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Gran Bretaña debate uso obligatorio de tacones

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Legisladores británicos debatieron si los empleadores pueden o no obligar a las mujeres a usar tacones altos como parte de su código corporativo de vestimenta.

Los miembros del Parlamento debatieron una prohibición al uso obligatorio de tacones altos en los centros laborales, en respuesta a una petición iniciada por una recepcionista que recibió la orden de regresar a su casa sin derecho a pago por usar zapatos bajos.

Nicola Thorp alega que en diciembre de 2015 sus superiores le dijeron que sus zapatos eran inaceptables para una asignación temporal en Londres con la firma financiera PwC.

Su agencia contratista, Portico, tenía un código de vestuario que especificaba que las mujeres trabajadoras debían usar pantimedias que no fueran opacas, tener el cabello «sin que se le vean las raíces» de otro color, usar maquillaje y «reaplicárselo regularmente», además de usar zapatos con tacones de entre 5 y 10 centímetros.

Para Thorp, eso fue demasiado y comenzó una petición en línea, calificando al código de vestimenta «sexista y anticuado». Ha conseguido más de 150.000 firmas, haciéndola apta para un debate en el Parlamento.

Thorp dijo a la BBC que el «código de vestimenta debe de reflejar la sociedad».

Hace 20 años, a las mujeres no se les permitía usar pantalones, que es lo mismo que estoy haciendo ahora», dijo. «Y solo es que eso ha cambiado porque algunas mujeres alzaron la voz y dijeron ‘creemos que tenemos el derecho a usar pantalones»’.

El debate del lunes no es vinculante, pero está aumentando la presión política para que las empresas eliminen el uso obligatorio de los tacones altos. La ley británica prohíbe que las empresas discriminen a las mujeres, pero la Comisión del Parlamento sobre Igualdad y Mujeres dijo en un informe propiciado por lo que le ocurrió a Thorp que los «códigos de vestimenta discriminatorios» siguen siendo una práctica común.

Los legisladores dijeron que escucharon a cientos de mujeres que «nos contaron sobre el dolor y el daño a largo plazo que les causa usar tacones altos durante largos períodos en el trabajo, así como a mujeres a las que les habían obligado a teñirse el cabello de rubio, usar prendas sugerentes y reaplicarse maquillaje constantemente».

Excelsior

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Amenaza comercial por Groenlandia: Trump sacude a Europa con aranceles para forzar la venta de la isla

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles adicionales del 10 por ciento a las exportaciones de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia a partir del 1 de febrero, como medida de presión para concretar la compra de Groenlandia y en respuesta al despliegue militar europeo en ese territorio ártico.

De acuerdo con información difundida por Europa Press, el gravamen se elevará al 25 por ciento desde el 1 de junio y permanecerá vigente hasta que se formalice un acuerdo de adquisición. La tarifa afectará a todos los bienes enviados desde esas naciones hacia el mercado estadounidense y endurece el pulso con aliados de la OTAN que mantienen presencia militar en la isla.

Trump reiteró que Groenlandia es estratégica para la seguridad global ante el interés de China y Rusia en la región, y sostuvo que Dinamarca carece de capacidad para defenderla. “Solo Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald J. Trump, puede participar en este juego”, afirmó el mandatario, quien vinculó la eventual integración del territorio al sistema de defensa denominado “Cúpula Dorada”, necesario —dijo— para proteger incluso a Canadá.

La reacción europea fue inmediata. Los gobiernos de Dinamarca y de Groenlandia rechazaron cualquier intento de adquisición forzada y recibieron el respaldo de diversos líderes del continente. Según la BBC, los países involucrados consideran el Ártico un espacio de seguridad compartida que debe gestionarse dentro del marco de la OTAN, sin acciones unilaterales. Algunas naciones enviaron contingentes limitados a la isla para subrayar su relevancia estratégica.

En paralelo, una delegación bipartidista del Congreso estadounidense viajó a Groenlandia para dialogar con autoridades locales y danesas. El senador demócrata Chris Coons explicó que el objetivo fue escuchar de primera mano las posturas de la población y trasladarlas a Washington, mientras en el Capitolio surgieron iniciativas para frenar cualquier intento de anexión.

El presidente estadounidense insistió en que Dinamarca no tiene medios reales para resguardar el territorio y, en tono irónico, aseguró que “su única protección ahora mismo son dos trineos tirados por perros, y uno de ellos es nuevo”. Para Trump, la incorporación de Groenlandia es un asunto de seguridad nacional impostergable.

Ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca y Groenlandia sostuvieron reuniones en la Casa Blanca para explorar salidas diplomáticas y evitar una escalada mayor. Un funcionario danés reconoció la presión constante de Washington desde 2019, aunque descartó que se haya puesto sobre la mesa la opción militar.

El mandatario dejó abierta la posibilidad de negociar, al invitar a Copenhague y a los países implicados a dialogar, pero subrayó que Estados Unidos ha protegido a Europa durante décadas y espera reciprocidad en este momento decisivo.

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