Un lago glaciar en el Himalaya se desbordó y provocó muerte y devastación 0:55
(CNN) — Una tormenta que trajo fuertes lluvias y vientos violentos al norte de Italia durante la noche y la madrugada de este martes provocó rápidas inundaciones en el centro de Milán e hizo que el lago de Como se desbordara.
Varios bares situados a orillas del lago –una popular atracción turística– se inundaron, mientras que las autoridades de Protección Civil se vieron obligadas a bombear el agua de las zonas cercanas y erigir barreras móviles.
El Seveso, río que atraviesa los municipios de Como, Monza e Brianza y Milán, también se desbordó, según la agencia de Protección Civil italiana.
Algunas zonas de Milán quedaron inaccesibles, mientras que en redes sociales se mostraba cómo el agua caía por las escaleras hasta las estaciones de metro y cómo los peatones se caían o se agarraban a los postes durante las fuertes rachas de viento.
Dos mujeres en una intersección inundada en Milán después de que una violenta tormenta azotara la ciudad el 31 de octubre de 2023. (Crédito: Vasile Mihai-Antonio/Getty Images)
El concejal de Seguridad de la ciudad, Marco Granelli, dijo que los vientos derribaron árboles, derribaron andamios y arrancaron tejas. Se cortó la electricidad en varias partes de la ciudad como medida de precaución mientras las autoridades trabajaban para limpiar las líneas eléctricas caídas.
La Toscana, en el centro de Italia, también se vio afectada por las fuertes lluvias.
Eugenio Giani, presidente de la región, dijo que la Toscana había sufrido inundaciones, árboles caídos y deslizamientos de tierra tras caer 257 milímetros de lluvia en 24 horas, más que el promedio mensual de precipitaciones para esta época del año. Un árbol cayó sobre un auto en marcha, pero el conductor salió ileso.
La ciencia demuestra que, a medida que se acelere la crisis climática, los fenómenos meteorológicos extremos, como las lluvias torrenciales y las tormentas, serán más frecuentes y más intensos. Italia es especialmente vulnerable al cambio climático por su geografía, que la expone a un alto riesgo de deslizamientos de tierra, y porque está rodeada por el mar Mediterráneo, que se está calentando, lo que aumenta la probabilidad de fuertes tormentas.
Venecia, en el noreste, también se libró por poco de las inundaciones, según el alcalde de la ciudad, Luigi Brugnaro. Los fuertes vientos que soplaban hacia el norte en el mar Adriático empujaron el agua hacia la ciudad. Esto, combinado con las mareas ya altas asociadas a la luna llena, provocó una marea «excepcional» de 154 centímetros. La marea más alta se registró en 1966, con 194 centímetros.
Trabajadores de emergencia cargan a una mujer después de que una tormenta provocara el desbordamiento del río Seveso en Milán, Italia, el 31 de octubre de 2023. (Crédito: Matteo Rincón/EPA-EFE/Shutterstock)
Según Brugnaro, sin el sistema de compuertas MOSE, que estuvo activo toda la noche y durante todo el día, la ciudad habría sufrido una «inundación récord», con el 70% de sus edificios bajo el agua. El MOSE, que consta de 78 compuertas entre el sistema de lagunas de la ciudad y el mar Adriático, está en funcionamiento desde 2020.
Se espera que llueva en todo el país durante el resto de la semana. La agencia de Protección Civil de Italia puso todas las zonas de la región del Véneto, que incluye Venecia, bajo alerta roja hasta el 1 de noviembre. Seis regiones del norte están en el siguiente nivel de alerta naranja, y 11 regiones en alerta amarilla durante las próximas 24 horas.
La tormenta se produce en plena temporada de vacaciones, en la que se espera que más de 8 millones de italianos viajen durante la semana del 1 de noviembre.
Este año ha sido especialmente mortífero en cuanto a inundaciones en Italia. En mayo, las inundaciones de la región septentrional italiana de Emilia Romaña causaron al menos 14 muertos. Más de 20 ríos se desbordaron, provocando cientos de deslizamientos de tierra, sumergiendo viviendas y devastando tierras de cultivo.
Laura Paddison, de CNN, contribuyó a este artículo.
Al menos 34 personas han muerto en Estados Unidos a consecuencia de la intensa tormenta invernal que afectó durante la última semana a amplias regiones del país, de acuerdo con el recuento más reciente de autoridades estatales. El fenómeno mantiene en alerta a varias entidades ante la llegada de una nueva ola de aire ártico que amenaza con extender el frío extremo hacia el sur.
Las muertes se registraron en incidentes vinculados a las bajas temperaturas, accidentes de tránsito, caídas en estanques congelados y atropellamientos por quitanieves. En la ciudad de Nueva York, ocho personas fueron encontradas sin vida en espacios abiertos, informó el alcalde Zohran Mamdani. La portavoz de la alcaldía, Dora Pekec, precisó que no se ha confirmado la causa exacta de los decesos, aunque todos ocurrieron en exteriores, lo que apunta a una posible exposición prolongada al frío.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó la tormenta como “monstruosa” debido a su extensión y severidad. El sistema se desplazó desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts, cubriendo de nieve y hielo una franja superior a los 2.000 kilómetros. Las condiciones provocaron carreteras peligrosas, evacuaciones y cortes masivos de energía eléctrica. Hasta este martes, más de 550.000 clientes permanecían sin servicio, principalmente en Tennessee, Mississippi y Kentucky.
En estados del sur, donde este tipo de fenómenos son menos frecuentes, miles de familias fueron trasladadas a refugios con calefacción. En Nashville, residentes reportaron permanecer aislados y sin electricidad durante varios días. El gobernador de Kentucky, Andy Beshear, advirtió que permanecer a la intemperie por apenas diez minutos podía derivar en congelación o hipotermia.
Entre las víctimas se reportan tres niños que murieron tras caer en un estanque congelado en Texas, personas atropelladas por quitanieves en Massachusetts y Ohio, adolescentes fallecidos en accidentes de trineo en Arkansas y Texas, y una mujer localizada bajo la nieve en Kansas. En Nueva York, todas las muertes registradas hasta el momento ocurrieron durante el fin de semana y en espacios abiertos.
El estado de emergencia ha sido declarado en al menos diez estados. En Nueva York, el sistema escolar fue cerrado tras acumulaciones de nieve de hasta 38 centímetros en algunos barrios, la mayor nevada en años. Universidades, como la de Mississippi, también suspendieron clases debido a la presencia de hielo peligroso en sus campus.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas de frío extremo desde Texas hasta Pensilvania y anticipa nuevas tormentas para el próximo fin de semana. En el norte de Florida, se prevén temperaturas de hasta menos cuatro grados Celsius, mientras que en otras regiones la sensación térmica podría descender hasta menos 29 grados. Las autoridades mantienen operativos de emergencia activos mientras continúan las labores de restablecimiento y persiste el riesgo por las condiciones climáticas.