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Esto es lo que pasa con el dinero de tu Afore tras tres meses sin empleo

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En caso de que te hayas quedado sin trabajo, el dinero que está en tu Afore dedicado a tus ahorros para el retiro no seguirá aumentando; pero tranquilo, que te decimos qué sucederá con ellos y cómo acceder a este fondo de dinero.

Cuando una persona está contratada de manera formal, su ahorro para el retiro iniciará a depositarse de manera automática en una cuenta de Afore. De manera que cada mes la cuenta de fondos para tu pensión irá aumentando.

De hecho, de acuerdo con las propias Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) estos recursos continuarán en tu cuenta aún cuando te hayas quedado desempleado. No obstante, entre más tiempo pase será más difícil que alcances una buena pensión.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) aun cuando un trabajador se encuentre inactivo, su Afore continuará operando con los mismos beneficios con los que se gozaba en su anterior empleo. Incluso, es posible seguir ahorrando bajo el propio esquema personal y acumular un buen rendimiento de su dinero.

El ahorro voluntario es una estrategia en la que las personas realizan aportaciones a su Afore. De esta manera aun cuando estén desempleados no perderán las semanas que ya llevaban cotizadas ante el instituto. Esto se puede realizar desde la app de banca personal o del Afore, así como en tiendas de autoservicio.

También existe una forma de acceder a los fondos de retiro de tu Afore en caso de que por el desempleo no cuentes con dinero. El monto máximo que se puede retirar es lo equivalente a 90 días de salario base de cotización. Pero ojo, que este tipo de transacciones solo se pueden realizar una vez cada cinco años. También toma en cuenta que este dinero sufrirá reducciones por la retención del ISR.

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Sube el salario mínimo y aprieta a las PyMES: piden apoyos para evitar despidos y alza de precios

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El incremento del 13 por ciento al salario mínimo, que entró en vigor al inicio de 2026, representa un avance importante para la recuperación del poder adquisitivo de las familias, pero también plantea un desafío significativo para las pequeñas y medianas empresas, advirtió el maestro Isaac González Granados, docente de la Facultad de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

El especialista reconoció que el aumento es una medida positiva desde el punto de vista social, al permitir que los trabajadores enfrenten mejor el costo de vida. Sin embargo, subrayó que las decisiones económicas tienen efectos en cadena y no ocurren de manera aislada.

Explicó que mientras las grandes empresas suelen tener mayor capacidad para absorber el incremento en la nómina, las PyMES enfrentan un escenario mucho más complejo. Negocios como tiendas de barrio, talleres o comercios locales podrían verse presionados si sus costos laborales aumentan sin que exista un crecimiento proporcional en sus ventas.

De no existir apoyos, alertó, esta situación podría traducirse en un alza de precios para los consumidores o, en el peor de los casos, en recortes de personal, afectando tanto al empleo como a la estabilidad económica local.

Ante este panorama, González Granados hizo un llamado a no dejar solas a las pequeñas empresas y a impulsar medidas de acompañamiento por parte de las autoridades, como subsidios temporales a las cuotas de seguridad social o periodos de gracia en el Impuesto Sobre Nómina.

Este tipo de apoyos, explicó, permitirían amortiguar el impacto inicial del aumento salarial mientras las empresas ajustan su productividad y modelo financiero, generando un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la viabilidad del sector productivo local.

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