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Estos artistas dijeron ‘sí’ a Donald Trump

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Tras el desaire de algunos músicos famosos como Elton John, Céline Dion, Andrea Bocelli o Moby para amenizar el ascenso oficial de Donald Trump a la Casa Blanca, el elenco musical ya está definido para la investidura de mañana del 45 presidente de Estados Unidos.
En la ceremonia de este viernes 20 de enero participarán la soprano Jackie Evancho, de 16 años y famosa por su participación en el popular programa de televisión America’s Got Talent; el coro The Mormon Tabernacle, que forma parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y cuenta con 360 miembros, y la glamorosa compañía de baile neoyorquina The Rockettes.
Quizá no son artistas mediáticos y mucho menos de popularidad internacional, pero sí los únicos que no se negaron a cantar en la ceremonia en Washington D.C. del magnate inmobiliario convertido en el nuevo mandatario del país de las barras y las estrellas.
DESDE HOY ‘HACER A EU GRANDE DE NUEVO’
Los actos oficiales empiezan desde hoy, en la víspera de la toma de posesión, con una ceremonia en la que Trump y el vicepresidente Mike Pence depositarán una corona de flores en la tumba del soldado desconocido en el cementerio nacional de Arlington, a las afueras de Washington.
Una hora más tarde ante el monumento de Abraham Lincoln en la capital de EU, el cantante de música country Toby Keith, el actor Jon Voight y el grupo de rock 3 Doors Down, entre otros, ofrecerán un show durante dos horas en honor a la investidura en el concierto de bienvenida Make America Great Again (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo), que alude al lema de campaña de Trump.
La cantante Jackie Evancho pondrá el «broche de oro» a la ceremonia al cantar el Himno Nacional, previo al desfile de Trump y Pence, que recorrerán la Avenida Pensilvania desde el Capitolio hasta la Casa Blanca.

Excelsior

Nota Principal

Ordenan indemnización millonaria por accidente aéreo en Cuba que dejó 112 muertos

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Un juez mexicano ordenó el pago de indemnizaciones tras el accidente aéreo ocurrido en 2018 en Cuba, donde murieron 112 personas, al determinar que el siniestro estuvo relacionado con fallas en el mantenimiento de la aeronave.

De acuerdo con documentos judiciales fechados el 31 de marzo y consultados por The Washington Post a través de la Agencia AP, un peritaje independiente concluyó que el hecho fue un “accidente institucional” derivado de negligencia sistemática en los trabajos de mantenimiento, señalando que el avión no debió despegar.

Con base en estos hallazgos, el juez resolvió que la empresa Aerolíneas Damojh, que operaba bajo el nombre comercial Global Air, deberá pagar 1.5 millones de dólares a cada una de las familias de los cuatro tripulantes mexicanos que promovieron la demanda inicial. La aerolínea no se presentó al juicio, por lo que fue sentenciada en ausencia.

El accidente involucró un Boeing 737 que se desplomó en un campo agrícola poco después de despegar del Aeropuerto Internacional José Martí. De las 113 personas a bordo, solo una mujer sobrevivió, mientras que la mayoría de las víctimas eran de nacionalidad cubana.

El informe pericial citado establece que los pilotos fueron la última línea de defensa, sin lograr evitar el impacto. Asimismo, señala que la causa principal fue la falta de mantenimiento adecuado por parte de la empresa propietaria.

El abogado de los demandantes, Samuel González, afirmó que desde el primer día en La Habana, el jefe de mantenimiento de la compañía reconoció ante los familiares que la aeronave no debía estar en operación.

La sentencia también identificó omisiones en los protocolos y deficiencias en la supervisión, factores que derivaron en el accidente y en la apertura de procesos legales por homicidio y demandas colectivas.

Mientras en Cuba las autoridades atribuyeron el hecho a error humano, en México se suspendió temporalmente a la empresa y se inició una investigación, sin que hasta el momento se haya informado su avance.

El litigio continúa, ya que se mantiene una demanda civil colectiva en representación de las víctimas, además de una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República. Según la defensa, la investigación enfrenta obstáculos debido a la falta de información por parte de autoridades cubanas.

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