La pandemia del covid-19 ha aumentado la pobreza, el desempleo y la desigualdad en México, impactando especialmente a la población más vulnerable y con mayores carencias sociales.
En un complejo escenario como el que atravesó México en 2020 —cuando la economía registró la mayor caída en los últimos 90 años—, los recursos del Gobierno fueron insuficientes para proteger a los sectores más desfavorecidos. Pero la nación latinoamericana podría implementar diversas reformas fiscales para revertir esta situación.
Impacto del covid-19 en México
Casi 15 meses después de confirmar el primer contagio del virus SARS-CoV-2, México reporta un total de 221.695 muertes como consecuencia del coronavirus.
Personas con cubrebocas caminan en la Zona Rosa, Ciudad de México, el 20 de agosto de 2020,Pedro Pardo / AFP
Aunado a esta dolorosa estadística, el confinamiento social provocó la contracción de la economía en un 8,5 %; la deserción escolar de unas 5,3 millones de personas entre 3 y 29 años; la salida del mercado laboral de unos 2,1 millones de ciudadanos; y que ingresaran a las filas de la pobreza entre 8 y 9,8 millones de mexicanos.
Para atender la crisis sanitaria por el covid-19, México requería aumentar su presupuesto en salud en 0,94 % del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, en 2020 se ejecutó una partida adicional equivalente al 0,09 % del PIB, que resultó insuficiente en materia de recursos humanos y materiales, según revela un informe publicado este martes por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Fundar y Oxfam.
Doctores en el Hospital Juárez de Ciudad de México, el 29 de abril de 2020,Carlos Jasso / Reuters
El cierre de las escuelas también ameritaba un aumento en el presupuesto educativo destinado al Sistema Educativo Nacional (SEN), de acuerdo con las organizaciones. No obstante, para el 2021 no hubo un incremento significativo del gasto educativo en términos reales, al representar un 3,4 del PIB, o una partida equivalente a 26.776 pesos (unos 1.344 dólares) por estudiante.
La falta de inversión adicional es relevante en el marco del programa ‘Aprende en casa’, la estrategia del Gobierno para dar continuidad a los programas de educación pública básica mediante clases virtuales, una política que no consideró que solo el 56,4 % de los hogares en México tiene acceso a internet y únicamente el 44,3 % de las viviendas cuenta con una computadora.
Mientras algunas entidades federativas se alistan para el regreso a clases presenciales, las organizaciones sociales estiman que se necesita aumentar el presupuesto educativo en unos 10.000 millones de pesos (501,9 millones de dólares), debido, entre otros factores, a la deficiente infraestructura de las aulas.
En México, el 27 % de las escuelas de educación básica carecen de acceso a agua potable, mientras que el 31,6 % no cuentan con un sitio de lavado de manos.
¿Cómo mitigar la desigualdad?
Como otras naciones latinoamericanas, México enfrenta un entorno económico complejo que ha disparado las altas desigualdades y vulnerabilidades existentes. No obstante, el Gobierno podría recurrir a los impuestos a la riqueza y al patrimonio.
«Mientras que entre 8,9 y 9,8 millones de personas caerán en la pobreza a causa de la pandemia, las personas en México con un patrimonio superior a 1.000 millones de dólaresaumentaron su riqueza en aproximadamente 741.000 millones de pesos desde el origen de la pandemia», sostiene el informe ‘La vacuna contra la desigualdad’.
En concreto, las organizaciones proponen un impuesto a la riqueza, con una tasa uniforme anual del 3,5 %, para las personas cuya fortuna es superior a los 10.746 millones de pesos (unos 539,6 millones de dólares). De acuerdo con sus estimaciones, esta acción tiene un potencial para que el Gobierno mexicano recaude 99.000 millones de pesos (4.971 millones de dólares); esto es equivalente al 0,4 % del PIB nacional.
Por otra parte, algunos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que implementaron el impuesto a las herencias y donaciones han recaudado entre 0,2 y 0,7 % de su PIB. México podría copiar algunas de estas acciones para aumentar hasta 30.000 millones de pesos (1.506 millones de dólares).
Asimismo, consideran que si México cobrara el predial con tarifas progresivas, podría obtener el equivalente a 378.000 millones de pesos cada año (unos 18.981 millones de dólares).
En el caso de realizar mejoras al cobro a los propietarios de vehículos (un impuesto conocido como tenencia), México tendría un potencial recaudatorio de 80.000 millones de pesos (4.017 millones de dólares).
«El correcto diseño y aplicación de estos impuestos combatiría la concentración de la riqueza y con ello disminuiría las desigualdades en nuestro país, incrementando los recursos necesarios para mitigar la crisis actual en equidad de género, salud y educación«, señalaron las organizaciones.
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, informó este 19 de abril que sostuvo un encuentro en México con Jaimeson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), previo al inicio de conversaciones bilaterales sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
A través de su cuenta en la red social X, el funcionario federal indicó que las reuniones formales con el representante estadounidense comenzarán el 20 de abril y estarán enfocadas en el proceso de revisión del acuerdo comercial. En su mensaje, Ebrard dio la bienvenida a Greer y confirmó el inicio del diálogo entre ambas delegaciones.
En paralelo, el secretario destacó la relevancia de mantener un acuerdo sólido con Estados Unidos, al señalar que el 85 por ciento del comercio de México depende de esta relación. En un video difundido en sus redes sociales, subrayó que la continuidad del tratado es fundamental para proteger millones de empleos y el funcionamiento de miles de empresas en el país.
Ebrard también afirmó que México es el principal exportador e importador de Estados Unidos, por lo que consideró estratégico fortalecer la cooperación económica y alcanzar acuerdos firmes. En este contexto, indicó que las prioridades del Gobierno de México en la revisión del T-MEC se centran en proteger a las industrias nacionales y preservar lo construido durante cuatro décadas de integración comercial.
El funcionario reconoció que existen riesgos en el proceso de renegociación, aunque reiteró que la postura del gobierno mexicano se basa en el diálogo y la cooperación como mecanismos para garantizar la estabilidad regional. Añadió que el tratado “va a sobrevivir”.
El proceso de revisión del T-MEC fue abierto el pasado 18 de marzo por ambas partes, con la postura mexicana de eliminar aranceles unilaterales y reforzar la integración regional. Según datos difundidos por la Secretaría de Economía, el comercio trilateral supera los 2 mil 562 millones de dólares diarios y sostiene más de 56 millones de empleos en América del Norte.
Desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994, el intercambio regional se ha multiplicado casi por cinco. Actualmente, el 40 por ciento del valor de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos incluye componentes producidos en ese país.
La dependencia económica también se refleja en una consulta pública realizada en las 32 entidades federativas, en la que participaron 30 sectores. El 78.5 por ciento de los encuestados se manifestó a favor de renovar el acuerdo, aunque con ajustes en temas específicos.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido detalles adicionales sobre los acuerdos que se buscarán en esta nueva ronda de conversaciones.