El director del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, el teniente general Kenneth McKenzie, informó el sábado que las operaciones aéreas lanzadas horas antes por Estados Unidos «atacaron el corazón del programa de armas químicas sirio».
McKenzie dijo que las fuerzas aliadas lanzaron 105 armas contra tres objetivos en Siria, que los ataques fueron todo un éxito y que hasta ahora no hay reportes de ninguna baja civil.
Aseguró que los ataques aliados dirigidos por Estados Unidos contra Siria constituyen «un golpe muy serio».
Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaron la madrugada del sábado una operación militar conjunta en Siria para castigar al presidente Bashar al Assad por un aparente ataque químico contra civiles la semana pasada y para disuadirlo de hacerlo de nuevo.
La ofensiva provocó la acalorada reacción de los aliados de Damasco y generó un debate sobre su justificación.
La portavoz del Pentágono, Dana White, dijo los objetivos fueron elegidos de forma «muy metódica» y calificó de «decisión deliberada» la orden de ir tras las instalaciones de armas químicas. Agregó que Estados Unidos confía en que los ataques militares habían «degradado significativamente su capacidad de usar armas químicas».
White explicó que los ataques no «representan un cambio en la política de Estados Unidos ni un intento de deponer al régimen sirio», pero acotó:
No podemos permitir violaciones tan graves del derecho internacional».
También hizo un llamamiento a Rusia para que «cumpla su compromiso» de garantizar que el régimen de Al Assad renuncie a las armas químicas.