Ciudad de México.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, pidió este martes que se garantice un “juicio justo” al mandatario venezolano Nicolás Maduro, detenido el pasado 3 de enero en Caracas junto a su esposa, Cilia Flores, tras una intervención militar de Estados Unidos y posteriormente trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria subrayó que, una vez realizada la detención, lo fundamental es que el proceso legal se conduzca con apego a la justicia y con celeridad. Señaló que el respeto al debido proceso debe prevalecer en cualquier circunstancia y para cualquier persona.
Sheinbaum reiteró la postura histórica de México en contra de la intervención extranjera y enfatizó que, independientemente de la opinión que se tenga sobre el gobierno de Nicolás Maduro, su administración rechaza la acción militar emprendida por Washington en territorio venezolano.
La presidenta hizo un llamado a retomar los principios establecidos en la historia y la Constitución mexicana, particularmente los de no intervención y solución pacífica de las controversias. Destacó que, en el ámbito internacional, todos los Estados son jurídicamente iguales, sin importar su tamaño o poder.
Asimismo, afirmó que la mejor forma de apoyar a un país no es mediante acciones militares, sino a través de la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto a la soberanía y la promoción y protección de los derechos humanos.
Desde la detención de Maduro, el Gobierno de México ha expresado de manera constante su rechazo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y ha defendido la soberanía de los pueblos. El domingo pasado, México emitió un comunicado conjunto con Brasil, Chile, Colombia, España y Uruguay, en el que condenaron las acciones militares unilaterales en territorio venezolano y manifestaron su preocupación ante cualquier intento de control externo de recursos naturales o estratégicos.
Actualmente, Nicolás Maduro y Cilia Flores permanecen en Nueva York, donde este lunes acudieron a su primera audiencia ante la justicia estadounidense, en la que ambos se declararon no culpables de los cargos que se les imputan.