Interpreta Harry Styles a un policía homosexual en la década de los 50, en el drama ‘My Policeman’, que se presentó en Festival de Toronto
Toronto, Canadá.- Si algo le preocupa a Harry Styles, es no perder el tiempo que tiene disponible.
Al hablar de la nueva película que protagoniza, My Policeman, el astro musical reflexionó sobre sus decisiones y sobre lo mucho que goza al no quedarse con ganas de nada.
«Para mí, el centro de la historia tiene que ver con tiempo perdido. Y quien pierde el tiempo tiene todo perdido, porque es lo único que no podemos recuperar.
«Creo que en algún momento, hay que arriesgarnos con la vida, decir ‘lo hicimos’, porque si llegas a pensar: ‘lo que pude haber hecho’… Eso es relevante, y es lo que nos obliga a buscar un resumen de lo que queremos al final», puntualizó Harry Styles, de 28 años.
En My Policeman, dirigida por Michael Grandage, Harry Styles interpreta a Tom, un policía en la década de los 50. Está casado con Marion (Emma Corrin), pero sostiene una relación con Patrick (David Dawson).
En aquel entonces, ser homosexual era penado por la ley y para Harry, involucrase en la película fue una lección de vida.
«Esta historia me resultó devastadora porque es una pérdida de tiempo esa relación, y eso es horrible. El amor y la libertad se ven hoy en día de distinta manera, y creo que la historia es bellísima porque son personajes con el mismo romance equilibrado, pero entendido desde una perspectiva totalmente errónea», manifestó.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su respaldo a Vinícius Júnior tras el presunto incidente de racismo ocurrido durante el partido entre SL Benfica y Real Madrid CF, disputado en el Estádio da Luz.
El encuentro, correspondiente a la ida del playoff de la UEFA Champions League, fue detenido momentáneamente luego de que el árbitro François Letexier activara el protocolo antirracismo tras la denuncia del delantero brasileño, quien señaló haber recibido un supuesto insulto racista por parte de Gianluca Prestianni.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Infantino manifestó que le “conmocionó y entristeció” el presunto incidente y afirmó que no hay lugar para el racismo en el futbol ni en la sociedad. Señaló que es necesario que las partes correspondientes tomen medidas y que se investiguen los hechos para exigir responsabilidades.
El dirigente también reconoció la actuación del árbitro Letexier por activar el protocolo mediante el gesto oficial para detener el partido y abordar la situación en el terreno de juego. Subrayó que la FIFA, a través de su Posición Global Contra el Racismo y el Panel de Jugadores, mantiene el compromiso de proteger a futbolistas, árbitros y aficionados ante cualquier forma de discriminación.
El episodio se produjo después de que Vinícius marcara al minuto 50 y celebrara frente a la grada local. Tras ello se generó un intercambio con jugadores del Benfica y el brasileño acudió al árbitro para denunciar el presunto insulto. La transmisión captó a Prestianni cubriéndose la boca con la camiseta en ese momento, lo que incrementó la tensión. El juego se reanudó minutos después.
Por su parte, el Benfica y Prestianni negaron que se hayan producido insultos racistas. El caso ha generado reacciones en distintos sectores del entorno futbolístico, mientras se espera el resultado de las investigaciones correspondientes.