El ejército de Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos contra cuatro embarcaciones en el océano Pacífico oriental el lunes, dejando un saldo de 14 personas muertas y un sobreviviente, según confirmó el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Los operativos, realizados el mismo día, marcan un nuevo nivel de intensidad en la campaña militar impulsada por el gobierno de Donald Trump contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico. De acuerdo con Hegseth, las autoridades mexicanas asumieron el control del rescate del único sobreviviente.
En total, se registraron tres ataques en el Pacífico —uno de ellos impactando dos barcos simultáneamente—, elevando a 13 el número de operaciones de este tipo desde septiembre. Hasta ahora, el saldo de esta ofensiva asciende a 14 embarcaciones destruidas y 57 personas muertas, con apenas tres sobrevivientes.
La ofensiva comenzó en el Caribe, pero recientemente se ha extendido hacia el Pacífico, lo que sugiere una expansión geográfica de la estrategia militar estadounidense. En incidentes previos, Washington enfrentó críticas por la falta de claridad legal sobre la detención de sobrevivientes, quienes en algunos casos fueron repatriados rápidamente a sus países de origen.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó durante su conferencia matutina que su gobierno fue notificado sobre los ataques y sobre la existencia del posible sobreviviente. “Se nos informó que los hechos ocurrieron en aguas internacionales”, señaló, agregando que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente para reunirse con el embajador estadounidense Ron Johnson y coordinar información con la Secretaría de Marina.
Según CNN, la administración Trump elaboró una opinión legal clasificada que justifica el uso de fuerza letal contra una lista de cárteles y sospechosos de narcotráfico, tratándolos como “combatientes enemigos”, lo que les permite ser atacados sin revisión judicial.
Hegseth aseguró que las embarcaciones destruidas “eran operadas por organizaciones terroristas designadas que trafican narcóticos en el Pacífico oriental” y transitaban por rutas conocidas del narcotráfico. “Todos los ataques ocurrieron en aguas internacionales, sin bajas estadounidenses”, escribió el funcionario en la red X.
Los recientes ataques incrementan la tensión diplomática y jurídica entre Washington y la región, mientras la Casa Blanca defiende su política de “ataques preventivos” contra lo que considera amenazas del narcotráfico transnacional.