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Estados destinan ocho de cada diez pesos para pagar deudas: diputados

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La Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados reveló que el promedio de deuda por entidad federativa, en relación con las participaciones federales, alcanza el 81.3 por ciento, es decir, destinan 8 de cada 10 pesos, en promedio, de los recursos recibidos por este concepto en 2015, para solventar la deuda.
Sin embargo destacó que hay cinco entidades que rebasan por mucho este promedio nacional, que son: Quintana Roo, con 269.5 por ciento; Coahuila, 261.5; Chihuahua, 228; Nuevo León, 220.6, y Veracruz con 133.3 por ciento de sus participaciones.
Precisó que los primeros cuatro estados también son los que tienen mayor nivel de deuda por habitante.
Al instalar su subcomisión de Seguimiento a las Participaciones Federales y Deuda Pública, informó que la deuda subnacional pasó de 1.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2001, a 3.1 por ciento en 2015.
La presidenta de esta subcomisión, la diputada Minerva Hernández Ramos, del PAN, indicó también que, de acuerdo con el “Diagnóstico de la Deuda Pública de las Entidades Federativas”, elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, este porcentaje representa casi siete veces el presupuesto asignado para 2016 al programa social Prospera, y equivale al presupuesto en conjunto que ejercerán las secretarías de Desarrollo Social y de Gobernación.
El estudio señala –añadió- que el promedio de deuda de las entidades federativas, respecto de sus participaciones federales, creció de 64.25 por ciento en 1994 al 84 por ciento en 2015.
El promedio de deuda por entidad federativa, en relación con las participaciones federales, oscila en 81.3 por ciento, es decir, que tendrían que haber destinado 8 de cada 10 pesos en promedio, de los recibidos por este concepto en 2015, para solventar la deuda.
El Financiero

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Tasas de interés: claves para entender créditos e inversiones

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Las tasas de interés son uno de los principales factores para determinar el costo de un crédito y el rendimiento de una inversión, aunque su funcionamiento continúa siendo desconocido para muchas personas.

De acuerdo con especialistas financieros, las tasas de interés representan el costo de usar dinero prestado o la recompensa por ahorrar e invertir recursos en lugar de gastarlos de inmediato. Su análisis permite identificar si un financiamiento resulta más caro o accesible y también calcular el rendimiento esperado de una inversión.

Entre los principales tipos de tasas de interés se encuentra la tasa fija, que permanece sin cambios durante toda la vigencia de un crédito o inversión. Por ejemplo, si una persona contrata un crédito hipotecario con una tasa fija anual de 12 por ciento, ese porcentaje no se modificará durante el plazo acordado.

También existe la tasa variable, cuyo comportamiento depende de factores externos, como los movimientos en las tasas de referencia del Banco de México. Este tipo de tasa puede aumentar o disminuir con el tiempo, lo que impacta directamente en el monto a pagar.

Otra clasificación corresponde a la tasa nominal, que es la que comúnmente aparece en anuncios financieros y no contempla el efecto de la inflación. En contraste, la tasa real refleja el rendimiento efectivo una vez descontada la inflación.

En el caso de los créditos con tasa fija, los pagos se mantienen estables, lo que brinda mayor certidumbre a quienes buscan evitar variaciones derivadas de la economía. Sin embargo, los especialistas recuerdan que además de la tasa deben considerarse otros costos como comisiones, plazos, amortizaciones y penalizaciones.

Por otro lado, las tasas variables implican un mayor nivel de riesgo, ya que pueden beneficiar o afectar al usuario dependiendo de las condiciones del mercado.

En materia de inversiones, los rendimientos pueden calcularse mediante interés simple o compuesto. El interés simple se genera únicamente sobre el monto inicial invertido, mientras que el compuesto considera tanto el capital original como los intereses acumulados.

Especialistas explican que el interés compuesto permite un crecimiento acelerado del dinero a largo plazo, especialmente cuando la capitalización ocurre de manera frecuente. Como ejemplo, una inversión de 100 pesos con rendimiento anual de seis por ciento durante 20 años alcanzaría 320 pesos con interés compuesto, mientras que con interés simple llegaría a 220 pesos.

Hasta el momento, especialistas recomiendan analizar el tipo de tasa y las condiciones financieras antes de contratar un crédito o realizar una inversión.

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