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El “Mayo” Zambada involucra al gobernador de Sinaloa y diputado electo, como amigos en su caso

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Luego que Ismael «El Mayo» Zambada reveló que fue secuestrado por Joaquín Guzmán López y llevado a la fuerza a los Estados Unidos llamó a la «población de Sinaloa» a la mesura y a mantener la paz el estado. «Nada se resuelve con violencia. Ya hemos recorrido ese camino y todos perdemos».

El líder del Cártel de Sinaloa hizo un llamado a los gobiernos de México y Estados Unidos para que sean transparentes y proporcionen la verdad sobre su presunto secuestro a Estados Unidos y «sobre las muertes de Héctor Cuén, Rosario Heras, Rodolfo Chaidez y cualquier otra persona que pudo haber perdido la vida ese día», dijo.

«El Mayo» reveló que fue secuestrado y llevado a la fuerza a los Estados Unidos, por lo que dejó en claro que no se entregó a las agencias estadounidenses y no fue voluntariamente al vecino país del norte.

«Deseo decir desde el principio que no me entregué y que no vine voluntariamente a Estados Unidos. Tampoco tenía ningún acuerdo con ninguno de los dos gobiernos. Al contrario, fui secuestrado y traído a Estados Unidos por la fuerza y contra mi voluntad».

A través de una carta difundida por su abogado Frank Perez, Zambada García, quien continúa preso en El Paso, Texas, reveló los detalles de su secuestro y traslado a los Estados Unidos.

«Joaquín Guzmán López me pidió que asistiera a una reunión para ayudar a resolver las diferencias entre los líderes políticos de nuestro estado. Yo estaba enterado de una disputa en curso entre Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y Héctor Melesio Cuén Ojeda, ex diputado federal, alcalde de Culiacán y rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), sobre quién debería dirigir esa institución. Me dijeron que además de Héctor Cuén y el gobernador Rocha Moya, también estaría presente en la reunión Iván Guzmán Salazar«.

«El 25 de julio acudí al rancho y centro de eventos llamado Huertos del Pedregal, en las afueras de Culiacán, donde se llevaría a cabo la reunión. La reunión estaba programada para las 11:00 a.m. y llegué un poco antes. Vi a un gran número de hombres armados con uniformes militares verdes que supuse que eran pistoleros de Joaquín Guzmán y sus hermanos. Me acompañaban cuatro miembros del personal de seguridad, de los cuales dos se quedaron fuera del perímetro. Los dos que entraron conmigo eran José Rosario Heras López, comandante de la Policía Judicial del Estado de Sinaloa, y Rodolfo Chaidez, miembro de mi equipo de seguridad desde hacía mucho tiempo».

«Mientras caminaba hacia la zona de reuniones, vi a Héctor Cuén y a uno de sus ayudantes. Los saludé brevemente antes de entrar a una sala que tenía una mesa llena de fruta. Vi a Joaquín Guzmán López, a quien conozco desde que era un niño, y me hizo un gesto para que le siguiera. Confiando en la naturaleza de la reunión y en las personas implicadas, le seguí sin vacilar. Me condujeron a otra habitación oscura».

«En cuanto puse un pie dentro, me tendieron una emboscada. Un grupo de hombres me asaltó, me tiró al suelo y me colocó una capucha de color oscuro en la cabeza. Me ataron y esposaron, y luego me obligaron a meterme en la caja de una camioneta. Durante todo este calvario, me sometieron a malos tratos físicos, que me causaron lesiones importantes en la espalda, la rodilla y las muñecas. Después me llevaron a una pista de aterrizaje a unos 20 ó 25 minutos de distancia, donde me obligaron a subir a un avión privado».

«Joaquín me quitó la capucha de la cabeza y me ató con bridas al asiento. En el avión no había nadie más que Joaquín, el piloto y yo. El vuelo duró entre 2 ½ y 3 horas, sin escalas, hasta que llegamos a El Paso, Texas. Fue allí, en la pista, donde los agentes federales estadounidenses me detuvieron. La idea de que me entregué o cooperé voluntariamente es completa e inequívocamente falsa. Me trajeron a este país por la fuerza y bajo coacción, sin mi consentimiento y contra mi voluntad».

Héctor Cuén fue asesinado en el mismo lugar en donde me secuestraron: Zambada

«Estoy consciente de que la versión oficial de las autoridades del estado de Sinaloa es que Héctor Cuén fue baleado la noche del 25 de julio en una gasolinera por dos hombres en motocicleta que querían robar su camioneta. Eso no es lo que ocurrió».

«Fue asesinado a la misma hora, y en el mismo lugar, donde yo fui secuestrado. Héctor Cuén era amigo mío desde hacía mucho tiempo, y lamento profundamente su muerte, así como la desaparición de José Rosario Heras López y Rodolfo Chaidez, a quienes nadie ha vuelto a ver ni a saber de ellos».

Según Zambada García aseguró que lo expuesto anteriormente fue lo que sucedió y consideró «importante que la verdad salga a la luz» ante las informaciones «inexactas» que se han difundido.

«Esto es lo que ocurrió y no las historias falsas que circulan», dijo.

México

México desplegará casi 100 mil elementos para seguridad del Mundial 2026 con el Plan Kukulkán

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El Gobierno de México anunció la puesta en marcha del “Plan Kukulkán”, una estrategia de seguridad diseñada para garantizar la protección antes, durante y después de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que tendrá sedes en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó desde Zapopan, Jalisco, que el operativo contará con la participación de 20 instancias de los tres niveles de gobierno. El plan también contempla mecanismos de cooperación internacional con Estados Unidos, Canadá y la FIFA para fortalecer el intercambio de información, la planeación operativa y la atención oportuna de posibles riesgos.

De acuerdo con el funcionario, la estrategia incluirá capacitación especializada, ejercicios de planeación y operación, homologación de protocolos de actuación, simulacros a escala real, monitoreo permanente y un sistema de alerta temprana. Estas acciones, explicó, buscan garantizar condiciones de seguridad tanto para la población como para los millones de visitantes que se prevé lleguen al país durante el torneo.

El general Román Villalvazo, jefe del Centro de Coordinación para la Copa del Mundo, detalló la estructura operativa que será desplegada en las entidades sede y en otras ciudades vinculadas al evento. Precisó que participarán tres fuerzas de tarea conjunta y siete agrupamientos conjuntos, ya que además de los estadios donde se disputarán los partidos, se utilizarán instalaciones en siete ciudades adicionales donde clubes de futbol profesional prestarán sus campos para la concentración y entrenamiento de las selecciones.

Para cubrir estas actividades, se dispondrá de un total de 99 mil 388 elementos de seguridad. El despliegue estará integrado por 20 mil 734 efectivos de la Fuerza Aérea, 58 mil 654 de la Secretaría de Seguridad Pública y 20 mil integrantes de seguridad privada.

El general Villalvazo indicó que en cada estadio, centro de entrenamiento y zona destinada a Fan Fest se instalarán sistemas antidrones capaces de detectar y neutralizar cualquier artefacto volador que no se encuentre autorizado dentro de una “lista blanca”.

Según lo expuesto por las autoridades, el objetivo del operativo es garantizar un entorno seguro durante el evento deportivo y reforzar la imagen de México como un país confiable ante la comunidad internacional.

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