Los custodios pidieron la intervención del cuerpo de Gendarmería de la Policía Federal, que envió agentes al lugar, pero “no fue necesaria su intervención” porque los ánimos se calmaron, dijo Velázquez.
Sin embargo, a Bieber no se le permitió completar su recorrido y tuvo que abandonar el sitio arqueológico, uno de los más visitados del país, ubicado en la Riviera Maya.
La estrella pop, de 21 años, ha estado recorriendo la zona en los últimos días en compañía de amistades y hoy nadó con delfines en un delfinario privado.
El martes visitó el parque Jungla Maya y a su llegada al lugar, donde fue reconocido por algunos a turistas, el cantante acudió a la taquilla para pagar las entradas de todo su grupo.
El también actor y compositor pidió desalojar a la mayoría de las personas que estaban en el lugar para divertirse de manera más cómoda, pero los administradores le dijeron que no podían hacerlo porque los turistas ya estaban adentro, y en cambio le ofrecieron privacidad durante su recorrido.
El intérprete y sus acompañantes hicieron rappel, nadaron en un cenote, subieron a dos tirolesas y participaron en una ceremonia maya con un chamán.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su respaldo a Vinícius Júnior tras el presunto incidente de racismo ocurrido durante el partido entre SL Benfica y Real Madrid CF, disputado en el Estádio da Luz.
El encuentro, correspondiente a la ida del playoff de la UEFA Champions League, fue detenido momentáneamente luego de que el árbitro François Letexier activara el protocolo antirracismo tras la denuncia del delantero brasileño, quien señaló haber recibido un supuesto insulto racista por parte de Gianluca Prestianni.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Infantino manifestó que le “conmocionó y entristeció” el presunto incidente y afirmó que no hay lugar para el racismo en el futbol ni en la sociedad. Señaló que es necesario que las partes correspondientes tomen medidas y que se investiguen los hechos para exigir responsabilidades.
El dirigente también reconoció la actuación del árbitro Letexier por activar el protocolo mediante el gesto oficial para detener el partido y abordar la situación en el terreno de juego. Subrayó que la FIFA, a través de su Posición Global Contra el Racismo y el Panel de Jugadores, mantiene el compromiso de proteger a futbolistas, árbitros y aficionados ante cualquier forma de discriminación.
El episodio se produjo después de que Vinícius marcara al minuto 50 y celebrara frente a la grada local. Tras ello se generó un intercambio con jugadores del Benfica y el brasileño acudió al árbitro para denunciar el presunto insulto. La transmisión captó a Prestianni cubriéndose la boca con la camiseta en ese momento, lo que incrementó la tensión. El juego se reanudó minutos después.
Por su parte, el Benfica y Prestianni negaron que se hayan producido insultos racistas. El caso ha generado reacciones en distintos sectores del entorno futbolístico, mientras se espera el resultado de las investigaciones correspondientes.