El mandatario celebró que su país se encuentre dando sus primeros pasos en el proyecto del combate al cáncer anunciado en 2019.
Moscú. – El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que los científicos de su país avanzan en su objetivo de encontrar una vacuna contra el cáncer.
En el marco del Foro Tecnologías del futuro, que se llevó a cabo este miércoles 14 de febrero en Moscú, el mandatario recordó que este proyecto corresponde a la lucha contra dicha enfermedad que el país inició en el año 2019.
«Estamos cerca de desarrollar las llamadas ‘oncovacunas’, o vacunas contra el cáncer, y una nueva generación de fármacos inmunomoduladores. Espero que pronto se utilicen eficazmente como terapias individualizadas», informó.
Con ello, Putin celebró que Rusia está dando sus primeros pasos en el combate contra el cáncer, y es que, a parte, más de la mitad de los casos registrados han podido ser detectados en su fase inicial, lo que aumenta las probabilidades de erradicar el mal.
«Ahora, más de la mitad de las enfermedades oncológicas se detectan en la etapa inicial, cuando el pronóstico del tratamiento es lo más favorable posible”, declaró.
Vacuna | Pixabay
De acuerdo con el presidente ruso, el volumen de la quimioterapia ha visto un aumento del 60 por ciento, mientras que la radioterapia más del 25 por ciento.
Vladimir Putin señaló que el programa contra el cáncer iniciado por Rusia en 2019, ha permitido crear más de 500 centros ambulatorios de atención oncológica en esta nación europea.
Ello se enfoca en el diagnóstico, terapia y rehabilitación de los pacientes que recurren al servicio médico.
El político de 71 años de edad dijo que, si bien las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial o robots son un gran aporte para la medicina, estos nunca podrán sustituir a un médico.
«Es importante, son un ayudante fiel y fiable para el ser hombre (las nuevas tecnologías), pero nunca sustituirán a la sensibilidad y la implicación de los profesionales de la salud en el destino de la persona», puntualizó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% durante 150 días, luego de que la Corte Suprema anulara los gravámenes generalizados que su administración había implementado desde su regreso a la presidencia.
La medida se ampara en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que faculta al mandatario a imponer restricciones temporales de importación de hasta el 15% ante situaciones de «problemas graves y significativos» de balanza de pagos, sin requerir investigaciones adicionales. Trump precisó que estos nuevos aranceles se sumarán a los ya vigentes.
El anuncio llegó horas después de que el máximo tribunal del país determinara, por seis votos contra tres, que la administración sobrepasó sus atribuciones al aplicar aranceles globales bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977. El fallo establece que la Constitución reserva ese tipo de potestad al Congreso, no al Ejecutivo.
Trump calificó la sentencia de «profundamente decepcionante» y señaló sentirse «absolutamente avergonzado» por la decisión de los magistrados que votaron en su contra. Sugirió que el tribunal fue influenciado por «intereses extranjeros» y agradeció explícitamente a los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, quienes votaron en disenso.
Entre las medidas afectadas por el fallo se encuentran la tarifa base del 10% a las importaciones, los gravámenes recíprocos contra socios comerciales, los aranceles adicionales del 25% a México y Canadá vinculados al control del tráfico de drogas, la eliminación de la exención para envíos de bajo valor con impacto en comercio electrónico, y aumentos de hasta el 50% sobre productos de Brasil e India. Según Trump, el dictamen podría obligar al gobierno a reembolsar hasta 240,000 millones de dólares recaudados mediante los gravámenes anulados.
El mandatario informó además que su gobierno ha iniciado investigaciones sobre prácticas comerciales desleales bajo el Artículo 301, aunque este tipo de procesos suele requerir varios meses para concluirse. Trump reiteró que su administración continuará explorando todas las herramientas legales disponibles para proteger la economía estadounidense.